Casos leves serían los principales responsables de distribuir el coronavirus

Casos leves serían los principales responsables de distribuir el coronavirus
Los especialistas aconsejan detectar y aislar a las personas infectadas, cerrar las escuelas, y aumentar la higiene. | Foto: GETTY IMAGES

¿Tienes un poco de fiebre, pero te sientes suficientemente bien como para hacer las compras o un poco de ejercicio en el gimnasio? Si es así, podrías ser parte de la propagación exponencial del nuevo coronavirus (COVID-19), según concluyó un estudio recientemente publicado en Science.

Los autores explicaron que alrededor de un 86% de los casos de COVID-19 en China fueron más leves y no se detectaron durante el aumento de dos semanas de la epidemia en enero, antes de que el país impusiera las restricciones de viaje.

Jeffrey Shaman, profesor de ciencias de la salud ambiental de la Facultad de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia, explicó que aproximadamente la mitad de los casos que pudieron extender la infección fueron documentados, aunque en gran medida se debió a los que no se registraron.

Según los investigadores, el cierre continuo y creciente, como el que por ejemplo se aplica en Estados Unidos, es una medida adecuada para limitar la epidemia del COVID-19 todo lo posible.

El lunes, el presidente Donald Trump anunció durante una conferencia de prensa que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. aconsejan ahora a todos los estadounidenses que no realicen reuniones de más de 10 personas, no coman o beban en restaurantes, bares y áreas de comida de los centros comerciales, y eviten cualquier viaje opcional durante 15 días.

La doctora Deborah Birx, coordinadora del Grupo de Trabajo del Coronavirus, dijo durante la conferencia de prensa que esta última medida se tomó porque el nuevo modelado muestra que una cantidad significativa de la propagación del coronavirus se ve fomentada por la "transmisión silenciosa".

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU., se expresó con franqueza sobre lo que sucederá en las próximas semanas. "Todavía falta lo peor. La forma en que respondamos a este desafío determinará cuál será el resultado final". En todo el país, muchas tiendas, escuelas, restaurantes, bares y gimnasios ya han cerrado en un esfuerzo por promover el distanciamiento social y evitar que las personas se contagien entre sí con el coronavirus.

Otro estudio también publicado en Science halló que las restricciones de los viajes implementadas fuera de China solo retrasaron la propagación de la epidemia durante tres a cinco días, mientras que las restricciones internacionales detuvieron la propagación del coronavirus durante unas pocas semanas.

"Las restricciones de los viajes, por sí solas, no hacen mucho más que retrasar la propagación de la enfermedad", indicó la coautora, Elizabeth Halloran, profesora de bioestadística de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington, en Seattle. "Los retrasos son buenos porque hacen que las cosas vayan con una mayor lentitud, pero la transmisibilidad es realmente clave".

Según la experta, reducir la transmisibilidad incluye detectar y aislar a las personas infectadas, distanciamiento social, cierre de las escuelas, aumento en la higiene, y una mejora general de la concienciación sobre el virus.

Trump ha planteado la idea de restringir los viajes domésticos a California y Washington, pero los dos estudios muestran que esto sería poco más que una táctica dilatoria, señalaron los expertos.

Alessandro Vespignani, director del Instituto de Ciencias de las Redes de la Universidad del Noroeste, en Chicago, señaló "La epidemia ya ha germinado en Estados Unidos. Observamos una transmisión local en curso en muchos estados, y es probable que esto sea la punta del iceberg. Y agregó: "Cancelar los viajes podría retrasar la progresión de la epidemia en algunos lugares y proveer algo de tiempo para la preparación".

Los estudios

En el primer estudio, Shaman y sus colaboradores crearon un modelo computarizado que monitorizó las observaciones de las infecciones reportadas y la propagación dentro de China, además del movimiento humano en el país según revelaron los datos de los teléfonos celulares. El equipo de la investigación sospechaba que era probable que los casos leves del COVID-19 fueran responsables de la feroz propagación del virus en China, dada la naturaleza humana.

"Si alguien experimenta síntomas leves, y creo que la mayoría podemos sentirnos aludidos, seguiremos con nuestras vidas normales", comentó Shaman. "Mandaremos a los niños a la escuela. Iremos a trabajar. Si tenemos un dolor de cabeza o una fiebre leves, quizá tomemos un ibuprofeno, pero iremos a hacer la compra o lo que sea. Ese tipo de contacto continuado con las personas es lo que permite la transmisión silenciosa de muchos virus respiratorios".

Para asegurar que el modelo fuera preciso, los investigadores lo evaluaron desactivando la infectividad de los casos no documentados del COVID-19, dando por sentado en esencia que ninguna persona con síntomas leves podría infectar a otras.

"Cuando lo hicimos, observamos una reducción de casi un 80% en el número de casos documentados confirmados", indicó Shaman. "Estas personas son el principal propulsor. Son las que facilitan la propagación. Las infecciones no documentadas que tienden a ser más leves están distribuyendo el virus ampliamente".

En el otro estudio, Vespignani y sus colaboradores usaron un modelado computarizado para comparar los viajes entre los centros de transporte con la propagación del nuevo virus tanto dentro de China como a otros países.

El equipo de Vespignani encontró que las restricciones de viaje dentro de un país tienen una utilidad limitada, pero que las restricciones internacionales sí tuvieron un efecto sustancial en la ralentización de la propagación del virus a otros países. Las importaciones de casos se redujeron en casi un 80% hasta mediados de febrero, cuando se produjo la avalancha y el virus comenzó a alcanzar niveles epidémicos en otros países.

Pero el modelo también concluyó que incluso con unas restricciones de los viajes de hasta un 90% hacia y desde China, el número de casos importados en otros países de cualquier forma aumentó significativamente en cuestión de semanas. Lo único que detuvo la propagación fue una reducción de un 50% o mayor de la transmisión de una persona a otra en todo el mundo.

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