Muy pocos fumadores reciben unas pruebas del cáncer de pulmón que pueden salvar vidas

Muy pocos fumadores reciben unas pruebas del cáncer de pulmón que pueden salvar vidas

MIÉRCOLES, 16 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Menos de un 2 por ciento de los 7 millones de estadounidenses que fuman o fumaban empedernidamente realizan unas pruebas de detección del cáncer de pulmón, muestra una nueva investigación.

"Nuestro análisis revela una tasa marcadamente baja e inadecuada de pruebas de detección del cáncer de pulmón en 2016 y 2017", señaló el autor del estudio, el Dr. Danh Pham, miembro principal del departamento de hematología y oncología en el Centro Oncológico James Graham Brown de la Universidad de Louisville.

Pham apuntó a varios motivos posibles de que un grupo con un riesgo tan alto no reciba las pruebas.

"En este punto es solo especulación, pero creo que es una combinación de responsabilidad del proveedor, además de concienciación del paciente", planteó.

"Lamentablemente todavía existe controversia entre los proveedores sobre la rentabilidad de estas pruebas", explicó, "mientras que los pacientes en riesgo de cáncer de pulmón también carecen de una concienciación adecuada sobre los beneficios de las pruebas de detección".

Pham añadió que "lamentablemente, las pruebas de detección del cáncer de pulmón no cuentan con la atención nacional de la misma forma que, por ejemplo, las del cáncer de mama".

Además, dado que fumar es un impórtate propulsor del cáncer de pulmón, muchos pacientes "quizá sean renuentes a hacerse las pruebas si un diagnóstico potencial de cáncer sería una confirmación de una mala elección en el estilo de vida", dijo Pham.

La edad avanzada a la que por lo general se diagnostica un cáncer de pulmón (los 70 años, en promedio) también podría socavar los esfuerzos de realización de pruebas, dijo, dado que los adultos mayores con antecedentes de tabaquismo adoptan una "mentalidad fatalista".

Aun así, las directrices publicadas por el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. en 2013 plantean que los fumadores de 55 a 80 años, cuyo hábito equivalga a un paquete al día durante 30 años y que por lo demás no muestran síntomas de enfermedad, deben hacerse una tomografía computarizada de dosis baja (TCDB).

Según los expertos en los pulmones, las investigaciones anteriores sugieren que esas pruebas sí detectan, de hecho, las señales tempranas de un azote que acaba con las vidas de más de 154,000 hombres y mujeres en Estados Unidos cada año.

Por su parte, la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) aconseja a los fumadores y ex fumadores de 55 a 74 años de edad, incluyendo a aquellos que han dejado de fumar en los últimos 15 años, que hablen sobre las pruebas de detección del cáncer de pulmón con sus médicos. Los que ya tienen síntomas, como toser sangre o la pérdida de peso, deben explorar las opciones diagnósticas de forma más agresiva, lo que podría o no incluir a la TCDB.

El equipo de Pham llegó a sus conclusiones tras un análisis de los datos recolectados en 1,800 centros de evaluación del cáncer de pulmón a lo largo de Estados Unidos.

Los hallazgos fueron publicados el miércoles, antes de la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO), en Chicago. La investigación debe considerarse como preliminar hasta que se publique en una revista revisada por profesionales.

El Dr. Bruce Johnson, presidente de la ASCO, sugirió que otro obstáculo para las pruebas de detección es que "las personas que más se beneficiarían de las pruebas de detección del cáncer de pulmón no tienen un acceso fácil a la atención de la salud".

"Esto se puede contrastar con las tasas actuales de pruebas de los tumores comunes, el cáncer de mama, el cáncer del cuello uterino, y el cáncer colorrectal, en que entre un 60 y un 80 por ciento de la población objetivo realiza las pruebas", dijo Johnson.

"Son enfermedades en que las personas tienden a tener un estatus socioeconómico y unos niveles educativos más altos", grupos que cumplen más fácilmente con los consejos sobre las pruebas, explicó.

Al contrario, Johnson apuntó que "fumar cigarrillos varía en paralelo con un estatus socioeconómico más bajo, y los lugares donde más se fuma son áreas que no ofrecen mucho respaldo de infraestructura para la atención de la salud".

Una vocera de la Asociación Americana del Pulmón, la Dra. Andrea McKee, dijo que los problemas adicionales para mejorar las tasas de pruebas incluyen la necesidad de actualizar a los radiólogos y a las especialistas con las técnicas implicadas.

Y también resaltó otro factor: la novedad del método de detección en sí.

"Se calcula que la adopción completa de una nueva técnica tarda unos 10 años en la comunidad médica", dijo McKee, y añadió que el reembolso de Medicare apenas empezó en 2015.

"Así que es probable que nos falten 7 años para alcanzar algún tipo de estado constante", agregó. McKee también es presidenta de oncología de la radiación en el Hospital y Centro Médico Lahey en Burlington, Massachusetts.

En lo adelante, McKee dijo que lo que se necesita es "una campaña efectiva de servicio público para educar a las comunidades laica y de médicos sobre la evaluación del cáncer de pulmón mediante TC".

Con ese objetivo, anotó que la asociación pulmonar y el Ad Council se han asociado para iniciar la campaña de radio, televisiva e impresa "Saved By The Scan" (algo así como "Salvado por el escáner"), para aumentar la concienciación pública.

Hay mucho en juego, dijo Johnson.

"Si esto se despliega del todo, y se llega a unas tasas de pruebas de detección del 60 al 80 por ciento como vemos en algunos otros tipos de [cáncer], se podría esperar salvar unas 10,000 vidas al año en EE. UU.", señaló.

Más información

Para más información sobre las pruebas de detección del cáncer de pulmón, visite la Asociación Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

logo

Comparte tu opinión