Muchos pacientes en recuperación de la COVID muestran señales de daño a largo plazo en los órganos

JUEVES, 1 de abril de 2021 (HealthDay News) -- El daño a largo plazo en los órganos parece ser común en los pacientes hospitalizados por la COVID-19 después de que se han recuperado y han recibido el alta, informan unos investigadores británicos.

Una experta de EE. UU. que leyó el informe dijo que ha visto lo mismo en su práctica.

Muchos pacientes en recuperación de la COVID muestran señales de daño a largo plazo en los órganos

"Este estudio prueba que el daño no solo sucede en los pulmones, sino que también puede afectar al corazón, el cerebro y los riñones", señaló la Dra. Mangala Narasimhan, directora de servicios de atención crítica de Northwell Health, en New Hyde Park, Nueva York.

Dijo que "hay que tener cuidado y orientar a los pacientes cuando se les da el alta para que sean conscientes de estas otras posibles anomalías que pueden ocurrir".

El equipo de investigación de Reino Unido anotó que, además de provocar graves problemas respiratorios, la COVID-19 parece ser capaz de afectar a otros órganos, entre ellos al corazón, los riñones y el hígado. Pero el patrón general a largo plazo de daño en los órganos en los pacientes con COVID-19 todavía es poco claro, y los investigadores, dirigidos por Amitava Banerjee del Colegio Universitario de Londres, decidieron escudriñarlo.

El equipo evaluó el daño en los órganos en más de 47,700 pacientes con COVID-19, con una edad promedio de 65 años, que estuvieron hospitalizados en Inglaterra y que fueron dados de alta antes de septiembre del año pasado. Estos hallazgos clínicos se compararon con los de un "grupo de control" emparejado que se obtuvieron de la población general.

Los investigadores rastrearon las tasas de readmisión al hospital entre los pacientes con COVID-19 y el grupo de control, además de la muerte por cualquier causa. También rastrearon a cualquier nuevo diagnóstico de enfermedades respiratorias, cardiovasculares, metabólicas, de riñón y de hígado en ambos grupos hasta finales de septiembre de 2020.

Durante un seguimiento promedio de 140 días, casi un tercio de los pacientes con COVID-19 fueron readmitidos al hospital, y más de uno de cada 10 falleció tras el alta, encontró el grupo de Banerjee.

En general, las tasas de los pacientes con COVID-19, entre quienes hubo 766 readmisiones y 320 muertes por cada 1,000 personas-años, fueron cuatro y ocho veces más altas, respectivamente, que las observadas en el grupo de control.

Los investigadores también encontraron que las tasas de los pacientes con COVID-19 de nuevos diagnósticos de enfermedad respiratoria, enfermedad cardiovascular y diabetes fueron 27, 3 y 1.5 veces más altas, respectivamente, que las observadas en el grupo de control.

La edad pareció ser importante. Las diferencias en las tasas de daños en los órganos entre los pacientes con COVID-19 y el grupo de control fueron mayores entre las personas menores de 70 años, en comparación con las que tenían a partir de 70 años, encontró el estudio.

En cuando a la raza, los pacientes de los grupos étnicos minoritarios tuvieron un mayor riesgo que las personas blancas, y las diferencias más grandes se observaron en la enfermedad respiratoria.

Los hombres y las mujeres parecieron tener más o menos las mismas tasas de daños a largo plazo en los órganos tras la COVID-19, según el informe, que se publicó el 31 de marzo en la revista BMJ.

Todos los hallazgos del estudio sugieren que los hospitales y los sistemas de atención de la salud quizá tengan que afrontar un número sustancial de enfermedades relacionadas con la COVID-19, apuntaron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.

Los autores del estudio creen que se necesita con urgencia investigación "para comprender los factores de riesgo del síndrome post-COVID, de forma que se pueda dirigir mejor el tratamiento a las poblaciones con un riesgo demográfico y clínico".

Por su parte, Narasimhan dijo que "un aumento en las tasas de daño en los órganos es algo que vemos comúnmente en los pacientes hospitalizados con COVID. Lo más común es que esto incluya al daño en los riñones, y problemas cardiacos y neurológicos".

Añadió que "hay muchos factores que contribuyen a que estos órganos se vean afectados. Entre estos factores se encuentra el aumento en las tasas de coágulos que vemos en los pacientes con COVID, que a su vez crea muchos problemas más adelante. También sabemos que el virus infiltra al corazón directamente, y que esto puede provocar una reducción en la función cardiaca. Lo mismo sucede con los riñones, lo que puede provocar insuficiencia renal. Todas estas complicaciones pueden hacer que un paciente vuelta al hospital tras el alta".

Según Narasimhan, la conclusión es que "las infecciones con la COVID afectan a todo el cuerpo de muchas formas distintas".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre los efectos a largo plazo de la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Mangala Narasimhan, DO, director, critical care services, Northwell Health, New Hyde Park, N.Y.; BMJ, news release, March 31, 2021

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