Los exjugadores de la NFL tienen unas probabilidades más altas de FA, una peligrosa afección

Los exjugadores de la NFL tienen unas probabilidades más altas de FA, una peligrosa afección

MIÉRCOLES, 24 de julio de 2019 (HealthDay News) -- Los exjugadores profesionales de fútbol americano en general tienen unos corazones más sanos que el hombre promedio... excepto cuando se trata de un tipo de trastorno del ritmo cardiaco, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores encontraron que los exjugadores de la Liga Nacional de Fútbol Americano (National Football League, NFL) tenían una tasa de fibrilación auricular (FA) casi seis veces más alta que los demás hombres de su edad. Un 5 por ciento de 460 exjugadores presentaban la afección, frente a un 0.5 por ciento de los que no eran deportistas.

Los motivos no están claros, pero los investigadores especulan sobre una explicación potencial: los años de intenso entrenamiento de fuerza de los deportistas.

Podría parecer ilógico. Pero el estudio no es el primero que descubre un aumento en el riesgo de FA en deportistas de élite. Los anteriores han encontrado que las personas que pasan años participando en ciertos deportes de resistencia (como correr o andar en bicicleta a largas distancias) son más propensas a tener FA que las personas sedentarias de la misma edad.

Pero nadie está intentando asustar a las personas para que no hagan actividad física.

"Un estilo de vida sedentario aumenta el riesgo de [FA], y el ejercicio moderado reduce ese riesgo", señaló el Dr. Dermot Phelan, investigador sénior del estudio.

Y los deportistas de élite sin duda se benefician de sus niveles altos de aptitud cardiovascular, enfatizó Phelan, director del Centro de Cardiología Deportiva de la Clínica Cleveland.

"Los deportistas tienen una mayor esperanza de vida", apuntó. Y eso se debe, en parte, a que tienen un riesgo más bajo de morir de enfermedad cardiaca o accidente cerebrovascular.

Pero la FA es distinta de la cardiopatía coronaria, la principal causa de muerte de los estadounidenses. La cardiopatía coronaria es provocada por una acumulación de "placas" grasas en las arterias. La FA surge de un problema en la actividad eléctrica del corazón, que hace que las aurículas (las cámaras superiores del corazón) tiemblen periódicamente en lugar de contraerse de forma normal.

La fibrilación auricular no plantea un riesgo inmediato para la vida, pero puede hacer que la sangre se acumule y coagule en las aurículas. Si un coágulo se desplaza al cerebro, puede desencadenar un accidente cerebrovascular.

Aunque los deportistas de élite tienen un sistema cardiovascular sano en general, explicó Phelan, hay motivos por los cuales un entrenamiento intenso podría provocar la FA en algunos. En términos sencillos, las demandas que se hacen al corazón pueden provocar que la aurícula izquierda se agrande. Con el tiempo, ese "estiramiento" podría preparar el terreno para la FA.

Eso es plausible, concurrió el Dr. Kenneth Ellenbogen, profesor de cardiología en la Universidad Estatal de Virginia, en Richmond, Virginia.

Pero, apuntó Ellenbogen, no es posible saber si eso es lo que sucede a partir de estos hallazgos.

Lo importante es que los exjugadores de la NFL y sus médicos sean conscientes de que existe un riesgo más alto, planteó Ellenbogen, que también pertenece a la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).

Muchos de los jugadores con FA del estudio no tenían síntomas ni habían sido diagnosticados antes. Esto probablemente se deba a las frecuencias cardiacas en reposo relativamente bajas de los deportistas, según Ellenbogen. La FA hace que el corazón lata con mayor rapidez, y las palpitaciones son uno de los síntomas principales. Pero si la frecuencia cardiaca inicial de una persona es baja, esa sensación de corazón acelerado quizá no ocurra.

Phelan y Ellenbogen plantearon que quizá los exjugadores de la NFL deban preguntarles a sus médicos sobre las formas de detectar la FA. Hay dispositivos para realizar electrocardiogramas (ECG) en el hogar, incluso aplicaciones de smartphones, que podrían ser una opción, apuntó Phelan.

Los hallazgos se publicaron en la edición en línea del 24 de julio de la revista Journal of the American Heart Association. Se basan en 460 exjugadores de la NFL que tenían, en promedio, 56 años.

Los deportistas se sometieron a pruebas con ECG, y los hallazgos se compararon con los de 925 hombres que habían participado en un estudio sobre la salud cardiaca. No eran deportistas, pero su edad, raza y tamaño corporal eran similares a los del grupo de la NFL.

En total, 23 exjugadores tenían FA, es decir, un 5 por ciento del grupo. De esos hombres, 15 no habían recibido antes un diagnóstico del trastorno.

Si el entrenamiento de fuerza es un factor, ¿unos niveles relativamente menos intensos conllevarían algún riesgo? Los estudios futuros deberían averiguarlo, dijo el Dr. Carl Lavie, del Instituto Cardiaco y Vascular Ochsner, en Nueva Orleáns.

Pero Lavie enfatizó los claros beneficios del ejercicio. "La pérdida de peso, el ejercicio moderado regular y las mejoras en la aptitud física reducen las recurrencias [de la FA]", añadió.

Y en su propia investigación, Lavie ha encontrado que las personas que realizan cantidades moderadas de entrenamiento de fuerza tienden a vivir más tiempo.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece consejos sobre el entrenamiento de fuerza.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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