Más de 140,000 niños de EE. UU. han perdido un cuidador por la COVID-19

JUEVES, 7 de octubre de 2021 (HealthDay News) -- Se trata de una estadística devastadora: una de cada cuatro muertes por la COVID-19 en Estados Unidos deja a un niño sin uno de sus padres u otro cuidador, informan unos investigadores.

El análisis de los datos muestra que entre abril de 2020 y julio de 2021, más de 120,000 niños menores de 18 años perdieron a un cuidador primario (un padre o abuelo que proveía vivienda, necesidades básicas y cuidados), y alrededor de 22,000 perdieron a un cuidador secundario (abuelos que proveían vivienda, pero no la mayoría de las necesidades básicas).

Más de 140,000 niños de EE. UU. han perdido un cuidador por la COVID-19

"Los niños que se enfrentan a la orfandad como resultado de la COVID son una pandemia global oculta, de la que tristemente Estados Unidos no se ha librado", señaló en un comunicado de prensa de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. la autora del estudio, Susan Hillis, investigadora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

En general, alrededor de 1 de cada 500 niños de Estados Unidos se ha quedado huérfano o ha perdido a un abuelo que era su cuidador debido a la COVID-19, según el estudio, que se publicó en la edición del 7 de octubre de la revista Pediatrics.

Los niños de las minorías raciales y étnicas conformaron un 65 por ciento de los jóvenes que perdieron a un cuidador primario por la COVID-19, en comparación con un 35 por ciento de los niños blancos, aunque los blancos conforman un 61 por ciento de la población de EE. UU., y las personas de las minorías raciales y étnicas representan un 39 por ciento de la población.

La orfandad o la muerte de un cuidador primario debido a la COVID-19 fueron experimentadas por: 1 de cada 168 niños amerindios/nativos de Alaska, 1 de cada 310 niños negros, 1 de cada 412 niños hispanos, 1 de cada 612 niños asiáticos, y 1 de cada 753 niños blancos.

En comparación con los niños blancos, los niños amerindios/nativos de Alaska tenían 4.5 veces más probabilidades de perder a un cuidador que fuera su padre o su abuelo, los niños negros tenían 2.4 veces más probabilidades, y los niños hispanos tenían 1.8 veces más probabilidades.

Los estados con poblaciones grandes (California, Texas y Nueva York), tuvieron los números totales más altos de niños que perdieron a cuidadores primarios por la COVID-19.

Los investigadores también encontraron diferencias raciales/étnicas entre los estados.

En Nuevo México, Texas y California, de un 49 a un 67 por ciento de los niños que han perdido a un cuidador primario eran hispanos. En Alabama, Luisiana y Mississippi, de un 45 a un 57 por ciento de los niños que perdieron a un cuidador primario eran negros. Los niños amerindios/nativos de Alaska que perdieron a un cuidador primario fueron más comunes en Dakota del Sur (un 55 por ciento), Nuevo México (un 39 por ciento), Montana (un 38 por ciento), Oklahoma (un 23 por ciento) y Arizona (un 18 por ciento).

Las consecuencias de perder a uno de los padres son significativos para los niños: se asocia con problemas de salud mental; menos años de escolaridad; una autoestima más baja; unas conductas sexuales de alto riesgo; y un aumento en el riesgo de abuso de sustancias, suicidio, violencia, abuso sexual y explotación, anotaron los investigadores.

"Todo nosotros, sobre todo nuestros niños, sentiremos el grave impacto inmediato y a largo plazo de este problema durante generaciones. Abordar la pérdida que estos niños han experimentado, y que siguen experimentando, debe ser una de nuestras principales prioridades, y debe incluirse en todos los aspectos de nuestra respuesta de emergencia, tanto ahora como en el futuro posterior a la pandemia", señaló Hillis.

"La magnitud de los jóvenes afectados es un recordatorio aleccionador del devastador impacto de los 18 meses pasados", afirmó la investigadora colíder del estudio, Alexandra Blenkinshop, del Colegio Imperial de Londres. "Estos hallazgos de verdad ponen el foco en los niños a los que la pandemia ha dejado más vulnerables, y en el lugar al que deben dirigirse los recursos adicionales".

Más información

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece más información sobre el luto infantil.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: U.S. National Institutes of Health, news release, Oct. 7, 2021

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