Los niños privados de sueño comen más refrigerios, según un estudio

LUNES, 24 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Unos expertos que estudian los hábitos de sueño y alimentarios han aprendido más sobre un motivo potencial de la obesidad infantil.

Los niños privados de sueño tienden a comer más calorías al día siguiente, encontraron los investigadores. Y algunas de estas calorías adicionales provienen de refrigerios o golosinas ricas en azúcar y no muy saludables.

Los niños privados de sueño comen más refrigerios, según un estudio

"Cuando los niños perdían sueño, en general comían 74 calorías adicionales por día, provocadas por un aumento de 96 calorías al día en alimentos no básicos, como las papitas y el chocolate, lo que potencialmente aumenta el riesgo de obesidad", apuntó Jill Haszard, bioestadística de la Universidad de Otago en Dunedin, Nueva Zelanda.

"Una diferencia de este tipo podría explicar con facilidad por qué no dormir lo suficiente aumenta el riesgo de obesidad en los niños" comentó en un comunicado de prensa de la universidad.

Los hallazgos fueron independientes de cualquier cambio en el tiempo de sedentarismo y la actividad física, lo que podría haber explicado por qué los niños estaban comiendo más.

En el estudio, los investigadores analizaron los datos del ensayo DREAM (por las siglas en inglés Monitorización del descanso diario, la alimentación y la actividad). Incluyó a 105 niños de 8 a 12 años con cuerpos de una variedad de tamaños. Se consideraba que alrededor de un 61 por ciento tenían un peso normal. Los demás tenían sobrepeso o eran obesos.

Los participantes se fueron a dormir una hora antes durante una semana, tuvieron una semana de sueño normal, y entonces se fueron a dormir una hora más tarde durante una semana.

Todos usaron un dispositivo de muñeca para seguir su conducta las 24 horas del día, lo que incluyó cada minuto que pasaron dormidos, sedentarios, en actividad física ligera y en actividad física de moderada a vigorosa.

Dos veces por semana, se preguntó a los niños qué alimentos y bebidas habían consumido en las 24 horas anteriores.

Los 82 niños con datos completos perdieron 48 minutos de sueño por noche, pero también se despertaron, en promedio, 8 minutos menos, encontró el estudio. El tiempo de vigilia adicional incluyó 31 minutos sedentarios, 21 minutos de actividad leve, y cuatro minutos de actividad vigorosa.

En general, los niños cansados comieron en promedio 74 calorías adicionales al día, y 96 más en golosinas. Menos calorías provinieron de alimentos básicos que son importantes para una dieta saludable.

Tras tomar en cuenta el aumento en la energía necesaria para estar despierto más tiempo durante el día, los cambios se vincularon con el consumo de 63 calorías adicionales al día.

Los investigadores notaron una relación más firme entre la pérdida de sueño y la ingesta de calorías para los alimentos que se comían de noche y los alimentos ricos en calorías que se comían más por el placer que por la salud. Aunque aumentar la actividad condujo a comer más alimentos saludables, aumentar el tiempo de sedentarismo fomento comer más durante la noche.

"En conjunto, esos hallazgos experimentales muestran que los cambios en la ingesta dietética, y no las reducciones en la actividad física, explican por qué no dormir lo suficiente aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad en la niñez", señaló la líder del estudio DREAM, Rachael Taylor, también de la Universidad de Otago.

"Aunque mejorar nuestro sueño en general no es lo primero que se nos ocurre cuando pensamos en gestionar el peso, quizá sea una buena opción", planteó Taylor en el comunicado.

Los investigadores apuntaron que se requerirán más estudios para determinar si el sueño es una buena intervención para mejorar la dieta y el peso con el tiempo.

"Encontrar formas de mejorar unos hábitos de sueño saludables, que incluyen leer o darse un baño antes de irse a la cama, podría ayudar a los niños a alargar su tiempo de sueño hasta las 10 a 11 horas recomendadas por noche, y reducir el riesgo de sobrepeso y obesidad", añadió Haszard.

Los hallazgos se presentaron en el Congreso Internacional sobre la Obesidad, que se celebró del 18 al 22 de octubre en Melbourne, Australia. Los hallazgos presentados en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la obesidad infantil.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: University of Otago, news release, Oct. 20, 2022

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