Los riesgos cardiacos se duplican en las personas con trastorno bipolar y esquizofrenia

MIÉRCOLES, 9 de marzo de 2022 (HealthDay News) -- Las personas con una enfermedad mental grave tienen hasta el doble de riesgo de enfermedad cardiaca, y su salud cardiaca se debe monitorizar desde una edad temprana, encuentra un estudio reciente.

En específico, estos problemas de la salud mental son el trastorno bipolar, la esquizofrenia y el trastorno esquizoafectivo.

Los riesgos cardiacos se duplican en las personas con trastorno bipolar y esquizofrenia

"Las investigaciones anteriores han indicado que las personas diagnosticadas con una enfermedad mental grave mueren de 10 a 20 años antes que la población general, y su causa principal de muerte es la enfermedad cardiaca", señaló la autora principal, la Dra. Rebecca Rossom.

"Nuestro estudio se enfocó en la contribución de los factores de riesgo cardiovasculares, como la presión arterial, el colesterol, el azúcar en la sangre, el índice de masa corporal y el estatus de tabaquismo, para comparar el riesgo general de enfermedad cardiaca entre las personas con y sin una enfermedad mental grave", explicó Rossom, investigadora sénior de salud conductual del Centro de Innovación en la Atención Crónica del Instituto HealthPartners, en Minneapolis.

Una detección y un tratamiento más tempranos de los factores de riesgo importantes de la enfermedad cardiaca, como la obesidad, fumar, la diabetes y la hipertensión en los adultos jóvenes con trastorno bipolar, esquizofrenia y trastorno esquizoafectivo podrían reducir su riesgo futuro de enfermedad cardiaca, según los investigadores.

El trastorno bipolar provoca cambios inusuales en el estado de ánimo, la energía, los niveles de actividad, la concentración y la capacidad de realizar las tareas cotidianas, mientras que la esquizofrenia puede provocar alucinaciones, delirios o un habla desorganizada, según el Instituto Nacional de la Salud Mental de EE. UU.

El trastorno esquizoafectivo implica tanto un trastorno importante del estado de ánimo (maníaco o depresivo) como esquizofrenia.

En este estudio, los investigadores evaluaron el riesgo de enfermedad cardiaca a 10 y 30 años entre casi 600,000 adultos, de 18 a 75 años, que visitaron clínicas de atención primaria en Minnesota y Wisconsin entre enero de 2016 y septiembre de 2018.

Casi un 3 por ciento de los adultos habían sido diagnosticados con una enfermedad mental grave. De ellos, un 70 por ciento tenían un trastorno bipolar, un 18 por ciento tenían un trastorno esquizoafectivo, y un 12 por ciento tenían esquizofrenia.

Entre los adultos con una de estas enfermedades mentales, el riesgo estimado de enfermedad cardiaca a 10 años era de casi un 10 por ciento, y el riesgo de enfermedad cardiaca a 30 años era de un 25 por ciento, en comparación con un 8 y un 11 por ciento, respectivamente, entre los que no tenían una enfermedad mental grave.

El aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca fue evidente incluso entre los adultos jóvenes (de 18 a 34 años) con una enfermedad mental grave.

Las personas con un trastorno bipolar tuvieron un riesgo de enfermedad cardiaca a 10 años más alto que las que tenían esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo, mientras que las personas con un trastorno esquizoafectivo tenían un riesgo de enfermedad cardiaca a 30 años más alto que los otros dos grupos.

Fumar y la obesidad fueron importantes factores de riesgo de la enfermedad cardiaca entre los adultos con una enfermedad mental grave. Tenían tres veces más probabilidades de ser fumadores actuales (un 36 por ciento), y muchas más probabilidades de ser obesos (un 50 por ciento) que los que no tenían una enfermedad grave (un 12 y un 36 por ciento, respectivamente).

Los investigadores también encontraron que los adultos con una enfermedad mental grave tenían una tasa del doble de diabetes, en comparación con las personas mentalmente sanas, mientras que un 15 por ciento de los adultos con una enfermedad mental grave tenían hipertensión, frente a un 13 por ciento de los que no sufrían una enfermedad mental grave.

El estudio se publicó en la edición del 9 de marzo de la revista Journal of the American Heart Association.

"Incluso a unas edades más tempranas, las personas con una enfermedad mental grave tenían un riesgo más alto de enfermedad cardiaca que sus pares, lo que resalta la importancia de abordar los factores de riesgo cardiovasculares de estos individuos lo antes posible", apuntó Rossom en un comunicado de prensa de la revista.

"Animamos a los sistemas de atención de la salud y a los profesionales clínicos a utilizar los estimados de riesgo cardiovascular a 30 años para los adultos jóvenes con una enfermedad mental grave, ya que estos podrían utilizarse a partir de los 18 años", añadió.

"Ahora mismo, los estimados del riesgo de enfermedad cardiaca a 10 años son los que se utilizan con la mayor frecuencia, y no se pueden aplicar hasta que las personas tienen al menos 40 años, un momento en que ya es demasiado tarde para comenzar a abordar el riesgo de enfermedad cardiaca en las personas con enfermedades mentales graves", anotó Rossom.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. ofrece una guía para un corazón sano.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Journal of the American Heart Association, news release, March 9, 2022

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