¿No quiere aumentar de peso? Coma más lentamente

¿No quiere aumentar de peso? Coma más lentamente

MARTES, 13 de febrero de 2018 (HealthDay News) -- En lugar de engullir la comida, intente comer más lentamente. Podría ayudarle a perder parte de ese peso que no desea, sugiere un estudio realizado por investigadores japoneses.

Además es útil: Evitar los refrigerios después de la cena y comer cualquier cosa en las dos horas anteriores a acostarse, indicaron los investigadores.

El estudio asoció esos cambios sencillos con una cintura más reducida, y unas tasas más bajas de obesidad y sobrepeso.

En comparación con las personas que engullían la comida, las que comían a una velocidad normal tenían un 29 por ciento menos de probabilidades de ser obesas. Pero las que comían lentamente tenían hasta un 42 por ciento menos probabilidades de ser obesas.

Además, las personas que comían lentamente tendían a tener un mejor estado de salud y un estilo de vida más saludable que las que comían rápidamente o a una velocidad normal.

Pero este estudio no pudo demostrar que la velocidad con la que se come provoque o prevenga la obesidad, sino solo que parece haber una asociación, indicaron los investigadores. Fueron dirigidos por el Dr. Haruhisa Fukuda, del Departamento de Administración y Gestión de la Atención de la Salud de la Facultad de Posgrado de Ciencias Médicas de la Universidad de Kyushu, en Fukuoka, Japón.

Pero comer lentamente podría muy bien jugar un papel en la reducción de la obesidad, dijo el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención Yale-Griffin en Derby, Connecticut, que no participó en el estudio.

"Las prácticas que imponen algo de mindfulness (consciencia plena) y disciplina al comer podrían ser útiles para perder peso y para permanecer sano", planteó Katz, que también es presidente del Colegio Americano de Medicina del Estilo de Vida (American College of Lifestyle Medicine).

Comer lentamente es algo característico de un método más consciente. La elección de la comida es más consciente y se aprecia el hecho de comer por la calidad, más que por la cantidad, comentó.

"Evitar la comida en las horas justo antes de ir a dormir también sugiere un método más razonado de dieta que implica algunas restricciones razonables", dijo Katz.

Los hallazgos del equipo de investigación provienen de un análisis de los datos de seguro médico de casi 60,000 residentes japoneses con diabetes que habían hecho reclamaciones al seguro y habían realizado chequeos con regularidad entre 2008 y 2013.

Los chequeos incluyeron las mediciones del peso y del tamaño de la cintura y los resultados de los análisis de sangre, de orina y de la función hepática. También se preguntó a los participantes por su estilo de vida, incluyendo los hábitos de alimentación y de sueño, y el consumo de alcohol y tabaco.

Al principio del estudio, más de 22,000 personas comían rápidamente de forma rutinaria, mientras que casi 33,500 comían a una velocidad normal y casi 4,200 comían más lentamente.

Aunque las reducciones en el tamaño de la cintura (una señal de tener un abdomen protuberante que podría ser perjudicial) fueron pequeñas, fueron mayores en las personas que comían lentamente o a una velocidad normal, encontró el estudio.

Comer refrigerios después de cenar y comer durante las dos horas previas a acostarse también se asociaron con cambios en el peso. Saltarse el desayuno no se asoció con eso.

La investigación anterior ha asociado el hecho de comer rápidamente con una alteración de la tolerancia a la glucosa y una resistencia a la insulina. El estudio sugirió que esto podría deberse a que las personas que comen rápido consumen más comida antes de sentirse llenas.

Pero los que comen lentamente son conscientes de estar llenos antes de haber consumido demasiado.

"Comer lentamente tiene ventajas y pocas desventajas", aseguró Samantha Heller, nutricionista clínica principal en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York.

Por una parte, comer lentamente da tiempo a nuestro cuerpo a registrar una sensación de satisfacción y de saciedad, de modo que tendemos a comer menos, señaló.

"Es más probable que disfrutemos del sabor, la textura, los sabores sutiles y la sensación de la comida en la boca", dijo Heller, que no participó en el estudio. "La investigación sugiere que los que comen lentamente consumen menos calorías, tienen una mayor sensación de estar llenos y una sensación menor de estar hambrientos".

Por otra parte, cuanto más tiempo pasa una persona con comida delante de ella, más come, dijo.

"Una vez dicho esto, comer rápidamente parece ser más perjudicial", dijo Heller. "Las personas que comen rápidamente, como hacemos muchos, engullen más calorías de las que necesitan".

Comer rápidamente se ha asociado con un riesgo más alto de obesidad, enfermedad cardiovascular y síndrome metabólico, señaló Heller.

"En muchos países europeos, comer lentamente es un modo de vida", dijo. "En Estados Unidos, se suele comer rápidamente. Por tanto, tenemos que animar a que se produzca un cambio cultural y se adopte un método de comer más lentamente y se disfrute realmente de la comida".

El estudio aparece en la edición en línea del 12 de febrero de la revista BMJ Open.

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. tiene más información sobre los hábitos de alimentación.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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