Muchos pacientes hospitalizados con COVID-19 requerirán una atención a más largo plazo en casa

MIÉRCOLES, 2 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- Cuando los pacientes con COVID-19 vuelven a casa del hospital, todavía les falta mucho para recuperarse del todo, y muchos podrían beneficiarse de una atención de la salud a domicilio, sugiere un estudio reciente.

En un momento en que los casos de COVID de EE. UU. se están disparando, y muchos hospitales se están quedando sin espacio, los expertos plantean que la atención de la salud a domicilio podría tener un rol esencial, al permitir que algunos pacientes tengan unas estadías más cortas en el hospital y que sean monitorizados en casa.

Muchos pacientes hospitalizados con COVID-19 requerirán una atención a más largo plazo en casa

Pero, hasta ahora, se ha sabido poco sobre la recuperación de los pacientes con COVID durante la atención de salud a domicilio.

El nuevo estudio sugiere que, al menos en la ciudad de Nueva York, les va bien.

Los investigadores observaron los expedientes de más de 1,400 pacientes con COVID que fueron dados de alta de hospitales de Nueva York para recibir atención del Servicio de Enfermeros Visitantes de Nueva York, una gran agencia de atención de la salud a domicilio sin fines de lucro.

"Cuando ingresaron en la atención a domicilio, estos pacientes estaban muy enfermos", aseguró la investigadora principal, Kathryn Bowles, profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Pensilvania.

En general, un 84 por ciento seguían teniendo problemas para respirar, mientras que un 42 por ciento tenían dolor a diario o constante. La mitad reportaron agotamiento, y la misma cantidad tenían síntomas de ansiedad. La mayoría de los pacientes necesitaban ayuda con actividades básicas, como bañarse, vestirse y moverse por su casa.

Pero, cuando los pacientes fueron dados de alta de la atención a domicilio, la mayoría mostraban unas mejoras sustanciales en esos síntomas. Y apenas un 10 por ciento de los pacientes al final tuvieron que volver al hospital.

Casi todos los pacientes (un 94 por ciento) fueron datos de alta, tras un promedio de un mes de atención a domicilio. Un uno por ciento de los pacientes fallecieron, mientras que otros tuvieron que permanecer en atención a domicilio a más largo plazo.

No hubo un grupo de comparación de pacientes que no recibieron atención a domicilio. Pero, en conjunto, aseguró Bowles, los hallazgos "iluminan el valor de la atención de la salud a domicilio".

En general, la atención a domicilio implica visitas de enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales, dependiendo de las necesidades del paciente.

Bowles señaló que la atención a domicilio podría permitir que algunos sean dados de alta del hospital antes. Para otros, podría ser una alternativa a ser dados de alta para ingresar en un centro de enfermería especializada u otro tipo de institución.

Pero, aunque a los pacientes del estudio les fue bien en gran medida al final, los hallazgos resaltan un problema más amplio: la COVID-19 puede provocar unos problemas debilitantes que requieren de semanas a meses de recuperación.

"La muerte no es el único resultado malo de esta enfermedad", advirtió el Dr. Luis Ostrosky, profesor de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina McGovern de UTHealth, en Houston.

"En nuestra clínica, vemos a jóvenes con daño cardiaco, daño pulmonar, y una exacerbación de las afecciones de la salud mental", apuntó Ostrosky, que no participó en el estudio.

El punto de que los adultos más jóvenes pueden sufrir consecuencias a largo plazo de la COVID es importante, según Ostrosky.

Muchos de los pacientes del estudio de Bowles eran adultos mayores, pero un 43 por ciento eran menores de 65 años.

Ostrosky se mostró de acuerdo en que la atención de la salud a domicilio puede ser una parte importante de la recuperación de los pacientes hospitalizados con COVID. En su hospital, comentó, los pacientes se consideran como candidatos para la atención a domicilio basándose en dos amplias medidas: si están listos desde el punto de vista médico, y su ellos y sus familias se sienten preparados.

Ostrosky también se mostró de acuerdo en que la atención a domicilio puede ayudar a dejar libre unas camas de hospital que se necesitan. Pero, enfatizó, "ningún hospital pondrá a sus pacientes en peligro para darles de alta antes".

Bowles dijo que es importante que los pacientes y las familias comprendan qué es la atención a domicilio. "Algunos pacientes dicen cosas como que no lo necesitan. Que sus cónyuges los cuidarán", observó. "Pero se trata de una atención especializada, administrada por enfermeros y terapeutas".

Una limitación del estudio es que los pacientes recibieron atención de una sola agencia de cuidados a domicilio. No está claro si los resultados de los pacientes con COVID de otros lugares serían los mismos.

La cobertura de seguro de la atención de la salud a domicilio también varía. La mayoría de los pacientes de este estudio tenían Medicare o Medicaid, que tienen sus propias normas sobre la cobertura, mientras que alrededor de una cuarta parte tenían un seguro privado.

Por otro lado, el grupo del estudio fue diverso: la mayoría de los pacientes eran negros o hispanos, dos grupos muy afectados por la pandemia.

Bowles apuntó que, en este momento, no está claro con qué frecuencia los pacientes con COVID de EE. UU. están siendo dados de alta para que reciban atención a domicilio. En junio, las cifras del gobierno ubicaban esa cifra en apenas un 11 por ciento.

Esto sugiere que la atención a domicilio se está subutilizando, añadió Bowles.

El estudio aparece en una edición reciente en línea de la revista Annals of Internal Medicine.

Más información

El Centro de Derechos de Medicare ofrece más información sobre la atención de la salud a domicilio.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com


FUENTES: Kathryn Bowles, PhD, BSN, MSN, professor, van Ameringen chair in nursing excellence, University of Pennsylvania School of Nursing, Philadelphia; Luis Ostrosky, MD, professor, infectious diseases, McGovern Medical School at UTHealth, Houston, and fellow, Infectious Diseases Society of America, Arlington, Va.; Annals of Internal Medicine, Nov. 24, 2020, online

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