¿Qué tan segura es la comida de su mascota?

¿Qué tan segura es la comida de su mascota?

MIÉRCOLES, 21 de marzo de 2018 (HealthDay News) -- A los propietarios de mascotas les importa mucho lo que coman estos miembros de la familia peludos. Entonces, ¿les debería preocupar un nuevo estudio que ha descubierto que con frecuencia hay sustancias conservantes llamadas parabenos en la comida de los perros y los gatos, además de en las muestras de orina de los animales?

Quizá sí, según los investigadores, pero no hay necesidad de entrar en pánico.

"Se ha reportado que los parabenos son disruptores endocrinos", dijo el autor principal del estudio, Kurunthachalam Kannan.

Estos conservantes pueden interferir con las hormonas y quizá tengan efectos perjudiciales en los sistemas de desarrollo, reproductivo y neurológico, explicó Kannan, de la división de ciencias de la salud ambiental del Departamento de Salud del estado de Nueva York.

Pero los niveles de parabenos y de sus productos derivados encontrados en las mascotas son bajos, según el nuevo estudio.

"Los niveles actuales de exposición a los parabenos y sus metabolitos en los gatos y en los perros son entre 100 y 1,000 veces más bajos que los límites de ingesta diaria tolerables", dijo Kannan. Pero esos niveles seguros se basan en la investigación con seres humanos, y es posible que las mascotas sean más sensibles, añadió.

Los investigadores apuntaron que hay enfermedades, como la diabetes, enfermedades renales y problemas de tiroides, que han aumentado en las mascotas que viven principalmente en interiores en comparación con las que viven exclusivamente en exteriores. Y algunos científicos han propuesto que las exposiciones a las sustancias químicas en casa podrían influir en estas enfermedades.

Hasta ahora no hay ningún estudio que haya confirmado ningún efecto perjudicial de los parabenos, según Kannan. Tampoco hay ninguna regulación específica de los parabenos para las mascotas.

Estados Unidos tiene la población más grande de mascotas del mundo, indicaron los autores del estudio. Hay aproximadamente 1.5 perros en cada casa estadounidense y unos dos gatos. Los estadounidenses gastaron casi 67 mil millones de dólares en sus mascotas en 2016. Aproximadamente el 42 por ciento de ese total se gastó en comida para las mascotas.

Las sustancias químicas o aditivos (incluso cosas como los antioxidantes) solo se pueden añadir a la comida de las mascotas si están "reconocidos generalmente como seguros" o si se han sometido a una revisión de seguridad rigurosa, dijo el Dr. Robert Poppenga, veterinario del Laboratorio de Seguridad de la Salud y la Comida de los Animales de la Universidad de California, en Davis.

"Los fabricantes de comida no pueden simplemente añadir cosas a la ligera en el pienso de los animales", dijo. La Asociación de Autoridades Americanas de Control de Alimentos (Association of American Feed Control Officials) tiene directrices sobre lo que se pone en la comida de las mascotas, además de en el pienso para los animales.

Poppenga añadió que los parabenos están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., y la FDA los considera seguros en general.

Para realizar el estudio, los investigadores compraron 23 productos alimentarios para perros y 35 productos alimentarios para gatos de tiendas locales del área de Albany, Nueva York. Había 10 marcas de comida de perro y 13 marcas de comida de gato, tanto húmeda como seca.

Los alimentos fueron fabricados en Estados Unidos, Canadá y Tailandia, según el estudio.

Se hicieron pruebas a todos los alimentos para detectar la presencia de parabenos o sus metabolitos. Los investigadores también realizaron pruebas de orina a 30 perros y a 30 gatos en busca de parabenos y sus metabolitos.

Se encontraron parabenos y sus metabolitos en todas las muestras de comida y de orina. El parabeno "metilparabeno" fue el más abundante en las muestras.

La comida seca contenía cantidades más altas de parabenos que la húmeda, y la comida de gatos tenía concentraciones más altas que la de los perros. Pero los perros ingerían más parabenos que los gatos, encontró el estudio.

Los gatos se expusieron principalmente a los parabenos de su comida, mientras que los perros también se expusieron a los parabenos a partir de otras fuentes, como los complementos medicinales y los productos cosméticos, mostraron los hallazgos.

No está claro qué significa todo esto. Los investigadores dijeron que se necesitan más estudios, sobre todo para ver si estas sustancias se asocian con algún efecto negativo para la salud.

Para los propietarios de animales a los que les gustaría evitar los parabenos en la comida de sus mascotas, Poppenga dijo que probablemente haya algunas opciones alternativas que no contengan estas sustancias.

"Hay muchas comidas de mascotas disponibles, y quizá haya alternativas completamente naturales. Los alimentos a la venta que se deben mantener en la nevera probablemente tengan menos sustancias añadidas", apuntó.

El estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista Environmental Science & Technology.

Más información

Para saber más sobre lo que hay en la comida de las mascotas, visite la Asociación de Autoridades Americanas de Control de Alimentos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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