Los antidepresivos no mejoran la calidad de vida a largo plazo, según un estudio

MIÉRCOLES, 20 de abril de 2022 (HealthDay News) -- Millones de estadounidenses toman antidepresivos para luchar contra un estado de ánimo bajo. Pero un nuevo estudio de gran tamaño sugiere que estos medicamentos quizá hagan poco por mejorar la calidad de vida con el tiempo.

"Encontramos que el cambio en la calidad de vida relacionada con la salud era comparable o similar entre los pacientes que usaban antidepresivos y los que no los usaban", señaló el autor principal del estudio, Omar Almohammed, profesor asistente de farmacia clínica de la Universidad del Rey Saud, en Arabia Saudí.

Los antidepresivos no mejoran la calidad de vida a largo plazo, según un estudio

"Los hallazgos fueron una sorpresa" para los investigadores, admitió.

Pero "no estamos diciendo que [los antidepresivos] no sean útiles en lo absoluto", anotó Almohammed. Enfatizó que la calidad de vida es solo una de muchas medidas para evaluar los resultados de salud.

La investigación sugiere que es probable que los pacientes y sus médicos no deban depender solo de los antidepresivos.

"Seguimos recomendando que los pacientes continúen usando sus antidepresivos", apuntó Almohammed. "Pero quizá también deban pedir a sus proveedores de atención de la salud que les ofrezcan otras intervenciones no terapéuticas, ya que esto podría tener un impacto adicional en su calidad de vida".

El equipo de Almohammed se enfocó en un gran grupo de pacientes adultos que participaron en una encuesta anual realizada por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE. UU. en algún momento entre 2005 y 2015.

En cada uno de estos años, alrededor de 17.5 millones de encuestados de EE. UU. de ambos sexos recibieron un nuevo diagnóstico de depresión, a una edad promedio de 48 años. Casi un 58 por ciento recibieron una receta de un antidepresivo.

Los autores del estudio no especificaron cuáles antidepresivos fueron usados por cuáles pacientes. Tampoco distinguieron entre los tipos de depresión, o los distintos niveles de gravedad.

Casi 9 de cada 10 de los pacientes en el estudio eran blancos, la mayoría (un 63 por ciento) eran de clase media o ricos, y dos tercios eran mujeres. Las mujeres tenían más probabilidades de recibir una receta de antidepresivos que los hombres (un 60 frente a casi un 52 por ciento), apuntaron los investigadores.

Las encuestas de calidad de vida se usaron para monitorizar los resultados de salud tanto mental como física de cada paciente durante dos años tras su diagnóstico.

Las encuestas evaluaron aspectos físicos, como la función física general, las limitaciones físicas, el dolor, el estado de salud general, los niveles de energía y la fatiga. También monitorizaron aspectos de la salud mental, como la capacidad de socializar, las limitaciones debidas a problemas emocionales, el sufrimiento psicológico y el bienestar general.

El resultado fue que tras dos años, los que tomaban antidepresivos no reportaron que se sentían mejor respecto a los temas de calidad de vida física o mental que los que no tomaban los medicamentos, apuntaron los investigadores.

Almohammed comentó que los hallazgos sugieren que los profesionales clínicos "quizá estén confiando en el uso de los antidepresivos, al mismo tiempo que subutilizan o subestiman el rol y el impacto de las intervenciones no terapéuticas".

Pero también enfatizó que el estudio no exploró de forma específica el beneficio de otros tipos de tratamiento para la depresión, como la psicoterapia o la terapia cognitiva. Y Almohammed dijo que la investigación no puede descartar la posibilidad de que los antidepresivos quizá sean útiles respecto a otras medidas de la salud, aparte de la calidad de vida.

Los hallazgos del estudio no sorprendieron al Dr. David Katz, director fundador del centro de investigación sobe la prevención de la Universidad de Yale/Hospital Griffin, y presidente de la organización de defensoría de la medicina preventiva True Health Initiative.

"En general, los antidepresivos tienden a ser solo nominalmente efectivos, incluso a corto plazo", apuntó Katz. Gran parte del impacto se puede atribuir a un efecto placebo que no es médico, añadió.

Al mismo tiempo, Katz, que no participó en la investigación, apuntó que el estudio reunió a todos tipos de pacientes deprimidos, aunque "quizá haya muchos motivos por los cuales algunas personas recibieron estos fármacos y otras no". Y estos motivos variados, dijo, quizá hayan afectado qué tan bien funcionaban los fármacos.

Aun así, Katz enfatizó que la comprensión de los médicos sobre la forma en que el cerebro funciona, y la mejor forma de tratar a los trastornos de la salud mental, sigue siendo "bastante primitiva".

Aunque se mostró de acuerdo en que los hallazgos del estudio "no son un motivo para que los pacientes renuncien a la farmacoterapia", Katz también sugirió que quizá lo mejor sea pensar en los medicamentos "como solo una parte, y quizá no la parte más importante, de un plan de tratamiento más integral".

Los resultados del estudio se publicaron en la edición del 20 de abril de la revista PLOS ONE.

Más información

Aprenda más sobre los antidepresivos en la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Omar Abdulrahman Almohammed, PhD, assistant professor, clinical pharmacy, Department of Clinical Pharmacy and Pharmaco-Economics research unit, College of Pharmacy, King Saud University, Riyadh, Saudi Arabia; David L. Katz, MD, MPH, specialist, preventive medicine, and president, True Health Initiative, and CEO, Diet ID, and founding director, Prevention Research Center, Yale University/Griffin Hospital, New Haven, Conn.; PLOS ONE, April 20, 2022

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