Millones de estadounidenses con enfermedades del corazón usan marihuana, que puede provocar un daño potencial

Millones de estadounidenses con enfermedades del corazón usan marihuana, que puede provocar un daño potencial

MARTES, 21 de enero de 2020 (HealthDay News) -- Más de 2 millones de estadounidenses con enfermedad cardiaca han usado marihuana, a pesar de las evidencias de que podría resultar nociva para ellos, encuentra una nueva revisión de la investigación.

El informe, publicado en la edición del 28 de enero de la revista Journal of the American College of Cardiology, llega en un momento en que muchos estados están legalizando el uso medicinal o recreativo de la marihuana. Y algunos estudios sugieren que un creciente número de estadounidenses están fumándola, o usando la droga de otras formas.

"Hemos llegado a un cambio epidemiológico", señaló el Dr. Muthiah Vaduganathan, autor sénior de la revisión. "Por primera vez, hay más usuarios de marihuana que fumadores de cigarrillos en EE. UU.".

Pero aunque las consecuencias de salud de fumar tabaco están bien documentadas, se sabe menos sobre los riesgos de fumar marihuana, o usarla de otras formas, por ejemplo mediante el vapeo o los comestibles.

Aun así, las evidencias existentes sobre la marihuana y las enfermedades cardiacas son "causa de preocupación", dijo Vaduganathan, cardiólogo del Hospital Brigham and Women's, en Boston.

"Las evidencias son modestas porque no tenemos los estudios [a largo plazo] ni la amplitud de investigación que tenemos sobre los cigarrillos", lamentó Vaduganathan. "Pero sí sabemos que el uso agudo de la marihuana induce aumentos en la presión arterial y la frecuencia cardiaca que podrían ser problemáticos para las personas con enfermedades del corazón".

La investigación ha encontrado que los pacientes con enfermedad cardiaca desarrollan dolor en el pecho más fácilmente si fuman marihuana, mientras que otros estudios sugieren que el uso de la marihuana podría incluso ser un desencadenante de un ataque cardiaco, encontró la revisión.

También podría plantear riesgos de accidentes cerebrovasculares y arritmias cardiacas. En un estudio australiano de adultos menores de 65 años, los que habían fumado marihuana al menos una vez por semana en el año anterior tenían un riesgo casi cinco veces más alto de ACV que los que la usaban con menos frecuencia.

Por otra parte, un estudio de EE. UU. encontró que de más de 2.4 millones de usuarios de marihuana que habían sido hospitalizados, casi un 3 por ciento habían sufrido una arritmia, sobre todo fibrilación auricular, en que las cámaras superiores del corazón tiemblan en lugar de contraerse de manera normal. La prevalencia de las arritmias entre los usuarios de marihuana aumentó con el tiempo, entre 2010 y 2014, aunque el motivo no está claro.

Cualquier riesgo cardiaco por el uso de la marihuana sería más grave en las personas que tienen una enfermedad cardiaca establecida. Y no es un escenario raro, según los datos de una encuesta federal de la salud.

El equipo de Vaduganathan estima que más de 2 millones de estadounidenses con enfermedad cardiaca han usado marihuana, ya sea ahora o en el pasado.

Hay muchos factores desconocidos, incluyendo qué tan común es que las personas sigan usando marihuana tras un diagnóstico de una enfermedad del corazón, y si creen que es seguro.

"Creo que el próximo paso sería conducir grupos de discusión, para preguntar a los pacientes sobre el uso actual y sus percepciones de los riesgos", planteó Vaduganathan.

Una preocupación es que la marihuana podría interactuar con medicamentos que los pacientes con enfermedad cardiaca usan comúnmente, entre ellos las estatinas, los antihipertensivos y la warfarina, un anticoagulante.

"Se anticiparía que los niveles de los medicamentos en la sangre cambien", dijo Vaduganathan.

Su consejo para los pacientes es que eviten el uso de la marihuana durante periodos de "alto riesgo", por ejemplo después de un ataque cardiaco.

"Y desalentamos cualquier uso de cannabinoides sintéticos o vapeo en las personas con una enfermedad cardiaca establecida", añadió Vaduganathan.

Los cannabinoides sintéticos, con nombres como K2, Spice y Kronic, son sustancias artificiales similares a las que se encuentran en las plantas de marihuana. Pueden ser mucho más potentes que la marihuana, anotó Vaduganathan. De forma similar, apuntó, el vapeo puede aumentar la potencia de la marihuana, y no es una alternativa "más segura" a fumar.

El Dr. Salim Virani es cardiólogo en el Centro Médico Michael DeBakey de la VA, en Houston, y director de la Sección de Prevención y el Consejo de Liderazgo del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology).

"No tenemos evidencias tan firmes sobre la marihuana y la enfermedad cardiaca como tenemos respecto a fumar cigarrillos", dijo Virani. "Se necesita mucha investigación en esta área. ¿Cuáles son los riesgos? ¿Cuál es la magnitud de los riesgos?".

En algunos casos, apuntó, los médicos quizá deban evaluar el uso de la marihuana en los pacientes, por ejemplo en las personas menores de 55 años que tengan un ataque cardiaco sin explicación.

Virani también animó a los pacientes con enfermedades del corazón a que informen a sus médicos sobre cualquier uso de la marihuana.

"Como médicos", añadió, "debemos estar abiertos a conversar al respecto, y tener claro lo que sabemos y lo que no sabemos".

Más información

La Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece más información sobre la marihuana y la salud del corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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