Los corazones de donantes que tuvieron COVID son seguros para el trasplante

LUNES, 31 de octubre de 2022 (HealthDay News) -- Una persona con insuficiencia cardiaca que tiene una necesidad urgente de un nuevo corazón podría haberse enfrentado a retrasos para obtenerlo durante la pandemia, cuando los donantes potenciales tenían resultados positivos en las pruebas de la COVID-19.

Mientras algunos centros comenzaron a aceptar estos corazones para el trasplante de cualquier forma, los datos de un nuevo estudio muestran que los corazones de los donantes COVID-19 positivos podrían ser igual de seguros para el trasplante que los de alguien sin el virus.

Los corazones de donantes que tuvieron COVID son seguros para el trasplante

"Estos hallazgos sugieren que quizá podamos ser más agresivos respecto a aceptar donantes que sean COVID-19 positivos cuando los pacientes tienen una necesidad urgente de un órgano para un trasplante de corazón", planteó el autor del estudio, Samuel Kim, estudiante de medicina de tercer año de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles.

El estudio, que se presentará en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), que se celebrará del 5 al 7 de noviembre en Chicago, revisó los casos de los receptores de trasplantes en los primeros 30 días tras su cirugía usando la base de datos de la Red Unida para la Compartición de Órganos (United Network for Organ Sharing).

La base de datos incluía información sobre todos los trasplantes de corazón en adultos en Estados Unidos de febrero de 2021 a marzo de 2022. Entre un total de 3,289 donaciones de corazón, hubo 84 de donantes COVID-19 positivos.

Los investigadores encontraron que ambos grupos de receptores de órganos donados tuvieron unas tasas similares de muerte en el hospital y 30 días tras el trasplante. También tuvieron unas tasas similares de complicaciones. Esto incluía a las complicaciones pulmonares o al rechazo del órgano.

Entre los pacientes con corazones de personas que no estaban infectadas con la COVID-19, la estadía hospitalaria promedio fue de 17 días. Fue de 15 días entre los que recibieron un corazón de un donante COVID positivo.

El rechazo del órgano ocurrió entre un 2.4 por ciento de los receptores de donantes COVID-19 positivos. Sucedió en un 1 por ciento de los demás.

Alrededor de un 97 por ciento de los que recibieron corazones de donantes sin el virus sobrevivieron, igual que un 96.1 por ciento de los pacientes que recibieron corazones de personas con el virus.

Ninguno de los cuatro pacientes que murieron tras recibir un corazón de un donante COVID positivo fallecieron de causas o infecciones respiratorias, encontró el estudio.

Los investigadores expresaron sorpresa ante los resultados.

"Específicamente, pensamos que las muertes por causas respiratorias o relacionadas con los pulmones serían un problema entre los receptores que recibieron corazones con COVID-19", comentó Kim en un comunicado de prensa de la asociación cardiaca. "Pero no encontramos ninguna diferencia de este tipo, y, de hecho, este estudio ofrece evidencias tempranas de que los corazones de donantes COVID-19 positivos quizá sean igual de seguros que los corazones sin COVID-19 para el trasplante de corazón".

Las directrices de 2022 de la Asociación Americana del Corazón, el Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) y la Sociedad Americana de Insuficiencia Cardiaca (Heart Failure Society of America) para la gestión de la insuficiencia cardiaca recomiendan el trasplante de corazón para las personas con una insuficiencia cardiaca avanzada (en etapa D).

Cuando llegan a la etapa D, las personas tienen una falta de aliento, una fatiga y una hinchazón que interfieren con la vida diaria. Esto puede conducir a hospitalizaciones recurrentes.

En Estados Unidos, 3,658 personas recibieron corazones en 2020, un aumento respecto a 1,676 en 1988, según las Estadísticas sobre las Enfermedades Cardiacas y el Accidente Cerebrovascular de 2022 de la Asociación Americana del Corazón.

Ahora hay más de 3,400 estadounidenses que esperan un corazón.

"A pesar de este aumento en la necesidad de esta operación, hay una escasez continua de órganos donados disponibles para las personas que necesitan un trasplante. La pandemia de COVID-19 empeoró las cosas, con una creciente tasa de pacientes que eran COVID-19 positivos en las pruebas, lo que en general hace que el donante no sea adecuado para el trasplante", aclaró Kim. "Pero varios centros académicos han comenzado a utilizar corazones de donantes COVID-19 positivos para el trasplante de corazón en los últimos meses, y han reportado buenos resultados".

Aun así, el tamaño del estudio fue pequeño. Se necesitan estudios a más largo plazo para evaluar cómo les va a los pacientes que reciben corazones de donantes COVID-19 positivos más allá de 30 días tras la cirugía, apuntaron los investigadores.

"Estos hallazgos proveen evidencias de que los resultados fueron similares a los 30 días tras el trasplante entre los pacientes que recibieron corazones de donantes COVID-19 positivos, así que los riesgos potenciales parecen ser más bajos de lo previsto", señaló el Dr. Eldrin Lewis, especialista en insuficiencia cardiaca avanzada y trasplantes de corazón, profesor Simon H. Stertzer M.D. de Medicina Cardiovascular y catedrático de la división de medicina cardiovascular de la Universidad de Stanford, en California.

"A la vez, esto podría ayudar a resolver la escasez de corazones donados para el trasplante, y reducir los tiempos de espera, dado que las personas en general se enferman más a medida que la insuficiencia cardiaca progresa mientras esperan que haya un corazón donado disponible", añadió Lewis in el comunicado.

Los hallazgos presentados en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. ofrece más información sobre la insuficiencia cardiaca.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: American Heart Association, news release, Oct. 31, 2022

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