'¡No me etiquetaste!'. Un estudio confirma que los desaires en Instagram son dolorosos

MARTES, 21 de diciembre de 2021 (HealthDay News) -- ¿Piensa que lo que sucede en internet se queda en internet? Piénselo de nuevo.

Según una nueva investigación, un desaire en los medios sociales puede dejar a las personas con un sentimiento real de dolor y ostracismo.

'¡No me etiquetaste!'. Un estudio confirma que los desaires en Instagram son dolorosos

"El ostracismo en los medios sociales significa ser excluido de, o ignorado en, las redes de medios sociales, como Instagram, Facebook o Twitter", explicó la autora principal del estudio, Christiane Büttner, candidata doctoral del departamento de psicología social de la Universidad de Basilea, en Suiza.

Y su investigación, afirmó, reveló que sentirse excluido en el "reino digital" puede ser igual de nocivo que sentirse excluido mientras se está en la escuela, en el trabajo o con los amigos.

En el estudio, Büttner y un colaborador se enfocaron en la plataforma de Instagram, y realizaron una serie de experimentos en que participaron un conjunto de poco más de 1,100 usuarios de los medios sociales.

Específicamente, apuntó Büttner, "exploramos que no ser etiquetado en una fotografía publicada conduce a unos sentimientos de exclusión".

Un estudio preguntó a 176 personas sobre sus reacciones al averiguar que no habían sido etiquetadas en las publicaciones de Instagram de un amigo, o que las habían eliminado de una fotografía o que simplemente no las habían incluido en unas fotografías publicadas.

Algunos participantes dijeron que, dependiendo del contexto, este tipo de cosa podía dejarlos sintiéndose excluidos, dolidos y sin valor.

Otro estudio pidió a unos 300 participantes que pensaran en cómo reaccionarían a tres situaciones hipotéticas posibles: ser etiquetados en una fotografía grupal; aparecer en una fotografía grupal publicada sin que los etiquetaran, pero que etiquetaran a todos los demás; o ser eliminados del todo de una fotografía grupal publicada.

'Muy doloroso'

Los encuestados dijeron que se sentían descontentos cuando no los etiquetaban, e incluso más cuando los eliminaban del todo.

Un tercer experimento pidió a poco menos de 300 usuarios de Instagram que compartieran sus sentimientos sobre una situación hipotética social tanto presencial como en línea. Al final, cuando alguien era "excluido" del reconocimiento del grupo se sentía menos satisfecho que cuando era incluido, ya fuera de forma presencial o en línea.

Una cuarta encuesta pidió a 220 participantes que describieran cómo se sentirían si, después de participar en un proyecto de arte grupal que luego se publicaría en línea, no les etiquetaran en línea en el texto correspondiente final. Y, una vez más, ser excluido originaba un descontento notable.

Según Büttner, la conclusión es que "encontramos que no ser etiquetado amenaza a unas necesidades psicológicas fundamentales, por ejemplo la necesidad de pertenencia, y se experimenta como algo muy doloroso".

Es probable que los hallazgos no se limiten a Instagram, enfatizó, dado que "muchas plataformas de medios sociales, como Facebook o Twitter, utilizan unos mecanismos de etiquetado similares a los de Instagram".

Todo esto significa que cuando las personas entran en línea, deben comprender que la forma en que se implican con los demás puede tener consecuencias en el mundo real.

"Los usuarios de los medios sociales deben pensar con cuidado en cómo pueden hacer que sus publicaciones sean incluyentes, para evitar hacer daño a los sentimientos y las necesidades de los demás", advirtió Büttner.

Como cuestión práctica, aconsejó que "en los grupos de pares, quizá ayude establecer y acordar una norma de a quién le gustaría ser etiquetado en cuáles publicaciones".

Cómo gestionar el ostracismo

Más allá de esto, Büttner sugirió que unas modificaciones en el diseño de los medios sociales en sí podrían, al menos en teoría, minimizar el riesgo de ofensas accidentales.

"Por ejemplo, las aplicaciones de medios sociales podrían implementar mecanismos que eviten que los usuarios se olviden de etiquetar a sus amigos, por ejemplo al recordarles que etiqueten a todo el que desee ser etiquetado antes de publicar", dijo Büttner. "Esto podría frenar los incidentes accidentales de ostracismo en el etiquetado".

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente en línea de la revista Computers in Human Behavior.

Melissa Hunt, directora asociada de entrenamiento clínico del departamento de psicología de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, dijo que los hallazgos resaltan el poder emocional de los medios sociales.

"Para los jóvenes que se implican en los medios sociales, este tipo de ostracismo en los medios sociales es de hecho bastante doloroso, y comparable al ostracismo presencial", anotó.

"Creo que, en este sentido, Instagram es particularmente pernicioso, porque se enfoca tanto en la apariencia, el estilo de vida y la inclusión/aceptación social", añadió Hunt.

Lamentablemente, "es probable que sea imposible evitar los efectos de la exclusión social y el ostracismo. Esto es así en línea y en el mundo real", aseguró.

"La mejor manera de protegerse a nivel emocional consta de dos elementos", dijo Hunt. "En primer lugar, interactúe y siga en línea solo a las personas de las que de verdad es un buen amigo en la vida real. En segundo lugar, no salte a conclusiones sobre las cosas. Quizá la persona no tiene la costumbre de etiquetar a los demás. Quizá intentaba resaltarse a sí misma en la fotografía. Quizá pensó que no era su mejor fotografía e intentaba protegerle al recortarla. Quizá estuviera borracha y cansada y se durmió antes de etiquetar a todo el mundo".

Y si se siente excluido, Hunt sugirió "siempre continuar con una conversación en la vida real con la persona, para intentar clarificar qué sucedió".

Más información

Aprenda más sobre el impacto emocional y mental de los medios sociales en el Hospital McLean.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Christiane Büttner, MSc, PhD candidate, department of social psychology, University of Basel, Switzerland; Melissa Hunt, PhD, associate director, clinical training, department of psychology, University of Pennsylvania, Philadelphia; Computers in Human Behavior, February 2022

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