Muchos pacientes con cáncer tienen hepatitis sin diagnosticar

Muchos pacientes con cáncer tienen hepatitis sin diagnosticar
| Foto: ISTOCK

Un gran número de pacientes de cáncer de EE. UU. con hepatitis B y C no saben que tienen el virus, que puede provocar complicaciones potencialmente letales durante algunos tratamientos para el cáncer, señalan unos investigadores.

Los hallazgos sugieren que hacer pruebas de la hepatitis B y C podría ser adecuado en las clínicas oncológicas comunitarias, según investigadores de la Red de Investigación del Cáncer SWOG (SWOG Cancer Research Network), un grupo internacional financiado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU.

La infección con la hepatitis puede conducir a problemas graves, como la insuficiencia hepática o la enfermedad renal.

El estudio incluyó a más de 3,000 pacientes con cáncer en Estados Unidos que se sometieron a un análisis sanguíneo para evaluar la hepatitis y el VIH.

Los investigadores encontraron que un 6.5% de los pacientes habían tenido hepatitis B en el pasado, un 0.6% tenían hepatitis B crónica, un 2.4% tenían hepatitis C, y un 1.1% tenían VIH. Estas tasas son similares a las de la población general de EE. UU.

Una proporción alta de pacientes que habían tenido hepatitis B en el pasado (un 87%) o que tenían hepatitis B crónica (un 42%) no contaban con un diagnóstico antes del estudio, al igual que un 31% de los pacientes con hepatitis C, según el informe.

Las tasas de VIH sin diagnosticar fueron bajas: un 5.9% de los pacientes con VIH fueron diagnosticados a través del estudio.

Muchos pacientes no presentaban factores de riesgo de las infecciones, como por ejemplo el uso de drogas inyectadas, entre ellos un 27% de los que habían tenido hepatitis B en el pasado, un 21% de los que tenían hepatitis B crónica, un 32% de los que tenían hepatitis C, y alrededor de un 20% de los que tenían VIH.

"Aunque nuestros resultados no sugieren que las pruebas universales de VIH sean necesarias para los pacientes con cáncer, sí provee nuevas evidencias para orientar una conversación en la comunidad oncológica sobre si se deberían requerir pruebas de la hepatitis", planteó el Dr. Scott Ramsey, investigador de la SWOG.

Ramsey es director del Instituto Hutchinson de Investigación en Resultados del Cáncer, en Seattle.

Dijo que las pruebas podrían ser particularmente importantes en una era de inmunoterapias para el cáncer, porque los tratamientos podrían afectar a los sistemas inmunitarios de los pacientes y alterar el desarrollo de sus infecciones virales.

"Aunque no sabemos mucho sobre el impacto de las inmunoterapias en los pacientes con cáncer y hepatitis y otras infecciones virales, los oncólogos deberían saber todo lo posible sobre la salud general de las personas a las que tratan", añadió Ramsey en un comunicado de prensa de la SWOG.

Joseph Unger, bioestadístico de la SWOG, también del Instituto Hutchinson, dijo la hepatitis B y C crónicas son un problema significativo porque afectan a millones de estadounidenses, muchos de ellos con cáncer.

"Hacer pruebas de estas enfermedades en los pacientes con cáncer podría detectar muchos casos sin diagnosticar, y ayudar a modificar su atención del cáncer para mejorar los resultados", explicó Unger en el comunicado de prensa.

Ramsey está analizando los resultados de un estudio distinto de la SWOG para determinar si las pruebas universales de la hepatitis y el VIH en los pacientes con cáncer resultarían rentables.

El informe aparece en la edición en línea del 17 de enero de la revista JAMA Oncology.

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre la hepatitis.

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