Los estadounidenses con asma reciben las primeras directrices actualizadas en más de una década

Los estadounidenses con asma reciben las primeras directrices actualizadas en más de una década

JUEVES, 3 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- Los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. actualizaron sus directrices para el tratamiento del asma.

La actualización es la primera en 13 años, y toma en cuenta a los nuevos medicamentos y otros avances en la atención del asma. Se enfoca en tratamientos adaptados a los distintos grupos de edad y gravedad de la enfermedad.

Pero tan solo unas nuevas directrices no conducirán a una mejor atención del asma, según el director médico de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association).

"Los pacientes deben darse cuenta de que una comunicación abierta con su médico es la clave para controlar el asma", apuntó el Dr. Albert Rizzo, que no participó en la creación de las directrices.

Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, hay muchas opciones para tratar el asma. Hay formas de aumentar (o reducir) la terapia si es necesario, pero Rizzo dijo que los médicos deben conocer los nuevos métodos de tratamiento y estar sintonizados con la forma en que sus pacientes se sienten y sobrellevan la afección.

El asma hace que las vías respiratorias se estrechen, lo que dificulta la respiración. Se estima que 25 millones de estadounidenses sufren de asma, lo que incluye a casi 6 millones de niños, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Sin tratamiento, el asma puede limitar las actividades y provocar exacerbaciones que pueden resultar en la hospitalización, o incluso en la muerte.

La Dra. Michelle Cloutier es directora del Grupo de Trabajo del Panel de Expertos del Programa Nacional de Educación para la Prevención del Asma, que desarrolló las nuevas directrices. En una conferencia del miércoles, dijo a los periodistas que las directrices se enfocan en seis áreas:

  • El uso de los corticosteroides inhalados y los broncodilatadores de acción corta, según se necesiten, para la sibilancia recurrente o el asma persistente. Se trata de un cambio importante en el tratamiento del asma, según Cloutier. "Este método de tratamiento no solo ofrece unos mejores resultados en el asma, por ejemplo una reducción en el número de exacerbaciones del asma, sino que logró esos resultados positivos con una exposición total reducida a los corticosteroides", afirmó.
  • El uso de las vacunas para las alergias para tratar a algunas personas con un asma alérgica. Pero Cloutier dijo que las evidencias actuales no respaldan a la inmunoterapia oral, que es un alérgeno que se coloca debajo de la lengua.
  • La reducción de la exposición a los desencadenantes del asma en interiores para los pacientes que reaccionan a alérgenos específicos. La nueva recomendación no es para las personas cuyo asma no es desencadenado por los alérgenos, apuntó Cloutier.
  • El uso de la prueba de óxido nítrico exhalado para confirmar un diagnóstico de asma en algunos pacientes, cuando el diagnóstico no está claro. La prueba puede ser útil para la gestión del asma a largo plazo, dijo Cloutier. Los niveles elevados de óxido nítrico pueden determinar si un paciente quizá necesite más terapia, o una terapia distinta.
  • El uso de la termoplastia bronquial, en que se usa calor para reducir el músculo que rodea a las vías respiratorias, para tratar algunos adultos con un asma persistente.
  • El uso de los agentes antimuscarínicos de acción prolongada (LAMA, por sus siglas en inglés) con corticosteroides inhalados para la gestión del asma a largo plazo. Los LAMA son broncodilatadores, unos medicamentos que pueden ayudar a mantener relajados a los músculos de las vías respiratorias.

"Si alguien ya toma corticosteroides inhalados y LAMA, y su asma no está bajo control, añadir un antagonista muscarínico de acción prolongada ofrece algunos beneficios", aseguró Cloutier.

Aunque Rizzo se alegró de las nuevas directrices, expresó preocupación de que el acceso al tratamiento para el asma siga siendo limitado para muchos de los que más lo necesitan, entre ellos los negros y los hispanos pobres.

Añadió que la pandemia de COVID-19 ha hecho que muchas personas eviten ir al consultorio del médico, y que muchas quizá no tengan acceso a las citas de telemedicina en línea.

"De verdad debemos sintonizarnos con el hecho de que cualquier mejora en la atención del asma también debe eliminar las desigualdades en el acceso a la atención que lamentablemente existen", añadió Rizzo.

Los hallazgos se publicaron en la edición del 3 de diciembre de la revista Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Más información

Para más información sobre el asma, visite el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Michelle Cloutier, MD, chair, National Asthma Education Prevention Program Expert Panel Working Group, and professor emerita, pediatrics and medicine, University of Connecticut School of Medicine, Farmington; Albert Rizzo, MD, chief medical officer, American Lung Association, Chicago; Journal of Allergy and Clinical Immunology, Dec. 3, 2020

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