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Los expertos médicos están alarmados por el supuesto apoyo de Trump a un escéptico de las vacunas

Robert Kennedy Jr. ha respaldado la afirmación ampliamente desacreditada de que las vacunas infantiles pueden provocar autismo

Robert Kennedy Jr. ha respaldado la afirmación ampliamente desacreditada de que las vacunas infantiles pueden provocar autismo

MIÉRCOLES, 11 de enero de 2017 (HealthDay News) -- La comunidad médica estadounidense está respondiendo con reacciones que abarcan desde el temor hasta la consternación a informes de que Donald Trump, el presidente electo, supuestamente pidió a un famoso escéptico de las vacunas que dirija una nueva comisión sobre la seguridad de las vacunas.

Robert F. Kennedy Jr., autor de artículos y libros que afirman un vínculo entre las vacunas infantiles y el autismo, dijo el martes que Trump le había ofrecido el puesto durante una reunión a horas tempranas de ese mismo día.

Pero una vocera de Trump puso en duda la afirmación de Kennedy, diciendo horas más tarde que aunque el presidente electo está interesado en una comisión sobre el autismo, no se ha tomado una decisión final.

De cualquier forma, una variedad de sociedades de medicina, grupos de defensoría del autismo y médicos individuales denunciaron de inmediato el posible hecho, que dijeron que afectaría a la fe del público en una práctica que regularmente protege a millones de personas de enfermedades virulentas.

"Ya se hizo investigación científica, y los resultados son claros: las vacunas no provocan autismo", dijo Alison Singer, presidenta de la Autism Science Foundation. "Quizá algunas personas elijan no creer en los hechos, pero perpetuar un mito desde los niveles más altos plantea una peligrosa amenaza para la salud pública".

"No administrar las vacunas no hará nada para reducir las probabilidades de que un niño sea diagnosticado con autismo, pero sin ninguna duda aumentará las probabilidades de que un niño contraiga y muera por una enfermedad prevenible mediante una vacuna", añadió Singer.

La Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) publicó una declaración en la que reitera que "las vacunas protegen la salud de los niños y salvan vidas".

"Las afirmaciones de que las vacunas están vinculadas con el autismo, o que no son seguras cuando se administran según el calendario recomendado, han sido desmentidas por una cantidad robusta de literatura médica", enfatizó en una declaración el presidente de la AAP, el Dr. Fernando Stein.

Los expertos médicos también se mostraron horrorizados de que el presidente de la comisión pudiera ser un conocido escéptico de las vacunas.

En artículos, libros y presentaciones, Kennedy ha acusado a las autoridades de salud pública de ocultar pruebas de que un conservante basado en el mercurio llamado timerosal, que se usaba antes en las vacunas infantiles, podría causar autismo y otros trastornos neurológicos.

"Si, como sugieren las evidencias, nuestras autoridades de salud pública permitieron con conocimiento que la industria farmacéutica envenenara a toda una generación de niños estadounidenses, se puede decir que sus acciones son uno de los más grandes escándalos en la historia de la medicina estadounidense", escribió Kennedy en un artículo de 2005 titulado "Inmunidad letal" en la revista Rolling Stone.

El Dr. Andrew Adesman, jefe de pediatría del desarrollo y conductual del Centro Médico Pediátrico Cohen en New Hyde Park, Nueva York, dijo que las afirmaciones de Kennedy no reconocen la intensa vigilancia que recibe el programa de vacunación del país.

"Durante muchos años, Robert F. Kennedy Jr. ha promovido fanáticamente la teoría de que el mercurio en las vacunas es responsable del aumento marcado en la prevalencia del autismo", comentó Adesman. "Sabemos que no es así, dado que el mercurio se eliminó de casi todas las vacunas administradas a los niños pequeños hace muchos años, y no ha habido una reducción en la incidencia de los trastornos del espectro autista".

"Sería irresponsable hacer que un escéptico de la seguridad de las vacunas dirija un comité presidencial para poner en duda el juicio consensuado de los principales científicos e investigadores de EE. UU.", concluyó Adesman.

El vínculo ampliamente desacreditado entre las vacunas y el autismo surgió por primera vez a finales de los 90 cuando la revista The Lancet publicó un artículo del investigador británico Andrew Wakefield en que afirmaba que varios niños habían desarrollado síntomas conductuales tras recibir la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola.

The Lancet, una respetada revista médica, retractó el artículo, y Wakefield perdió su licencia médica en Reino Unido después de que surgieran evidencias de que el investigador había recibido pagos de abogados que preparaban una demanda contra los fabricantes de vacunas.

Los escépticos de las vacunas reaccionaron a las noticias del martes con un optimismo cauto, con la esperanza de que sus preocupaciones continuas por fin sean abordadas.

"Nos alegramos de cualquier esfuerzo serio de estudiar la ciencia realizada y la ciencia que se debe realizar", dijo Barbara Loe Fisher, presidenta del Centro Nacional de Información sobre las Vacunas (National Vaccine Information Center), una organización sin fines de lucro. "No se ha realizado suficiente ciencia como para descartar una asociación entre las vacunas y el autismo".

Fisher dijo que los escépticos de las vacunas han sido "víctimas de un nivel injusto de marginalización" en los últimos años, y espera que cualquier medida potencial por parte de Trump restaure su credibilidad.

"Sin duda ha sido una década muy difícil para cualquiera que pregunte sobre la seguridad de las vacunas o las lagunas en el conocimiento sobre la seguridad de las vacunas", lamentó. "Espero que podamos volver a una conversación más civilizada y que las personas tengan una mentalidad más abierta y quieran saber más sobre la ciencia".

Más información

Para más información sobre la seguridad de las vacunas, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2017, HealthDay

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