'Luz de gas médica': ¿Es usted una víctima?

VIERNES, 15 de julio de 2022 (HealthDay News) -- En la adolescencia, April Summerford sufría de unos periodos extremadamente dolorosos, que la hicieron sospechar que a su cuerpo le pasaba algo malo.

Summerford no lo sabía, pero tenía endometriosis, una afección en la que tejido parecido al que recubre al útero de una mujer crece fuera del útero, lo que provoca dolor pélvico y unos ciclos menstruales irregulares.

'Luz de gas médica': ¿Es usted una víctima?

Al final, hizo una cita con una ginecobstetra femenina, con la esperanza de obtener algunas respuestas.

Al contrario, afirma que su médico le hizo luz de gas.

"Pensé que estaría bien, que iba a ver a una médica. Que me iba a escuchar. Que tendríamos una conversación", comentó Summerford en una entrevista de HealthDay Now. "Y me dijo que yo era una mujer, lo que significa que los periodos son dolorosos y que hay poco que hacer al respecto. Así que acudí a ella unos 10 años, y eso es mucho tiempo, antes de que me diagnosticaran endometriosis".

La luz de gas médica es un evento tristemente común, sobre todo entre las pacientes de sexo femenino, lamentó Christine Metz, investigadora de los Institutos Feinstein de Northwell Health, en Nueva York.

"Se trata de una estrategia emocional y abusiva en que los pacientes comienzan a dudar de sus propios síntomas y pensamientos sobre cómo se sienten, y de su propia cordura", apuntó Metz a HealthDay Now. "En realidad parece que la luz de gas está en aumento entre las mujeres. Esto podría deberse en parte a un mayor conocimiento sobre el concepto de la luz de gas. Pero, de cualquier forma, es inadecuado. Se vincula con malos resultados para las pacientes, y de verdad hay que frenarlo".

Summerford contó que tardó mucho tiempo en cuestionar el juicio de su médica y buscar una segunda opinión.

"Cuando uno acude a una figura de autoridad, como un médico, alguien experimentado y que cuenta con formación y en quien uno confía, y le dice que es algo normal, uno piensa 'Bueno, esto no es útil'", dijo Summerford, que ahora es dueña de Women's Health Leadership, una empresa de coaching de salud y bienestar con sede en California.

Lamentablemente, el nuevo médico que la ayudó a diagnosticar su endometriosis "no trató la enfermedad de forma adecuada", señaló Summerford. "Quemó tejido más adentro de mi pelvis, en lugar de eliminar esas lesiones".

"Le dio que en realidad me sentía peor. Que me alegraba mucho de que me hubiera dicho a qué me enfrentaba, pero que no me sentía mejor", recordó Summerford. "Y me dio medicamentos y me mandó a casa. Me dijo que lo hizo lo mejor que pudo".

"Me desestimó, y tampoco me dijo que no había sacado toda la enfermedad ni que había otras formas de gestionar la enfermedad", dijo Summerford.

Gran parte de la luz de gas médica se relaciona con un sesgo de género, aseguró Metz a HealthDay Now.

A continuación, puede ver la entrevista completa de HealthDay Now.


"Hubo una encuesta en 2019 que señalaba que un 17 por ciento de las mujeres sentían que las trataban de forma diferente debido a su género, en comparación con apenas un 6 por ciento de los hombres", apuntó Metz. "Pienso que a las adolescentes y preadolescentes... simplemente no los toman tan en serio cuando describen síntomas a un médico".

Este sesgo se refleja incluso en la investigación médica, añadió Metz.

Las enfermedades "que afectan sobre todo a las mujeres, o más que a los hombres, parecen recibir menos dinero federal para la investigación, en comparación con las afecciones que afectan sobre todo a los hombres", apuntó Metz. Por ejemplo, la endometriosis afecta a más o menos un 10 por ciento de las chicas y mujeres en edad reproductiva, y a lo largo de los últimos 14 años ha recibido 176 millones de dólares en fondos de investigación de los Institutos Nacionales de la Salud [NIH]. Como comparación, la hepatitis, que afecta a alrededor de un 1 por ciento de la población de Estados Unidos, pero que afecta más a los hombres, en realidad ha recibido 4 mil millones de dólares del NIH".

Al final, Summerford logró encontrar un especialista que pudo extirpar sus lesiones dolorosas y deshacer el daño provocado por su primera cirugía.

"No puedo imaginarme lo bueno que hubiera sido no perder la última década", observó Summerford. "Parece que perdí toda una década de tiempo, con el agotamiento, la agonía y el dolor innecesarios".

Summerford y Metz instan a las mujeres a confiar en su propio instinto cuando se trata de su atención médica.

"Desearía poder decirle a la versión más joven de mí que va a tener una intuición sobre su cuerpo, dónde acudir para recibir ayuda, y que debe escucharla. Que no debería debatir consigo misma", afirmó Summerford. "Usted sabe muchísimo más sobre su cuerpo de lo que piensa, o de lo que le dicen los demás. Y debe sintonizar con eso y confiar en usted misma por completo".

Las mujeres pueden ayudarse al acudir preparadas a las citas médicas, planteó Metz.

"Las pacientes deben seguir sus síntomas y sus instintos y expresar con claridad cuáles son", enfatizó Metz. "A veces, recomiendo a las pacientes que tengan las cosas por escrito, lo que desean cubrir con el médico, porque si está escrito, cuentan con una lista de comprobación y pueden verificarla. Si experimenta que no le hacen caso, no se ponga emotiva ni se desanima por ello, más bien continúe con su lista".

Las mujeres tampoco deben titubear y cambiar de médico si sienten que les están haciendo luz de gas, añadieron Summerford y Metz.

"Si los proveedores de atención de la salud no la escuchan, y su respuesta a las preocupaciones no son lo que usted prevé, ha llegado el momento de buscar otro médico", aconsejó Metz. "Aunque le hayan dicho que se trata del mejor médico del área, si no siente que está recibiendo el tratamiento que merece o que siente que merece basándose en sus síntomas, debe irse a otro lado".

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. ofrece más información sobre la luz de gas en la medicina.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: April Summerford, owner, Women's Health Leadership, health and wellness coaching business, California; Christine Metz, PhD, researcher, Feinstein Institutes, Northwell Health, New York

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