COVID: más de la mitad de los estadounidenses conocen a un infectado

COVID: más de la mitad de los estadounidenses conocen a un infectado
| Foto: HEALTHDAY

Más de la mitad de todos los estadounidenses se han visto afectados a nivel personal por la COVID-19 en este punto de la pandemia, según una nueva encuesta de HealthDay-Harris Poll.

La encuesta nacional fue realizada por The Harris Poll entre el 8 y el 12 de octubre. Encontró que un 55 por ciento de los adultos de EE. UU. dijeron que conocen a alguien en su red familiar y de conocidos inmediata o extensa que se había infectado, hospitalizado o fallecido por la COVID-19.

Más o menos dos de cada cinco personas dijeron que habían tenido una experiencia incluso más directa con la COVID-19, ya fueran que ellas mismos o que alguien muy cercano enfermara, fuera hospitalizado o falleciera.

"A estas alturas, todos estamos acostumbrados a ver de forma regular las serias cifras de las tasas de infección y muerte de la COVID, pero estos hallazgos equivalen a algo que es mucho más grande, en términos del impacto completo e implacable del virus en millones de estadounidenses", señaló Robyn Bell Dickson, directora general de The Harris Poll.

Estos resultados llegan en medio de un repunte de la COVID-19 en Estados Unidos, un momento en que el país tiene, en promedio, 59,000 casos nuevos cada día. Se han reportado más de 8.3 millones de infecciones, y alrededor de 220,000 muertes en EE. UU., provocadas por la COVID-19.

La encuesta en línea de 2,021 adultos de EE. UU. también encontró que un 39 por ciento reportaron un impacto directo en sus vidas, como resultado de la pandemia, incluyendo:

  • Haber tenido COVID-19 personalmente (un 7 por ciento) o haber sido hospitalizados por la infección (un 4 por ciento).
  • Vivir con alguien que tuvo COVID-19 (un 6 por ciento).
  • Tener un amigo cercano, familiar o ser querido que se infectó con la COVID-19 (un 34 por ciento), fue hospitalizado (un 19 por ciento) o falleció (un 13 por ciento).

En general, más de uno de cada 10 adultos tenía un ser querido que había fallecido debido a la COVID-19, encontró la encuesta.

Un cambio de perspectiva

Los individuos que se han visto afectados por la COVID-19 a nivel personal tienden a considerar a la pandemia de una forma distinta que los que hasta ahora se han librado relativamente del virus, mostraron los resultados.

Los que tienen una experiencia directa con la COVID-19, ya sea personalmente o a través de un ser querido, son más propensos a estar muy preocupados de que ellos mismos o un ser querido fallezca de la COVID-19. Casi dos tercios (un 64 por ciento) reportaron este nivel alto de preocupación, frente a un 52 por ciento de los que no tenían experiencia directa o aquellos cuyo única experiencia era a través de un conocido.

Los que no tenían una experiencia directa también fueron propensos a mostrarse más optimistas respecto a que la pandemia estará bajo control a principios de 2021: un 56 por ciento, frente a un 49 por ciento de los que tienen una experiencia directa.

Los adultos cuya experiencia personal con la COVID-19 fue más intensa, es decir, que ellos mismos o un ser querido hubiera luchado por su vida en un hospital, o fallecido, también fueron más propensos a estar de acuerdo con las siguientes afirmaciones:

  • Desearía que más personas se tomaran a la COVID-19 en serio (un 87 frente a un 80 por ciento).
  • Siento una preocupación extrema de contraer la COVID-19 (un 78 frente a un 59 por ciento).
  • Me preocupa mucho que yo o un ser querido fallezca de la COVID-19 (un 73 frente a un 53 por ciento).

"Tiene sentido que las personas con experiencia con la enfermedad tengan una perspectiva distinta, dado que a inicios de 2020 nadie sabía gran cosa sobre la amenaza incipiente del coronavirus", comentó Lynn Bufka, directora sénior de transformación y calidad de las prácticas de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).

"A medida que las personas adquieren más experiencia de la COVID, encuentran que los mensajes sobre la pandemia son más constantes y que se parecen a su propia experiencia", observó Bufka.

Ansiedad y resiliencia

La creciente cantidad de individuos que tienen experiencia personal con la COVID-19 amplía una incertidumbre que ya está alterando a las vidas diarias de los estadounidenses, lamentó Bufka.

"Como colectivo, todos nos enfrentamos a esta pandemia, sin saber cuándo acabará. No hay forma de realizar predicciones al respecto y sentirnos cómodos con esas predicciones", añadió.

"Todos estamos en medio de un periodo de incertidumbre con la pandemia, con su impacto económico, y entonces se añaden otros problemas, como enfrentarse al racismo sistémico y el discurso político, y son muchas cosas que están elevando nuestros niveles de incertidumbre", continuó Bufka. "Sabemos que la incertidumbre se conecta con la ansiedad. No sería sorprendente, como mínimo, ver a más individuos que luchan con la ansiedad ahora mismo, porque es más difícil sentirse seguros, a salvo y en control, cuando se siente que tantas cosas están fuera del control de uno".

Las personas también afrontan cada día los sentimientos de pérdida y duelo, por cosas tan profundas como la enfermedad y la muerte hasta la simple necesidad de una rutina regular, indicó Bufka.

"Las rutinas nos ayudan de muchas formas, porque hacen que nuestras vidas sean predecibles. Esto hace que las cosas sean menos inciertas. También liberan el espacio mental para afrontar las cosas que son novedosas", dijo Bufka.

"Si su horario cambia de forma dramática, o los tipos de decisiones que usted tiene que tomar varían cada día, esto usa una energía mental, que es más difícil de gestionar", explicó. "Entonces, vemos que las personas están teniendo dificultades con las temas de decisiones, con la gestión de los problemas nuevos, todo esto porque a nivel mental y cognitivo su atención está dedicada a lo que están afrontando durante la pandemia".

Contar con la ayuda de las personas que lo rodean también se está haciendo más difícil, sugirió.

"Las personas tienen una resiliencia sorprendente y pueden adaptarse a todo tipo de cosas, pero cuando parece que todo el mundo está en la misma situación al mismo tiempo, tal vez uno no cuente con el respaldo social que necesita", añadió Bufka. "No puede confiar en que a su mejor amigo le esté yendo bien. Quizá también esté teniendo dificultades".

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