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Los defectos congénitos por el Zika son más abarcadores de lo que se pensaba

Unos estudios encontraron una mayor prevalencia de lo que se creía, y más problemas neurológicos que surgen meses después del nacimiento

Unos estudios encontraron una mayor prevalencia de lo que se creía, y más problemas neurológicos que surgen meses después del nacimiento

MIÉRCOLES, 14 de diciembre de 2016 (HealthDay News) -- La capacidad del Zika de dañar el cerebro infantil podría ser incluso más abarcadora e insidiosa de lo que se pensaba, sugieren dos nuevos estudios.

Un estudio encontró que un 6 por ciento de los bebés nacidos de madres infectadas con el Zika en Estados Unidos tenían uno o más defectos congénitos relacionados con el virus transmitido por los mosquitos. Por otro lado, un estudio brasileño encontró que un 46 por ciento de los bebés de madres infectadas en ese país desarrollaron defectos congénitos o murieron.

La autora del estudio de EE. UU. dijo que muchos bebés nacidos de madres de EE. UU. podrían todavía ser diagnosticados con defectos congénitos a medida que llegan al año de edad, dado que las evidencias han mostrado que el virus puede seguir dañando el cerebro de un bebé tras el nacimiento. El brote de Zika atacó por primera vez en Brasil en abril de 2015, mientras que Estados Unidos no comenzó a reportar infecciones con el Zika hasta 2016.

Los devastadores defectos congénitos provocados por el virus del Zika (como la microcefalia, en que el bebé nace con una cabeza más pequeña de lo normal y un cerebro poco desarrollado) pueden desarrollarse incluso en el primer trimestre. Pero el daño también puede comenzar en el segundo y tercer trimestres del embarazo. E incluso cuando el bebé parece normal al nacer, las señales de problemas relacionados con el Zika pueden aparecer meses después, dijeron los investigadores.

"Éstos incluyen anomalías cerebrales con y sin microcefalia, defectos del tubo neural y otras malformaciones del cerebro, o anomalías de los ojos y sordera que pueden suceder debido al daño en el sistema nervioso central", explicó Margaret Honein, autora líder del estudio de EE. UU., y jefa del Centro Nacional de Defectos Congénitos y Discapacidades del Desarrollo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Uno de los problemas del Zika es que una mujer puede estar infectada sin saberlo, porque no presenta síntomas, dijo Honein. De cualquier forma, la proporción de bebés con defectos congénitos fue similar entre las mujeres con y sin síntomas, de más o menos un 6 por ciento en cada grupo, hallaron los investigadores.

Ese informe se publicó en línea el 14 de diciembre en la revista Journal of the American Medical Association.

Al analizar datos del Registro de Embarazos con Zika de EE. UU., Honein y sus colaboradores encontraron que entre más de 400 mujeres posiblemente infectadas con el Zika, un 6 por ciento tuvieron bebés con uno o más defectos congénitos relacionados con el Zika. Entre las mujeres infectadas en el primer trimestre, un 11 por ciento tuvieron fetos o bebés con defectos congénitos, lo que es coherente con los estimados anteriores, anotó Honein.

Los 18 bebés que desarrollaron microcefalia conformaron un 4 por ciento de los bebés con defectos congénitos. Ese porcentaje es sustancialmente más alto que el porcentaje general de microcefalia en Estados Unidos, que es inferior a un 1 por ciento al año, dijo Honein.

Añadió que los hallazgos de EE. UU. deben tomar en cuenta los informes en Brasil de que los bebés de madres infectadas pueden mostrar un crecimiento lento de la cabeza y microcefalia en los meses posteriores al nacimiento. Por tanto, es posible que más bebés del estudio de EE. UU. desarrollen defectos congénitos antes de cumplir un año, planteó.

"Cada día aprendemos más sobre el nivel de riesgo", dijo Honein. "Pero nos queda más por aprender".

En el segundo estudio, publicado el 15 de diciembre en la revista New England Journal of Medicine, los investigadores encontraron que entre mujeres brasileñas ocurrieron defectos congénitos o muerte fetales en un 46 por ciento de 125 embarazos de mujeres infectadas con el Zika, una tasa más alta de lo que se pensaba.

Esos defectos pueden comenzar en cualquier momento durante el embarazo y aparecer meses después, según la investigadora líder, la Dra. Karin Nielsen, profesora de pediatría clínica en la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles.

En el grupo de estudio brasileño, ocurrieron nueve muertes fetales en mujeres infectadas con el Zika durante el embarazo, cinco de las cuales se infectaron en el primer trimestre.

Ocurrieron muertes fetales o anomalías en un 46 por ciento de los bebés de madres que tuvieron resultados positivos del Zika, pero en menos de un 12 por ciento de las mujeres no infectadas con el virus, encontraron los investigadores.

Entre los bebés de madres infectadas con el Zika, un 42 por ciento tenían microcefalia, lesiones cerebrales o calcificaciones cerebrales, lesiones en la retina, sordera, dificultades para alimentarse y otras complicaciones, encontró el estudio.

"Esto significa que la microcefalia no es el defecto congénito más común del virus del Zika, y que la ausencia de esa afección no significa que un bebé sea normal", dijo Nielsen en una declaración. "Hay problemas que no son aparentes al nacer. Los recién nacidos quizá parezcan normales, pero tal vez no sean normales a los seis meses, y hay todo un gradiente de problemas".

Basándose en esto, el riesgo de una mujer de un embarazo anómalo si tiene Zika se acerca a un 50 por ciento, advirtió Nielsen.

"Son resultados aleccionadores", añadió.

Los riesgos de defectos congénitos ocurrieron en todas las etapas de la infección durante el embarazo: un 55 por ciento en el primer trimestre, un 51 por ciento en el segundo y un 29 por ciento en el tercero, encontraron los investigadores.

El Dr. Bill Muller, profesor asociado de pediatría en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, en Chicago, apuntó que "las observaciones respaldan la recomendación de hacer pruebas a todas las mujeres embarazadas que podrían haberse expuesto al Zika". Muller fue coautor de un editorial que acompañó al estudio de EE. UU.

"Las mujeres que han viajado a un área donde hay mosquitos que propagan el Zika deben hacerse pruebas de la infección. Las mujeres embarazadas deben evitar los viajes a lugares donde el Zika se esté propagando, o si tienen que ir obligatoriamente, deben tener mucho cuidado y evitar la exposición a los mosquitos", planteó Muller.

Además, como el Zika se puede propagar entre parejas sexuales, si la pareja masculina de una mujer ha viajado a un área donde el Zika se está propagando, la pareja debe usar condones para evitar que la mujer se infecte con el virus, añadió.

"Retrasar el embarazo hasta ocho semanas después de que una mujer vuelva de un área donde hay Zika, o seis meses si la pareja masculina ha viajado a un área donde hay Zika, puede minimizar el riesgo de anomalías en un bebé", dijo Muller.

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre el Zika.

Estas preguntas frecuentes le informarán sobre lo que usted debe saber del Zika.

Para ver la lista de los CDC de los lugares donde el virus del Zika está activo y que podrían representar un peligro para las mujeres embarazadas, haga clic aquí.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2016, HealthDay

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