¿Los programas de bienestar en el trabajo valen la pena?

¿Los programas de bienestar en el trabajo valen la pena?

MARTES, 16 de abril de 2019 (HealthDay News) -- Los populares programas de "bienestar" en el trabajo quizá no ofrezcan grandes beneficios a la salud de los trabajadores ni a las ganancias de los jefes, al menos a corto plazo, sugiere una investigación reciente.

En un estudio de una gran compañía de EE. UU., los investigadores encontraron que un programa de bienestar llevó a algunos trabajadores a cambiar sus hábitos. Era más probable que los participantes dijeran que estaban haciendo ejercicio, y que intentaban gestionar su peso.

Pero a los 18 meses, eso no se había traducido en mejoras en la salud, unos gastos médicos más bajos ni un mejor rendimiento laboral.

Los expertos dijeron que nada de eso significa que se deban abandonar los programas de bienestar en el trabajo.

"El estudio sugiere que quizá las empresas deban reducir sus expectativas sobre la rentabilidad, al menos a corto plazo", planteó el investigador principal, el Dr. Zirui Song, profesor asistente de políticas de atención de la salud y medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, en Boston.

Pero es difícil saber qué tan relevantes son los hallazgos para otras compañías.

"Observaron a un programa, en una compañía, durante un periodo de 18 meses", anotó Jean Marie Abraham, profesora de administración de atención de la salud en la Universidad de Minnesota, en Minneapolis.

Dijo que el programa que estudiaron es "bastante representativo" de lo que hay disponible; ofrece consejería sobre lo que describió como gestión del estilo de vida.

Pero, apuntó, los programas de bienestar varían de una compañía a otra. Las compañías y sus empleados también varían.

Los lugares de trabajo que "de verdad han adoptado el bienestar", señaló Abraham, con frecuencia van más allá de la educación sobre el estilo de vida, y ofrecen gimnasios en la empresa, clases de ejercicio u opciones saludables en la cafetería. Algunas compañías están "diversificándose" para también abordar la salud mental y la seguridad financiera, enfatizó.

"Por supuesto, no será factible para todas las compañías", dijo Abraham. Pero ese es el punto en general, planteó. Ningún programa en particular tendrá los mismos efectos en distintos lugares de trabajo.

Incluso dentro de una compañía, aseguró Abraham, algunos trabajadores "usarán, apreciarán y se beneficiarán de un programa de bienestar". Otros no lo harán, o ni siquiera participarán.

Abraham escribió un editorial que se publicó junto al estudio en la edición del 16 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.

El concepto de bienestar en el lugar de trabajo se ha afianzado en los últimos años. En 2018, un 82 por ciento de las grandes compañías de EE. UU. y más de la mitad de los negocios más pequeños ofrecían a los trabajadores algún tipo de programa de bienestar, según el equipo de Song. Se trata de una industria de 8 mil millones de dólares.

Pero la pregunta sigue en pie: ¿qué ganan los trabajadores y las empresas? Muchos estudios han sido observacionales, al examinar el impacto de un programa que una compañía implementó.

Pero esos estudios pueden estar sesgados, apuntó Abraham. Quizá algún otro aspecto de esas compañías, o sus empleados, expliquen cualquier beneficio para la salud.

Entonces, Song y sus colaboradores realizaron un ensayo controlado. Desarrollaron un programa de bienestar para los empleados de BJ's Wholesale Club, un importante detallista de EE. UU. Implementaron el programa en 20 lugares de trabajo elegidos al azar, en que participaron unos 4,000 empleados. Otras 140 sucursales con casi 29,000 empleados "siguieron trabajando de la forma usual", dijo Song, y sirvieron como grupo de control.

El programa de bienestar incluyó ocho "módulos", cada uno de los cuales duraba de cuatro a ocho semanas. Ofrecían entrenamiento en temas como la nutrición, el ejercicio y la reducción del estrés. Los empleados de cada una de las 20 sucursales eran libres de realizar cualquiera o todos los módulos, o de no hacerlo.

Al final, un 35 por ciento tomaron al menos uno.

¿Y qué obtuvieron? No gran cosa, encontró el estudio.

A los 18 meses, un 70 por ciento de los empleados en las sucursales que implementaron el programa hacían ejercicio de forma regular, en comparación con un 62 por ciento de los empleados en los centros de control. Y un 69 por ciento dijeron que estaban intentando gestionar su peso "activamente", frente a un 55 por ciento de sus contrapartes en las sucursales de control.

Más allá de eso, el programa no logró cambiar ninguna otra medida, entre ellas el peso, la presión arterial, el colesterol o los niveles de azúcar en la sangre de los empleados. Tampoco redujo el gasto médico ni el ausentismo.

Abraham dijo que "no fue una sorpresa". El programa quizá simplemente no tuvo la "intensidad" suficiente, explicó, como para esperar cambios en la salud de las personas o en los costos médicos.

Song enfatizó que este estudio "no es la última palabra" sobre el bienestar en el lugar de trabajo. Dijo que investigaciones futuras deben examinar "qué tipos de contenido de los programas pueden ayudar a cambiar las cosas".

Típicamente, un programa de bienestar no atrae a más de la mitad de los empleados, según Abraham. Añadió que las compañías que van a iniciar un programa deberían preguntar primero a sus empleados qué desean obtener del mismo.

Más información

Mental Health America ofrece más información sobre el bienestar en el lugar de trabajo.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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