Quizá no se necesiten los adictivos analgésicos opioides tras una cirugía de rodilla

MARTES, 23 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- Los adictivos analgésicos opioides no son la única opción para los pacientes que buscan alivio tras una reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla, señalan unos investigadores.

Mientras Estados Unidos lucha contra unas crecientes tasas de abuso de opioides y muertes por sobredosis de sustancias, los hallazgos quizá sean una buena noticia.

Quizá no se necesiten los adictivos analgésicos opioides tras una cirugía de rodilla

Tras una cirugía del LCA, Advil y otros antiinflamatorios no esteroides (AINE), el acetaminofén (Tylenol) y los relajantes musculares parecen ofrecer el mismo grado de control del dolor a los pacientes que los opioides recetados, como la morfina, la hidrocodona o la oxicodona, concluyó el pequeño estudio.

"Los medicamentos opioides pueden ser útiles para gestionar unos niveles altos de dolor cuando se recetan de forma adecuada", explicó el coautor del estudio, el Dr. Kelechi Okoroha, cirujano ortopédico y especialista en lesiones deportivas de la Clínica Mayo, en Minneapolis.

"Pero cuando se usan durante periodos largos, los opioides pueden ser adictivos", advirtió Okoroha. Y "cuando se usan de forma incorrecta, o en dosis altas, los opioides pueden tener efectos secundarios, que incluyen somnolencia, confusión, una respiración lenta e incluso la muerte".

Las muertes por sobredosis de medicamentos y drogas en Estados Unidos están en máximos históricos, reportaron este mes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Entre abril de 2020 y abril de 2021, hubo 100,000 fallecimientos relacionados con los medicamentos y las drogas. Esto representa un aumento del 30 por ciento respecto al año anterior. Y más de tres cuartas partes de estas muertes se atribuyeron solo al uso de opioides.

Para muchas personas, una adicción a los opioides comienza con un uso legítimo de un analgésico recetado tras una cirugía. Las afecciones ortopédicas y de la columna conformaron casi un 28 por ciento de todas las recetas de opioides emitidas en Estados Unidos, aseguró el equipo de la investigación en las notas de respaldo. Esto ha llevado a los expertos a buscar unos medios más seguros para minimizar la incomodidad postquirúrgica.

La cirugía del LCA es una operación común, y "la cirugía de rodilla puede provocar unos niveles altos de dolor", apuntó Okoroha.

Pero la buena noticia es que el nuevo estudio muestra que "con una gestión multimodal adecuada, podemos hacer que este dolor sea tolerable", al mismo tiempo que se elimina el uso de los opioides, añadió.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista American Journal of Sports Medicine.

En el estudio, el equipo de Okoroha evaluó su protocolo de gestión del dolor en 34 pacientes que se sometieron a una cirugía de LCA entre febrero de 2019 y enero de 2020.

A todos se les ofrecieron analgésicos no opioides tras la operación, entre ellos AINE, acetaminofén y relajantes musculares. Los niveles de dolor 10 días tras el inicio del tratamiento del dolor se compararon con los de otros 28 pacientes tratados con un medicamento opioide.

Los investigadores determinaron que el alivio del dolor fue igual en ambos grupos, sin diferencias apreciables en términos de los efectos (aparte del riesgo de adicción), incluso tras tomar en cuenta la edad, el sexo y el índice de masa corporal (un indicador estándar del estatus de obesidad).

Los hallazgos no sorprenden a un experto que no formó parte del equipo del estudio de Okoroha.

"En realidad me han reconstruido ambos LCA, así que conozco bien el dolor asociado", aseguró el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. "Creo que usé opioides durante uno o dos días en ambas ocasiones, y luego hice rápidamente la transición a un tratamiento no opioide".

Este tratamiento iba más allá de los medicamentos. "Lo que proveyó el mayor alivio fue una compresa automática y enfriadora que rodeaba el lugar de la cirugía", apuntó Katz.

"Basándome en mi experiencia personal, no me sorprende para nada que se puedan omitir los opioides del régimen, al mismo tiempo que se mantiene una gestión comparable del dolor", añadió".

De cualquier forma, Katz expresó ciertas dudas sobre el método del estudio actual.

"Siendo brutalmente honesto, el régimen de este estudio no me impresionó demasiado", dijo. "Evita a los opioides, que pueden ser peligrosos y formar un hábito, pero incluye a una benzodiacepina (el Valium) que puede ser peligrosa y formar un hábito. Y no se mencionan las opciones no farmacológicas, como la compresa enfriadora que mencioné", anotó Katz.

"A medida que el lugar comienza a sanar, un suave masaje también podría estar indicado. Un alivio del dolor realmente 'multimodal' no se trata solo de distintos fármacos. También debe incluir opciones no farmacológicas que funcionen", sugirió.

Aun así, Katz no descartó el trabajo del todo. "En general, los opioides se utilizan en exceso, mientras que mucho dolor crónico no se trata. Sin duda existe la necesidad de publicitar cualquier avance que pueda ayudar a resolver estas dos amenazas", enfatizó.

Más información

Aprenda más sobre los opioides y los riesgos relacionados en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Kelechi R. Okoroha, MD, orthopedic surgeon and sports injury specialist, division of sports medicine, Mayo Clinic, Minneapolis; David Katz, MD, MPH, director, Yale University Prevention Research Center, New Haven, Conn.; American Journal of Sports Medicine, Oct. 20, 2021, online

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