No hay evidencias de que las vacunas contra la COVID puedan provocar el síndrome de Guillain-Barré

MIÉRCOLES, 7 de abril de 2021 (HealthDay News) -- Dos personas que participaron en el ensayo clínico de la vacuna contra la COVID-19 de Johnson & Johnson desarrollaron el síndrome de Guillain-Barré, pero es muy dudoso que fuera provocado por la vacuna, según un estudio de casos recién publicado.

Aunque las dos personas participaron en el mismo ensayo, a una de ellas se le administró la vacuna y a la otra un placebo de solución salina.

No hay evidencias de que las vacunas contra la COVID puedan provocar el síndrome de Guillain-Barré

"Eso refuerza la posibilidad de que el caso de nuestro informe haya sido una coincidencia", dijo el Dr. Anthony Amato, autor del estudio y neurólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

El síndrome de Guillain-Barré es una afección poco común en la que el sistema inmunitario ataca a las células nerviosas. Los síntomas comienzan con debilidad en las manos y los pies, y puede progresar hasta la parálisis.

Aunque la afección puede poner en peligro la vida, la mayoría de las personas se recuperan.

Se desconoce la causa exacta del síndrome de Guillain-Barré, pero puede ocurrir después de infecciones gastrointestinales o respiratorias. Cada año afecta a hasta 20 personas por cada millón. En casos muy excepcionales, sucede después de una vacunación.

Amato dijo que se ha demostrado que las vacunas contra la COVID-19 que se administran en Estados Unidos son seguras y efectivas para la reducción del riesgo de enfermedad grave y la muerte, y salvan vidas.

"Se espera que unos mil millones de personas se vacunen en todo el mundo contra la COVID-19, y anticipamos que podría haber miles de casos del síndrome de Guillain-Barré que ocurrirán, solo por coincidencia, más o menos al mismo tiempo de la vacunación.

El estudio de casos, publicado en la edición en línea del 6 de abril de la revista Neurology, se centra en una mujer sana de 60 años que recibió la vacuna en diciembre de 2020. Diez días después, desarrolló dolores en la espalda y las piernas, y finalmente no podía moverlas.

La mujer fue tratada con inmunoglobulina, que proporciona anticuerpos que el cuerpo no fabrica por sí mismo. Comenzó la rehabilitación 10 días después de su ingreso en el hospital, y se está recuperando, dijeron los investigadores en un comunicado de prensa de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology).

A medida que los países se esfuerzan por vacunar a las personas contra la COVID-19, Amato afirmó que es vital monitorizar de cerca los posibles efectos secundarios y realizar grandes estudios para determinar si el riesgo del síndrome de Guillain-Barré es parecido o diferente del pequeño riesgo asociado a otras vacunas, como la de la gripe.

Planteó que la monitorización ayudaría a evitar que se culpe a la vacuna contra la COVID-19 por unos efectos que, científicamente, no están asociados a ella.

"En base a la experiencia con otras iniciativas de vacunación y los datos recopilados hasta ahora en los sistemas de monitorización adversa de las vacunas contra la COVID-19, estamos seguros de que los beneficios de la vacunación superan a los riesgos de la infección por la COVID-19", concluyó Amato.

Más información

Si desea obtener más información sobre el síndrome de Guillain-Barré y la vacunación, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: American Academy of Neurology, news release, April 6, 2021

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