¿Podría el yoga calmar a la fibrilación auricular?

¿Podría el yoga calmar a la fibrilación auricular?

Las personas con un trastorno del ritmo cardiaco conocido como fibrilación auricular (FA) podrían aliviar sus síntomas con la ayuda de un yoga a un paso más lento, encuentra un estudio preliminar.

Unos investigadores de India encontraron que a lo largo de 16 semanas de sesiones de yoga, los pacientes con FA observaron una reducción de alrededor de la mitad en sus síntomas. Su bienestar mental también mejoró.

Los hallazgos, que se presentaron esta semana en una reunión anual de la Sociedad Europea de Cardiología (European Society of Cardiology), se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Pero el informe amplía las evidencias de que el yoga puede ayudar a controlar los síntomas de FA, que incluyen palpitaciones, mareo y falta de aliento.

En 2013, el Dr. Dhanunjaya Lakkireddy dirigió un pequeño estudio de pacientes con FA que llegó a unas conclusiones similares: un yoga con un paso más lento, enfocado en la respiración y unas posturas físicas conscientes, ayudaba a las personas a reducir sus síntomas.

Los beneficios podrían originarse en los efectos calmantes del yoga en el sistema nervioso, explicó Lakkireddy, director médico del Instituto del Ritmo Cardiaco de Kansas City, en HCA Midwest Health, en Kansas. Lakkireddy no participó en el nuevo informe.

Lakkireddy comentó que las personas con fibrilación auricular tienden a tener un "tono simpático" exagerado, lo que se refiere a la rama del sistema nervioso que, entre otras funciones, acelera la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

Según Lakkireddy, el yoga podría contrarrestarlo. Pero en un mundo donde las clases de yoga con frecuencia se orientan para que sea un ejercicio sudoroso, es importante recordar que las técnicas de respiración y la meditación parecen ser clave para los pacientes con FA.

"Las prácticas de respiración son igual de importantes [que las posturas]", aseguró Lakkireddy. "El punto es desestresarse".

La fibrilación auricular afecta a entre 3 y 6 millones de estadounidenses, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Surge cuando las cámaras superiores del corazón (las aurículas) laten de forma errática en lugar de mantener un ritmo normal.

La FA no es letal de inmediato, pero puede provocar molestos síntomas. También puede permitir que la sangre se acumule en las aurículas. Cuando esto sucede, se puede formar un coágulo sanguíneo, que potencialmente puede desplazarse al cerebro y provocar un accidente cerebrovascular (ACV).

Las personas con FA con frecuencia toman medicamentos para controlar su frecuencia y su ritmo cardiacos, además de anticoagulantes para reducir su riesgo de ACV.

Pero el estilo de vida también es esencial, señaló la Dra. Eugenia Gianos, directora de Salud Cardiaca de las Mujeres en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Siempre es magnífico ver estudios que devuelven el enfoque a los aspectos clave del estilo de vida, la calidad de la vida, y menos a las medidas invasivas para mantener a los pacientes sanos", aseguró Gianos, que no participó en la investigación.

"El yoga es una práctica excelente, que se ha mostrado que reduce la presión arterial, la frecuencia cardiaca, mejora el flujo sanguíneo y los marcadores de inflamación", aseguró Gianos. "Entonces, es muy lógico que los autores del estudio eligieran estudiarlo para la fibrilación auricular".

El ensayo fue dirigido por el Dr. Naresh Sen, del Hospital HG SMS en Jaipur, India. A lo largo de cinco años, su equipo reclutó a 538 pacientes con FA. Primero, cada paciente se mantuvo en la atención estándar durante 12 semanas: continuaron con sus medicamentos o, en algunos casos, se sometieron a un procedimiento de ablación con catéter.

Entonces, los pacientes del estudio comenzaron un programa de yoga de 16 semanas, con clases de 30 minutos cada segundo día. Las sesiones incluyeron unas posturas a un paso más lento y unos ejercicios específicos que fomentan un patrón respiratorio más calmado.

En ese periodo, encontró el estudio, los pacientes sufrieron menos síntomas de FA. En promedio, tuvieron ocho episodios de síntomas, una reducción respecto a 15 mientras solo recibieron el tratamiento estándar.

Los pacientes también dieron unas calificaciones más altas a su calidad de vida y a su bienestar mental en unos cuestionarios estándar.

El yoga no es un reemplazo de los medicamentos, según Lakkireddy. Pero podría ser una buena adición, dijo, junto con otras medidas de estilo de vida, como una dieta saludable, controlar el peso y dejar de fumar.

Lakkireddy animó a los pacientes con FA a hablar con sus médicos antes de comenzar a hacer yoga. Si pueden encontrar un instructor que les dé una atención personalizada, eso sería lo mejor, aseguró. Incluso tras apenas unas pocas sesiones, anotó, las personas quizá aprendan suficiente para seguir solas.

En medio de la pandemia, quizá no haya clases presenciales disponibles. Pero hay buenos recursos en línea para aprender algunas posturas y técnicas de respiración sencillas, añadió Lakkireddy.

"Lo que de verdad importa es la constancia", enfatizó. "Los beneficios del yoga solo duran mientras se practica. Sugeriría al menos tres veces por semana".

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