Los 'hijos boomerang': cuando un hijo adulto vuelve a casa

MIÉRCOLES, 2 de junio de 2021 (HealthDay News) -- Se trata de una situación llena de conflictos potenciales: volver a mudarse a casa en la adultez puede ser difícil, tanto para los hijos adultos como para sus padres.

Pero también puede ofrecer oportunidades, siempre y cuando se establezcan pronto unas expectativas, afirman algunos "hijos boomerang" que han vuelto a mudarse con mamá o papá después de alcanzar la adultez.

Los 'hijos boomerang': cuando un hijo adulto vuelve a casa

Un nuevo estudio entrevistó a 31 de esos adultos jóvenes, de 22 a 31 años, que ofrecieron su perspectiva sobre qué era lo que mejor funcionaba y qué era lo que provocaba problemas.

"Las personas vuelven a mudarse con sus padres por muchos motivos, y estamos observando un aumento con la pandemia de COVID-19", aseguró la autora del estudio, Jenna Abetz, profesora asociada del departamento de comunicación del Colegio de Charleston, en Carolina del Sur.

"Nos interesaba mucho averiguar cómo, cuando los adultos vuelven a mudarse con sus padres, sortean ese proceso. ¿Qué piensan al respecto? ¿Cómo hablan del tema? ¿Cómo puede esta tendencia, que está en un crecimiento constante, ser algo positivo? ¿Cómo puede ser una experiencia positiva y productiva para las familias?", planteó.

Abez y su colaboradora, Lynsey Romo, profesora asociada de comunicación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Raleigh, realizaron entrevistas profundas con los participantes del estudio en 2019, antes de la pandemia.

Los motivos para volver a mudarse a casa variaron. Para algunos, se trataba de una transición entre la universidad y un grado avanzado o comenzar en un trabajo nuevo. Algunos lo describieron como una inversión en el futuro, con un respaldo financiero o emocional de sus padres mientras comenzaban sus carreras.

Los adultos jóvenes eran conscientes del estigma cultural, la sugerencia de que habían tenido un "lanzamiento fallido".

"Algunos participantes nos contaron que estaban estudiando para la prueba de admisión a la escuela de derecho. Vivir en casa con sus padres los ayudaba a ahorrar dinero y a gestionar el proceso. Pero, al mismo tiempo, hubo ciertas estrategias que adoptaron por el camino que pensamos que de verdad fueron muy útiles", dijo Abez.

Los investigadores sugieren cuatro consejos para las personas, para ayudarlas que la vuelta a casa sea más positiva.

  • En primer lugar, comunicar unas expectativas claras es importante. Por ejemplo, ¿los hijos adultos van a pagar alquiler o a comprar su parte de la comida? Algunos lo hacían y otros no, dependiendo de lo que mejor funcionara para la familia. ¿Se espera que estén en casa a una cierta hora de la noche? "Si deseo tener una relación adulta contigo, en lugar de una relación entre padre e hijo, debo plantear estos tipos de expectativas", apuntó Abetz.
  • En segundo lugar, los adultos jóvenes deben contribuir de alguna forma en la familia. Las nuevas condiciones de vida funcionaban mejor para los participantes del estudio cuando los hijos adultos contribuían a las tareas domésticas. A veces, las contribuciones son emocionales, como participar en la vida familiar y quizá asistir a eventos deportivos con los hermanos menores.
  • En tercer lugar, los participantes exitosos tendían a haber planificado una cronología. Explicaron sus metas profesionales y financieras, y cómo vivir con sus padres los ayudarían a alcanzarlas. "Si no me hubiera mudado de nuevo a casa de mis padres y trabajara en el mismo lugar que trabajo ahora, tendría dificultades financieras para pagar mis facturas", aseguró una participante a quienes los investigadores llamaron Myra, de 27 años. "Estaría mucho más estresada de lo que estoy, y no estaría en una situación tan buena".
  • Por último, pero no menos importante, los adultos jóvenes deben personificar la conducta adulta, enfatizaron los investigadores. No deben volver a sus antiguos hábitos infantiles.

No todos los participantes tuvieron experiencias positivas. Entre los problemas hubo diferencias generacionales, y una laguna en la comprensión de que aunque quizá un padre se haya podido graduarse de la universidad y comprar una casa y mantener a la familia, quizá ahora esto no sea cierto.

"Algo que de verdad tenían que gestionar fueron las expectativas generacionales distintas respecto a la situación real a la que se enfrentan los milénicos y la generación Z. Cuáles son los obstáculos a los que se enfrentan que son muy distintos a los que enfrentaron sus padres", anotó Abetz.

Para la mayoría de los participantes del estudio, volver a vivir en casa fue algo temporal, y tuvieron una experiencia positiva, afirmó.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista Emerging Adulthood.

Linda Sapadin es psicóloga y coach de éxito, y dijo que ha cambiado el término "hijos boomerang" que los autores del estudio utilizaron, a "volver atrás para adelantar".

"Cuando se cambian las palabras, se cambian los patrones de pensamiento", aseguró Sapadin.

Para algunas familias, que los hijos adultos vuelvan a casa será una transición fácil, dijo Sapadin, pero para otras, hablar sobre las expectativas por adelantado será importante.

Cuando se abordan temas difíciles, siempre es bueno planificar la conversación por adelantado, y no comenzar cuando las personas ya estén enojadas, aconsejó Sapadin. Comience las conversaciones con "yo", que puede conducir a hablar sobre sus propias necesidades, en lugar de "tú", que puede sonar acusatorio. Evite palabras como siempre, nunca, todo y nada, que tienden a crear una comunicación problemática, señaló Sapadin.

"Fijar unas expectativas es crítico para el éxito. Si espera una cosa y sus padres otra, han hecho suposiciones distintas, es una fórmula para la tensión y los desacuerdos y para que surja la ira", advirtió Sapadin. "Debe comunicar unas expectativas claras, cómo contribuirá a la familia, cómo encajará en la familia".

Más información

Generations United ofrece más información sobre las familias multigeneracionales.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Jenna Abetz, PhD, associate professor, department of communication, College of Charleston, Charleston, S.C.; Linda Sapadin, PhD, psychologist and success coach, PsychWisdom, Long Island, N.Y.; Emerging Adulthood, May 7, 2021

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