Los vínculos familiares ayudan a que a los adultos jóvenes con diabetes tipo 1 les vaya bien

Los vínculos familiares ayudan a que a los adultos jóvenes con diabetes tipo 1 les vaya bien

MIÉRCOLES, 8 de abril de 2020 (HealthDay News) -- La diabetes tipo 1 es una enfermedad difícil y que consume mucho tiempo, que con frecuencia ataca a los niños, y una nueva investigación sugiere que un fuerte respaldo familiar mejora el bienestar de los adultos jóvenes con la afección.

El estudio encontró que los adultos jóvenes (de menos de 30 años) con diabetes tipo 1 eran más propensos a presentar un "buen desarrollo" si tenían unas buenas conexiones familiares. En el estudio, tener un buen desarrollo se definió como tener un sentido general de bienestar, lo que incluía tener un propósito vital, sentir autoaceptación, y tener relaciones positivas con los demás.

"La comunicación y la conexión con los padres es superimportante a lo largo de todo el desarrollo humano, pero la diabetes tipo 1 puede convertirse en un evento desgarrador para algunas familias. El estrés de la enfermedad puede ser más de lo que algunas familias pueden manejar", señaló el autor del estudio, el Dr. Robert Whitaker, director de investigación y educación en investigación del Programa Columbia-Bassett en Cooperstown, Nueva York.

"La enfermedad puede distraer a las personas que proveen los cuidados. Pero los niños con diabetes tienen muchas de las mismas experiencias y dificultades de la niñez que los otros niños. Los padres deben permanecer en contacto con el niño como un todo", enfatizó.

Y eso no siempre es fácil con la diabetes tipo 1. La afección requiere una gestión frecuente, lo que puede permitir que otros temas de la niñez se descuiden.

La Dra. Molly Regelmann, endocrinóloga del Hospital Pediátrico de Montefiore, en Nueva York, explicó que "una buena gestión de la diabetes requiere una monitorización del azúcar en la sangre y una administración de insulina constantes. Cada vez que [alguien] quiere comer, tienen que pensar en su azúcar en la sangre, los alimentos que está a punto de comer, su nivel de actividad física, y la dosis de insulina".

Regelmann añadió que las personas deben asegurarse de tener encima los suministros de la diabetes cada vez que salen de casa, y si van a viajar, tienen que predecir qué podrían necesitar durante un periodo prolongado. Las personas con diabetes o sus padres también deben manejar a las compañías de seguro y a la necesidad del papeleo adicional para obtener los suministros para la diabetes, explicó.

Aunque podría haber muchas complicaciones vinculadas con la gestión diaria, también hay más oportunidades para que los padres y los hijos se conecten, por necesidad.

"Gestionar la diabetes con alguien en lugar que solo resulta más fácil, y la conexión es una parte clave de esto. Los padres pueden proveer un lugar seguro para procesar todo esto. Y la conexión en el contexto de la adversidad conduce a un buen desarrollo", afirmó Whitaker.

El estudio incluyó a casi 750 adultos jóvenes con diabetes tipo 1. Tenían entre 18 y 29 años, y fueron reclutados de una clínica especializada en diabetes de la ciudad de Nueva York. Todos los participantes del estudio completaron una encuesta en línea en 2017.

La encuesta incluía preguntas sobre las relaciones entre los padres y los hijos, si los padres comprendían las preocupaciones de sus hijos, si los jóvenes sentían que podían hacer confidencias a sus padres y si se sentían queridos.

Los jóvenes que reportaron más respuestas positivas a esas preguntas tenían significativamente más probabilidades de tener un buen desarrollo en la adolescencia tardía y la veintena.

Si bien la gestión del azúcar en la sangre es una meta importante, Whitaker comentó que alguien que está presentando un buen desarrollo no necesariamente tiene un mejor control del azúcar en la sangre. Anotó que también sucede lo contrario: igual que alguien puede siempre sacar las mejores calificaciones pero tener dificultades en otras áreas de la vida, es posible tener un gran control del azúcar en la sangre sin tener un equilibrio en otras partes de su vida.

Si la conexión con los padres ayuda a predecir quién podría tener un mejor desarrollo en la adultez temprana, ¿significa esto que los adolescentes con diabetes tipo 1 que no cuentan con una conexión fuerte con los padres o que son víctimas de abuso no tendrán un buen desarrollo más adelante?

Whitaker apuntó que la conexión no tenía que ser con ambos padres. Observaron efectos positivos de una conexión con uno de los padres. A los que no tienen conexión con ninguno de sus padres, Whitaker les sugirió "buscar los recursos que tienen en su vida. ¿Quién es una persona segura, estable y cariñosa? Otros adultos pueden ser una fuente de conexión positiva [como los maestros, los entrenadores, los médicos]".

Regelmann también recomendó recurrir a los médicos y a los educadores de diabetes en búsqueda de respaldo, sobre todo durante la transición entre la adolescencia y la adultez temprana.

"Es esencial tener médicos y enfermeros practicantes dedicados, con experiencia en atender y apreciar las necesidades específicas de los adultos jóvenes [con diabetes tipo 1]", dijo, y añadió que el respaldo de los servicios de salud mental y sociales también es importante para estos jóvenes.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista JAMA Network Open.

Más información

Aprenda más sobre la diabetes tipo 1 en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

logo

Comparte tu opinión