Los medicamentos contra la adicción son clave para salvar las vidas de las personas enganchadas a los opioides

Los medicamentos contra la adicción son clave para salvar las vidas de las personas enganchadas a los opioides

MARTES, 25 de febrero de 2020 (HealthDay News) -- Las personas tratadas por una adicción a los opioides tienen muchas más probabilidades de vencer su dependencia si toman medicamentos que bloquean a los opioides, encuentra un estudio reciente.

De hecho, los adictos que tomaron metadona o buprenorfina tuvieron un riesgo un 80 por ciento más bajo de morir de una sobredosis que los que estaban en tratamiento pero no usaban esos fármacos. Pero muchos programas de tratamiento no ofrecen estos medicamentos como parte de su régimen, añadieron los investigadores.

"Los tratamientos con medicamentos son mucho más efectivos para reducir el riesgo de sobredosis que los tratamientos sin medicamentos. Todos los programas de tratamiento para los opioides deben ofrecer y animar al uso de medicamentos como la metadona y la buprenorfina", señaló la investigadora principal, Noa Krawczyk, profesora asistente del Centro de Epidemiología y Políticas de los Opioides de Langone Health de la NYU, en la ciudad de Nueva York.

Mantener a los adictos en el tratamiento es fundamental para sostener sus efectos protectores, aseguró. "Debemos asegurar que los pacientes permanezcan en el tratamiento farmacológico todo el tiempo posible, ya que el tratamiento los ayuda y les funciona".

Krawczyk y sus colaboradores también encontraron que obtener tratamiento para la adicción a los opioides, con o sin medicamentos, reducía las probabilidades de morir de una sobredosis, en comparación con no recibir ningún tratamiento.

Pero ninguno de los tratamientos redujo el riesgo de morir de una sobredosis una vez alguien deja el tratamiento, anotaron los investigadores.

Para poner la crisis de opioides en perspectiva y enfocar la necesidad de un tratamiento efectivo, lo único que hay que saber es que las muertes por sobredosis aumentaron de unas 16,500 en 2007 a más de 47,000 en 2017.

En todo EE. UU., alrededor de un 60 por ciento de los pacientes no reciben esos medicamentos, y muchos que los reciben los descontinúan, lamentó Krawczyk.

La metadona y la buprenorfina con frecuencia son estigmatizadas como muletas que previenen la curación, y algunas personas piensan que usarlas tan solo cambia una adicción por otra.

Además, el acceso a esos fármacos con frecuencia está restringido, comentó Krawczyk.

La metadona funciona al reducir las ansias de opioides, y ayuda con la abstinencia y bloquea los efectos de los opioides.

La buprenorfina también reduce los efectos de la dependencia física a los opioides, como los síntomas de abstinencia y las ansias.

"Las iniciativas para abordar la crisis de los opioides deben garantizar que los sistemas de tratamiento para el uso de sustancias hagan que los agonistas de los opioides estén altamente disponibles para todos los pacientes que presentan un trastorno por el uso de opioides, y enfocar los esfuerzos en fomentar la implicación y la retención en esos programas", enfatizó Krawczyk.

En el estudio, Krawczyk y los investigadores de Johns Hopkins Medicine recolectaron datos de más de 48,000 pacientes que estaban siendo tratados por la adicción a los opioides en Maryland en 2015 y 2016.

Vincularon esos datos con cifras de la Oficina del Examinador Médico Jefe de Maryland. En total, un 72 por ciento de los pacientes recibieron medicamentos, y un 28 por ciento no.

Los investigadores no pudieron decir si un medicamento era mejor o peor que el otro. Además, sus datos provenían de formularios de reclamación de los medicamentos, no del uso clínico.

Emily Feinstein, vicepresidenta ejecutiva del Centro de la Adicción, revisó el estudio, y afirmó que confirma que la metadona y la buprenorfina salvan vidas y son mejores para prevenir la sobredosis que el tratamiento sin fármacos.

"El hecho de que tan pocos proveedores de tratamiento para la adicción ofrezcan estos medicamentos es inadmisible, y no se debe seguir tolerando", enfatizó.

La resistencia a estos medicamentos se origina en el estigma, y ese estigma está poniendo vidas en peligro, lamentó Feinstein.

"Debemos hacer más por eliminar las barreras contra la metadona y la buprenorfina, incluyendo las barreras del seguro, de forma que las personas puedan acceder a la atención que necesitan", apuntó.

Estos datos también sugieren que los medicamentos para tratar el trastorno de uso de opioides funcionan mejor si se toman durante periodos más largos, al menos de un año, añadió Feinstein, "aunque se necesitan más datos para comprender la asociación entre la duración del tratamiento y los resultados".

El informe aparece en la edición en línea del 25 de febrero de la revista Addiction.

Más información

Para más información sobre el tratamiento de la adicción a los opioides, visite el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

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