Los conteos de calorías en los menús podrían estar reduciendo las cinturas de los estadounidenses

Los conteos de calorías en los menús podrían estar reduciendo las cinturas de los estadounidenses

VIERNES, 14 de septiembre de 2018 (HealthDay News) -- Más o menos un 40 por ciento de los estadounidenses son ahora obesos, y una nueva investigación encuentra una estrategia que podría ayudarlos a permanecer delgados: los conteos de calorías en los menús de los restaurantes.

Tras la promulgación de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act) en 2010, las cadenas de restaurantes con 20 o más establecimientos deben ahora incluir el conteo de calorías de una comida en el menú y en el tablero de menús.

Y algunas ciudades y estados (como la ciudad de Nueva York, Filadelfia y Seattle, y todo California, Massachusetts y Oregón) han ido un paso más allá, mediante una abarcadora norma de etiquetas de calorías en los menús de los restaurantes de servicio completo.

Ahora, una instantánea de los hábitos de pedido en dos restaurantes formales de servicio completo sugiere que las medidas legislativas están teniendo un impacto.

"Realizamos un experimento con más de 5,500 comensales en restaurantes del mundo real, y encontramos que las etiquetas de calorías condujeron a los clientes a ordenar un 3 por ciento menos de calorías", apuntó el autor del estudio, John Cawley. La reducción equivalió a un consumo de unas 45 calorías menos por comida.

"Se debió a reducciones en las calorías ordenadas como aperitivos y plato principal", añadió, pero hubo pocos cambios en el conteo de calorías de las bebidas o los postres.

El segundo cambio sorprendió a Cawley, profesor en el departamento de análisis y gestión de políticas y economía en la Universidad de Cornell.

"Antes de comenzar, esperaba que la gente redujera las calorías en los postres, pero no fue así", dijo.

¿Por qué?

"Al interpretar esto, es importante recordar que las personas cambian la conducta cuando la información es nueva o sorprendente", explicó. "Quizá las personas ya supieran que los postres eran ricos en calorías y no los redujeran, pero les sorprendiera la cantidad de calorías en los aperitivos y en los platos principales, y redujeran esas calorías".

Cawley calculó que a lo largo de un periodo de tres años, la reducción de calorías llevaría a una pérdida de peso de aproximadamente una libra (0.45 kilos).

"No es mucho", reconoció, "pero también es una política barata, y filosóficamente es atractivo permitir a la gente tomar decisiones informadas".

Además, "la gran mayoría de personas respaldan la idea de tener etiquetas de calorías en los menús, y las expuestas a las mismas expresaron un respaldo incluso mayor", añadió.

Los hallazgos se publicaron hace poco como un informe emitido por la Oficina Nacional de Investigación Económica (National Bureau of Economic Research), una organización de investigación sin fines de lucro.

Los dos restaurantes del estudio se ubicaban en un campus universitario.

Se asignó al azar a los grupos de comensales a recibir un menú con o sin las etiquetas de los conteos de calorías. Alrededor de un 43 por ciento de los participantes del estudio eran hombres. La edad promedio fue de 34 años, y aproximadamente dos terceras partes eran blancos.

Los aperitivos contenían entre 200 y 910 calorías, los platos principales contenían de 580 a 1,840 calorías, y los postres contenían de 420 a 1,150 calorías. Las bebidas contenían de 100 a 370 calorías.

Más allá de la reducción de un 3 por ciento vinculada con las etiquetas, los investigadores también encontraron que el respaldo de los consumidores aumentó en casi un 10 por ciento entre los clientes que recibieron los menús etiquetados.

Y los ingresos de los restaurantes no parecieron ser afectados por el tipo de menú ofrecido, a pesar de las preocupaciones que ha expresado la industria durante mucho tiempo de que los conteos de calorías podrían socavar los resultados económicos de un restaurante.

Lona Sandon es profesora asociada en el departamento de nutrición clínica de la facultad de profesiones de la salud en el Centro Médico del Suroeste de la Universidad de Texas, en Dallas. Dijo que el estudio "muestra que al menos algunas personas prestan atención" a las etiquetas.

Pero la medida es solo "una pieza en el gran rompecabezas de la solución del problema de salud pública de la obesidad", enfatizó.

"No creo que haya un cambio drástico en las tasas de sobrepeso y obesidad en un futuro próximo como resultado de las etiquetas de los menús", agregó Sandon.

"Algo positivo es que hace que la gente sea más consciente. También podría hacer a los dueños de restaurantes y a los cocineros más conscientes, lo que podría conducir a que pongan más opciones saludables en el menú", señaló. "Entre las etiquetas y unos cambios en las recetas, podríamos tener un mayor impacto".

Más información

Para más información sobre las etiquetas en los menús, visite la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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