¿Pueden las aplicaciones hacer que sus hijos sean más inteligentes?

¿Pueden las aplicaciones hacer que sus hijos sean más inteligentes?

LUNES, 23 de diciembre de 2019 (HealthDay News) -- Los teléfonos inteligentes, las tabletas y las computadoras portátiles están en todos lados, y a los niños pequeños les fascinan. Ahora, una investigación reciente sugiere que quizá los padres puedan aprovechar esa curiosidad y usar aplicaciones en los dispositivos que fomenten un aprendizaje temprano.

La revisión encontró que las aplicaciones podrían ser particularmente útiles para enseñar unas habilidades matemáticas y lingüísticas tempranas.

"El tiempo frente a las pantallas ha llegado, y no se irá. No debemos prestar atención solo a la cantidad de tiempo frente a las pantallas, sino a maximizar ese tiempo frente a las pantallas. La idea es buscar formas de aprovechar el tiempo frente a las pantallas de forma positiva", planteó la autora del estudio, Shayl Griffith, asociada postdoctoral del departamento de psicología de la Universidad Internacional de Florida, en Miami.

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) desaconseja cualquier tiempo frente a las pantallas antes de los 18 meses, con la excepción de las llamadas con video. Entre los 18 y los 24 meses, la AAP recomienda a las personas que deseen introducir a sus hijos a los medios de comunicación digital un uso limitado de aplicaciones de alta calidad. A partir de los 2 años, la AAP plantea limitar el tiempo frente a las pantallas a una hora al día.

Pero en lugar de tomar en cuenta los riesgos potenciales de un exceso de tiempo frente a las pantallas, Griffith y sus colaboradores se enfocaron en los beneficios potenciales de permitir que los niños usen aplicaciones. Son productos fácilmente disponibles, y sin duda son efectivos para capturar la atención de los niños. Los investigadores se preguntaron si serían útiles para enseñar ciertas habilidades a los niños.

Revisaron 35 estudios realizados anteriormente. Los estudios incluyeron a más de 4,600 niños menores de 6 años. Los niños eran de Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos, Italia, Grecia, Croacia, los Países Bajos y Alemania.

Las aplicaciones de los estudios debían ser una aplicación interactiva de juego en una pantalla táctil. En general, interactivo significa que cuando un niño interactúa con la pantalla, esto tiene un efecto en el material que se presenta. Por ejemplo, quizá un niño tenga que capturar artículos, o que contarlos.

La revisión también incluyó tres estudios que usaron aplicaciones para niños con autismo que intentaban enseñarles habilidades de comunicación social. Griffith dijo que esas aplicaciones podían pedirle al niño hacer cosas, como que identificara una expresión facial.

Griffith señaló que las aplicaciones parecieron ser mejores para enseñar habilidades matemáticas y habilidades lingüísticas tempranas previas a la alfabetización. "Las habilidades académicas podrían ser más favorables para el aprendizaje con las aplicaciones. Esas habilidades básicas se deben repetir y variar en la práctica", apuntó.

Las aplicaciones no parecieron ayudar de forma significativa a los niños autistas con las habilidades de comunicación. Griffith comentó que aunque los niños jugaban mejor con las aplicaciones con el paso del tiempo, esa experiencia no pareció traducirse en habilidades sociales de comunicación en el mundo real.

La revisión aparece en la edición en línea del 23 de diciembre de la revista Pediatrics.

En un editorial publicado junto con el estudio, el Dr. Michael Rich, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard y del Hospital Pediátrico de Boston, anotó que este año es el 50 aniversario de uno de los maestros infantiles originales en los medios de comunicación, "Sesame Street", y dijo que el programa de verdad creó los estándares que las aplicaciones y otros "entretenimientos educativos" de la niñez temprana deben seguir.

Rich comentó que los padres y los niños deben darse cuenta de que "todos los medios, incluso los libros y los pizarrones, son educativos, pero lo que enseñan y la forma en que enseñan varían. Las pantallas son únicas respecto a su habilidad de captar la atención de los niños. Aunque intente desconectarse, es más difícil que con un libro".

Pero eso no significa que las pantallas sean inherentemente malas. Rich dijo que son una "herramienta potente, pero neutral, que se puede usar de una variedad de formas".

Indicó que es importante que los padres no usen de forma constante estos dispositivos o la televisión como "niñeras electrónicas". Si permite que su hijo vea la televisión o una película en la tableta para poder hacer la cena, "el problema es que usted no está ahí para ayudar a su hijo a procesar la información y el contenido que ve. Quizá vea un avance de una película violenta, y como usted le ha permitido verlo, es como si lo aprobara tácitamente, y esto conduce a los niños a pensar que es normal, y tal vez sea terrorífico para ellos", explicó.

"Deberíamos esperar más de nuestras pantallas", añadió Rich.

Más información

Para más información sobre los niños y el tiempo frente a las pantallas, visite la Academia Americana de Pediatría.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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