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¿Se siente ansioso? ¿Angustiado? No es el único

Por Dennis Thompson, Reportero de HealthDay -

Y alrededor de uno de cada 10 estadounidenses que necesitan atención de salud mental no cuentan con cobertura de seguro, encuentra un estudio

LUNES, 17 de abril de 2017 (HealthDay News) -- Un número mayor de estadounidenses que nunca antes se sienten estresados, deprimidos y llenos de ansiedad, y muchos no tienen la posibilidad de obtener la ayuda que necesitan, sugiere un nuevo estudio.

Un estimado de 8.3 millones de adultos estadounidenses (alrededor de un 3.4 por ciento de la población) sufren de un distrés psicológico grave, concluyó una evaluación de datos federales de salud. Estimados anteriores habían calculado que la cantidad de estadounidenses que sufrían de distrés psicológico grave era de un 3 por ciento o menos, dijeron los investigadores.

"La enfermedad mental está en aumento. El suicidio está en aumento. Y el acceso a la atención de los enfermos mentales está empeorando", lamentó la investigadora líder, Judith Weissman, gerente de investigación en el departamento de medicina del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Es probable que ese aumento sea un efecto secundario de la gran recesión que comenzó a finales de 2007, un periodo lleno de estrés que provocó un daño emocional a largo plazo a muchos estadounidenses, sugirió Weissman.

Muchas personas que fueron afectadas por la gran recesión a nivel psicológico no han podido recibir la ayuda que necesitan, porque no pueden permitírsela o porque su afección reduce su capacidad de buscar tratamiento, dijo.

Como resultado, cientos de miles de estadounidenses viven con un distrés psicológico grave, un término general que abarca desde una desesperanza y un nerviosismo generalizados hasta afecciones que se pueden diagnosticar, como la depresión y la ansiedad, explicó Weissman.

"La recesión parece haber llevado a las personas con enfermedades mentales a un punto en que nunca se recuperaron", lamentó. "Es un hallazgo muy perturbador debido a las implicaciones de lo que la enfermedad mental puede hacer a una persona en términos de su capacidad de funcionar y su esperanza de vida".

El estudio incluyó datos nacionales de salud de una encuesta realizada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Cada año participan más de 35,000 familias en todo el país.

Los investigadores encontraron que entre 2006 y 2014, el acceso a los servicios de salud mental se deterioró para las personas con un distrés psicológico grave, en comparación con las personas sin un distrés psicológico.

Al comparar los síntomas de distrés psicológicos autorreportados a lo largo de nueve años, el equipo de investigación estimó que casi uno de cada 10 estadounidenses angustiados en 2014 no contaba con un seguro de salud que les diera acceso a un psiquiatra o consejero de salud mental.

En 2014, las personas con un distrés psicológico grave eran casi tres veces más propensas a experimentar retrasos en la obtención de la ayuda profesional, debido a una cobertura insuficiente de salud mental, que las personas sin distrés grave, mostraron los hallazgos del estudio.

Alrededor de un 10 por ciento de las personas con un distrés psicológico grave no podían costearse su atención psiquiátrica en 2014, un aumento respecto a poco menos de un 9 por ciento en 2006.

La tormenta económica provocada por la gran recesión afectó al núcleo mismo del sueño americano, provocando una inquietud esencial en algunos, dijo Weissman.

"Generar ingresos y ganarse la vida se está haciendo más difícil para algunas personas, sobre todo para los hombres", señaló Weissman. "La pérdida del empleo podría significar una pérdida de la comunidad y una pérdida del rol como proveedor".

El Dr. Harsh Trivedi, presidente y director ejecutivo del Sistema de Salud Sheppard Pratt, un proveedor de atención mental en Maryland, dijo que el ruido constante de internet y los medios sociales sirve para amplificar la ansiedad y la angustia de las personas.

"En el pasado, uno se juntaba con los amigos para hablar de algo, y luego se iba a casa a dormir", comentó Trivedi. "Ahora, la dificultad es que uno en realidad no puede desconectarse de las cosas. No contamos necesariamente con pausas para recargarnos y orientarnos de nuevo".

Weissman apuntó que las personas que sufren de distrés psicológico ya tienen dificultades para navegar el sistema de atención de la salud, y encima hay una escasez nacional de profesionales de la salud mental.

Y Trivedi añadió que el debate en curso sobre la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) no ayuda a los individuos angustiados.

"Si uno está angustiado, ¿qué tan fácil es, desde una perspectiva psicológica, buscar ayuda?", planteó Trivedi. "Si el mercado general está cambiando, y uno siente más distrés psicológico, ¿cómo tendrá las facultades de darle seguimiento a su acceso a la atención de la salud?".

Weissman dijo que las compañías de seguro deberían pagar los servicios de salud mental, que deben estar más completamente integrados en la atención primaria de las personas.

"Debemos aumentar el acceso de los enfermos mentales", enfatizó. "También debemos ubicar a psiquiatras y proveedores de salud mental entrenados en el ámbito de la atención primaria. Si hay vínculos a este tipo de atención dentro de la atención primaria, el paciente con alguna enfermedad mental puede recibir ayuda cuando acude por algún otro motivo".

El estudio aparece en la edición del 17 de abril de la revista Psychiatric Services.

Más información

Para más información sobre la salud mental, visite el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2017, HealthDay

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