Los inmigrantes tienen unos corazones más sanos que los estadounidenses nacidos en EE. UU.

Los inmigrantes tienen unos corazones más sanos que los estadounidenses nacidos en EE. UU.

MIÉRCOLES, 28 de marzo de 2018 (HealthDay News) -- Las personas que emigran a Estados Unidos tienden a sufrir menos enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares (ACV) que las nacidas en el país, muestra un estudio reciente.

Pero eso no se debe necesariamente a que los residentes de EE. UU. tengan unos malos hábitos de estilo de vida que arruinen su salud cardiaca, añadieron los investigadores.

En lugar de eso, "las personas que inmigran parecen estar más sanas que las que deciden permanecer en su país natal", planteó la autora líder, la Dra. Jing Fang, epidemióloga en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Fang y sus colaboradores utilizaron datos del gobierno para evaluar la forma en que el lugar de nacimiento podría afectar a las tasas de enfermedad cardiaca y ACV entre los adultos de EE. UU.

Encontraron que poco más de un 8 por ciento de los hombres y cerca de un 5 por ciento de las mujeres nacidos en Estados Unidos tienen enfermedad cardiaca, en comparación con un 5.5 por ciento de los hombres y poco más de un 4 por ciento de las mujeres nacidos en otros lugares.

Los estadounidenses nacidos en el país también tenían una tasa más alta de ACV, de un 2.7 por ciento en ambos sexos, frente a un 2.1 por ciento de los hombres y un 1.9 por ciento de las mujeres nacidos en el extranjero.

Las personas nacidas en Asia, México, América Central o el Caribe tenían la tasa más baja de enfermedad cardiaca, encontraron los investigadores. Los hombres nacidos en América del Sur y África, y las mujeres de Europa, tenían la tasa más baja de ACV.

Lo más sorprendente, encontraron los investigadores, es que el tiempo que un inmigrante había vivido en Estados Unidos no afectó al riesgo de enfermedad cardiaca o ACV.

"Al principio pensamos que mientras más tiempo hubieran vivido las personas en EE. UU. más problemas tendrían en comparación con los inmigrantes recientes", comentó Fang.

Quizá los inmigrantes que eligen mudarse a EE. UU. traen un estilo de vida aprendido en la niñez que es mejor para el corazón, planteó el Dr. Eduardo Sánchez, director médico de prevención de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

"Si de hecho las personas vienen con unos hábitos de salud distintos, quizá sean parte de lo que les confiere una mejor salud", dijo Sánchez.

A primera vista, podría pensarse que los inmigrantes tienen una mejor salud cardiaca porque los estadounidenses se enfrentan a la obesidad, a una mala dieta y a una falta de ejercicio.

Pero Fang anotó que países de Europa, Asia y África por lo general tienen unas tasas más altas de mortalidad por enfermedad cardiaca y ACV que Estados Unidos.

Esto llevó a Fang y a sus colaboradores a plantear la posibilidad de un "efecto del inmigrante sano", en que las personas que deciden mudarse a Estados Unidos tienen en general un mejor estado de salud que las que permanecen en su país natal. Esto podría deberse a que esas personas están más motivadas, o a que las barreras físicas y legales para mudarse a EE. UU. requieren un cierto nivel de arrojo.

Sánchez dijo que un estudio de seguimiento interesante sería observar a los hijos de esos inmigrantes para ver si adoptan esos hábitos saludables de sus padres, o si se adaptan al estilo de vida estadounidense menos saludable.

"Los niños nacidos en la cultura de EE. UU. quizá tengan un estado de salud más parecido al de las personas que han nacido en EE. UU. durante varias generaciones", señaló Sánchez.

El nuevo estudio aparece en la edición del 28 de marzo de la revista Journal of the American Heart Association.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece más información sobre un estilo de vida saludable para el corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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