Los maestros no tienen un riesgo más alto de una COVID-19 grave, según un estudio

JUEVES, 2 de septiembre de 2021 (HealthDay News) -- Mientras comienza el nuevo año escolar, los maestros pueden consolarse con un nuevo informe que encuentra que no tienen un riesgo más alto que las demás personas de contraer o ser hospitalizados por una COVID-19 grave.

Unos investigadores de Escocia afirman que esto podría deberse a que muchas escuelas toman medidas de precaución que otros lugares de trabajo no toman. También es posible que los maestros en el estudio fueran más jóvenes y sanos que otros trabajadores, señalaron los autores.

Los maestros no tienen un riesgo más alto de una COVID-19 grave, según un estudio

"Los maestros son más o menos promedio en cuanto a su riesgo de hospitalización por la COVID-19, cuando se comparan con otros adultos en edad laboral", comentó el investigador principal, el Dr. David McAllister, profesor de epidemiología clínica e informática médica del Instituto de Salud y Bienestar de la Universidad de Glasgow. "A diferencia de los trabajadores de la atención de la salud, los maestros no tienen un riesgo más alto de hospitalización con la COVID-19, incluso cuando las escuelas están abiertas".

McAllister y sus colaboradores utilizaron datos de marzo de 2020 a julio de 2021, y recolectaron la información de más de 132,000 personas con COVID-19 de 21 a 65 años, y de más de 1.3 millones de personas de la población general, todas de Escocia. Compararon el riesgo de COVID-19 entre los maestros y sus familiares con los trabajadores de atención de la salud y otros.

Durante el periodo del estudio, el riesgo de ser hospitalizado por la COVID-19 fue de menos de un 1 por ciento para los maestros, los trabajadores de atención de la salud y otros adultos, encontraron los investigadores.

Tras tomar en cuenta factores como la edad, el sexo, la etnia y el estatus económico, el riesgo de ser hospitalizado por la COVID-19 fue más o menos un 50 por ciento más bajo entre los maestros y sus familiares que en la población general, anotaron los investigadores.

En el mismo periodo, el riesgo fue casi cuatro veces más alto entre los trabajadores de la atención de la salud y casi el doble de alto en sus familias, encontraron los investigadores.

Durante el primer periodo de la apertura escolar completa, en otoño de 2020, el riesgo de hospitalización de los maestros se multiplicó por 2.4, y alcanzó un nivel similar al de la población general. En verano de 2021, cuando se estaban administrando vacunas, se observó un aumento más pequeño, de 1.7 veces.

El informe se publicó en la edición en línea del 1 de septiembre de la revista BMJ .

No resulta sorprendente que el riesgo de los maestros no sea más alto que el de los demás grupos, aseguró Douglas Harris, catedrático de educación pública de la Schlieder Foundation de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleáns, y director de la Alianza de Investigación en Educación de Nueva Orleáns.

En las escuelas donde las máscaras y el distanciamiento social son obligatorios, el riesgo de propagar la COVID-19 se reduce de forma dramática, aseguró.

"Creo que, mayormente, las escuelas lo están gestionando de una forma muy sensata, y creo que, mayormente, es sensato mantener a los niños en las escuelas cuando es seguro", planteó Harris.

Por supuesto, la vacunación es la clave para acabar con la pandemia, añadió.

"Pienso que en EE. UU. hay un debate en curso sobre si se puede hacer que las vacunas sean obligatorias. Es el elefante en la habitación. Pienso que casi es obligatorio que suceda si de verdad vamos a volver a la normalidad", enfatizó Harris.

Harris cree que los sistemas escolares deberían hacer que las vacunas contra la COVID-19 sean obligatorias para los maestros y todos los estudiantes, incluso los niños pequeños, una vez se haya aprobado una vacuna.

"Ya lo hacemos con los niños, que están obligados a vacunarse contra otras cosas", aclaró. "Es difícil pensar en por qué no requerirlo. En este caso, y de verdad es la única forma de volver a la normalidad, esto podría durar años".

A medida que más adultos se vacunen, el virus atacará sobre todo a los no vacunados, en particular a los niños, advirtió Harris.

Pero se debería hacer todo para minimizar la propagación del virus y mantener las escuelas abiertas, aseguró.

"Cerrar las escuelas tiene consecuencias para la salud", añadió Harris. "Tendemos a enfocarnos en el efecto inmediato de la apertura de las escuelas y la propagación del virus, que es claramente importante, y que es probable que deba ser la primera consideración, pero cuando se cierran las escuelas se crea una nueva variedad de problemas, enfermedades mentales y abuso infantil, y todo tipo de efectos secundarios económicos".

Más información

Aprenda más sobre la COVID-19 y las escuelas en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: David McAllister, MD, MPH, professor, clinical epidemiology and medical informatics, Institute of Health and Wellbeing, University of Glasgow, Scotland; Douglas Harris, PhD, professor, economics, and Schlieder Foundation Chair, public education, Tulane University, New Orleans, and director, Education Research Alliance for New Orleans; BMJ , Sept. 1, 2021, online

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