Habría una vacuna específica para ómicron, en marzo

Pfizer anunció esta semana que una vacuna contra la COVID-19 que se dirige de forma específica a la variante ómicron estará lista en marzo.

La compañía ya comenzó a producir la nueva versión de la vacuna, declaró en "Squawk Box" de CNBC Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, informó CBS News.

Habría una vacuna específica para ómicron, en marzo
| Foto: HEALTHDAY

La variante ómicron conforma ahora más de un 98 por ciento de todos los casos nuevos de COVID-19 en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Pfizer también está trabajando para mejorar su vacuna actual contra la COVID-19, "para que aborde cualquier variante preocupante, si es necesario", aseguró en una declaración en CBS MoneyWatch un vocero de la compañía.

"En caso de que una tercera dosis de la vacuna actual no sea suficiente para proteger de la variante ómicron u otras variantes futuras, Pfizer prevé que podrá desarrollar y producir una vacuna específica contra esa variante en unos 100 días, sujeta a la aprobación reguladora", añadió el vocero.

El mismo lunes, Moderna dijo en una declaración que también está desarrollando una vacuna específica para la ómicron, informó CBS News.

"Dada la amenaza a largo plazo que demostró el escape inmunitario de la ómicron, Moderna continuará desarrollando una vacuna específica contra la variante ómicron, que prevé que llegue a ensayos clínicos a principios de 2022", señaló la compañía.

Mientras tanto, las dosis de refuerzo siguen siendo la mejor defensa contra la ómicron, aseguraron los expertos.

Un estudio reciente de la Agencia de Seguridad de la Salud de Reino Unido encontró que las dosis de refuerzo tienen una efectividad de hasta un 75 por ciento para prevenir la infección sintomática de COVID-19 provocada por la ómicron.

¿Es peligrosa la variante ómicron?

Mientras la gente de todo el mundo daba la bienvenida al nuevo año, ómicron surgió más rápidamente que cualquier variante anterior en muchas áreas. La nueva variante ha impulsado un número creciente de casos en los EE. UU. que, a fines de 2021, superó con creces el récord de nuevos casos diarios. Sin embargo, el número de hospitalizaciones y muertes aún estaba muy por debajo de lo que era durante los picos anteriores del virus.

Desde el principio, los científicos se preguntaron cuán transmisible es la nueva variante en comparación con Delta, variantes anteriores como Alpha y Beta, y el virus original.

Según los primeros datos de Sudáfrica, se esperaba que ómicron superara a Delta y probablemente se convertiría en la cepa variante predominante en la mayoría de los lugares, como lo es en los EE. UU. 

La segunda pregunta era si ómicron tiene más probabilidades que Delta u otras variantes de causar una enfermedad grave; si la mayoría de las infecciones continúan siendo leves, la transmisión rápida sería una amenaza menor, es la conclusión de los expertos.

Hay un factor distintivo clave para Omicron. A diferencia de Delta y otras variantes de coronavirus, esta tiene una gran cantidad de mutaciones (alrededor de 50 en total, incluidas 26 que son exclusivas de la variante) y más de 30 en la proteína de pico, que es la proteína viral que las vacunas entrenan al sistema inmunitario para reconocer y atacar.

En un artículo publicado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Yaleel doctor y epidemiólogo Nathan Grubaugh dice que parte de la transmisibilidad mejorada de Omicron puede provenir de su capacidad para evadir algunas respuestas inmunitarias, especialmente en personas que estaban previamente infectadas, pero no vacunadas. 

Los científicos también quieren saber si estas mutaciones indican una posible reducción en la efectividad de las vacunas COVID-19 y ciertos tratamientos con anticuerpos monoclonales, y si son una señal de que Omicron es una forma más contagiosa del virus.

“Realmente no sabemos cómo funcionan juntas las mutaciones. No todo es aditivo”, dice Grubaugh. Pero, de nuevo, es demasiado pronto para especular sobre las posibilidades, añade. “Realmente debemos tener cuidado y dejar que los datos hablen por sí mismos a medida que estén disponibles”.

Grubaugh dice que hay algunos datos de laboratorio preliminares que muestran que los anticuerpos generados por las vacunas son menos efectivos para neutralizar a ómicron, aunque parte de esa pérdida se puede restaurar con inyecciones de refuerzo. 

A mediados de diciembre, un estudio temprano del mundo real de Sudáfrica mostró que la vacuna Pfizer-BioNTech tiene una efectividad del 33% para prevenir infecciones y del 70% para prevenir hospitalizaciones. Pero los expertos advierten que Sudáfrica tiene una población diferente a la de EE. UU., con más jóvenes y altos niveles de infección previa, y se necesitarán más datos para comprender mejor la variante. Ese estudio fue realizado por Discovery Health, el administrador de seguros de salud privado más grande del país, y no ha sido publicado ni revisado por pares.

Más información:

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ofrece más información sobre las vacunas contra la COVID.


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