Mientras más restaurantes de comida rápida, más diabetes hay en el vecindario

VIERNES, 29 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Vivir cerca de un restaurante de comida rápida quizá le ofrezca una solución fácil si tiene hambre y no tiene tiempo, pero también podría aumentar sus probabilidades de diabetes tipo 2, sugiere un gran estudio de veteranos de EE. UU.

Pero los vecindarios con más supermercados podrían protegerle de desarrollar diabetes, sobre todo en las áreas suburbanas y rurales, comentaron los investigadores.

Mientras más restaurantes de comida rápida, más diabetes hay en el vecindario

"Las opciones de disponibilidad de comida en el ambiente de verdad importan en todo el país y en una variedad de ambientes distintos", señaló la coautora del estudio, Lorna Thorpe, profesora de salud de la población de Langone Health de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

En el estudio, Thorpe y sus colaboradores siguieron a más de 4 millones de veteranos militares de EE. UU. sin diabetes, que vivían en casi todas las partes de Estados Unidos, durante más de cinco años. Los investigadores contaron los restaurantes de comida rápida y los supermercados, en relación con otros negocios de comida, en cuatro tipos de vecindarios: urbanos de alta densidad, urbanos de baja densidad, suburbanos y rurales.

Durante el estudio, poco más de un 13 por ciento de los veteranos fueron diagnosticados con diabetes tipo 2, la forma de la enfermedad que se vincula de forma más cercana con la obesidad. Mientras más restaurantes de comida rápida tenían los participantes del estudio a corta distancia de su residencia, mayor era su riesgo de desarrollar diabetes en los cuatro tipos de vecindarios.

Al contrario, los de las áreas suburbanas y rurales que vivían cerca de supermercados fueron menos propensos a desarrollar diabetes durante el periodo del estudio, mostraron los hallazgos.

Implementar medidas que limiten el número de restaurantes de comida rápida o aumenten los supermercados en las áreas objetivo podría ayudar a revertir estas tendencias, sugirieron los autores del estudio.

"Si restringimos el acceso a la comida malsana y aumentamos el acceso a los alimentos saludables, quizá podamos reducir el riesgo de aumento de peso y el desarrollo de la diabetes", planteó la autora principal, Rania Kanchi, analista de datos de Langone Health de la NYU. "Mejorar la proporción de comida saludable versus la malsana que se vende en esos ambientes podría también hacer una diferencia".

El nuevo estudio presentó varias limitaciones. Todos los participantes eran veteranos de EE. UU., una población que tiende a estar conformada sobre todo por hombres y que tiene más problemas de salud y financieros que las personas que no son militares.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 29 de octubre de la revista JAMA Network Open.

Unos expertos que no participaron en el estudio se mostraron de acuerdo en que el ambiente de una persona sí influye en la comida que elige, pero enfatizaron que esto no significa que las personas estén condenadas o salvadas tan solo según sus códigos postales.

Cocinar en casa con una mayor frecuencia y elegir mejores opciones en los restaurantes de comida rápida puede hacer mucho por mejorar la salud y prevenir la diabetes, apuntaron.

"Comprar comida del supermercado, prepararla y hacer más de lo que es necesario nos permite comer algo más saludable en casa antes de salir para no encontrarnos con esos lugares cuando tenemos hambre y elegir unas opciones peores", apuntó la Dra. Minisha Sood, endocrinóloga del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Si tiene hambre y se encuentra en un restaurante de comida rápida, elija con sabiduría, añadió.

"Elija las opciones de origen vegetal, o intente pedir algo que no esté frito", sugirió Sood.

Joy Bauer, una dietista de la ciudad de Nueva York, ofreció consejos similares.

"Si de verdad quiere unas papas fritas, cómaselas... pero pida el tamaño más pequeño", dijo. "Puede elegir del menú para los niños, ya que esos artículos tienen un tamaño más realista y menos calorías, carbohidratos, grasa, azúcar y sodio".

La comida rápida podría parecer tentadora desde el punto de vista del presupuesto, pero su costo se acumula con rapidez y no rinde mucho, agregó Bauer.

Cuando vaya a comprar comida, elija alimentos convenientes y parcialmente preparados que tengan un buen precio. "Las verduras congeladas, el pollo asado del supermercado y los paquetes de verduras cortadas son el secreto mejor guardado del cocinero", aseguró.

¿Otro consejo profesional? Los alimentos de la estación siempre son menos caros, señaló Bauer.

"Los frijoles y las lentejas en lata o secos son baratos y añaden un inmenso valor nutricional [de fibra y proteína] a sus comidas, y los huevos son otro artículo por lo general baratos que son ricos en proteínas y muy versátiles", anotó.

Más información

Aprenda a prevenir la diabetes en la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association).

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Lorna Thorpe, MPH, PhD, professor, department of population health, NYU Langone Health, New York City; Rania Kanchi, MPH, data analyst, department of population health, NYU Langone Health, New York City; Minisha Sood, MD, endocrinologist, Lenox Hill Hospital, New York City; Joy Bauer, MS, RD, CDN, dietitian, New York City; JAMA Network Open, Oct. 29, 2021, online

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