Replantean las lecturas de la presión arterial

Replantean las lecturas de la presión arterial

MARTES, 5 de febrero de 2019 (HealthDay News) -- Hacía mucho que "140/90" se consideraba el umbral para el control de la hipertensión. Pero en 2017, importantes organizaciones médicas bajaron las definiciones de la presión arterial normal, elevada y alta, con la idea de que iniciar el tratamiento a unos niveles más bajos de la "alta" puede resultar mejor para reducir los ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares.

Esto amplió de forma dramática la cantidad de personas diagnosticadas con hipertensión (presión arterial alta) y redefinió los objetivos de los que sufren de la afección.

Los números de la presión arterial:

  • Normal: Menos de 120/80 mm Hg en ambos números. (El número superior es la presión arterial sistólica, que mide la presión cuando el corazón late; el número inferior es la presión arterial diastólica, que es cuando el corazón descansa entre latidos).
  • Elevada: Una lectura sistólica de 120-129 y una lectura diastólica de menos de 80 mm Hg.
  • Hipertensión en etapa 1: Una lectura sistólica de 130-139 o una lectura diastólica de 80-89 mm Hg.
  • Hipertensión en etapa 2: Una lectura sistólica de 140 o más, o una lectura diastólica de 90 mm Hg o más.
  • Nivel de crisis que amerita una atención inmediata: Una lectura sistólica por encima de 180 y/o una lectura diastólica por encima de 120 mm Hg.

Como parte de las nuevas directrices, la medida objetivo para los pacientes con hipertensión con una enfermedad cardiaca existente se redujo a menos de 130/80 mm Hg. Esa directriz también aplica a las personas con un riesgo un 10 por ciento o más alto de desarrollar enfermedad cardiaca en 10 años. Ahora, a esas personas típicamente les administran medicamentos para alcanzar ese objetivo.

Para los adultos con hipertensión en etapa 1 cuyo riesgo estimado de enfermedad cardiaca a 10 años es de menos de un 10 por ciento, reducir esas cifras a 130/80 es lo deseable.

Los cambios en el estilo de vida son el tratamiento de primera línea, con una reevaluación en un plazo de seis meses. Los hábitos que pueden reducir la presión arterial incluyen perder peso, hacer ejercicio, limitar el alcohol y la sal, y seguir una dieta como la DASH, que enfatiza el tamaño de las porciones y prioriza las verduras, las frutas y los lácteos bajos en grasa.

Dado que tan solo entrar al consultorio del médico puede elevar la presión arterial temporalmente en algunas personas, se recomienda la monitorización en casa. Además, algunos médicos no siguen las directrices exactas para tomar la presión arterial del paciente en el consultorio, que incluyen dos lecturas con dos minutos de diferencia.

Más información

Para más información sobre su riesgo de eventos cardiacos futuros basado en la presión arterial y otros indicadores de la salud, visite la calculadora de riesgo del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) en línea.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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