Lograr que los niños vayan a la escuela a pie y en bicicleta conduce a una buena aptitud física a largo plazo

VIERNES, 9 de septiembre de 2022 (HealthDay News) -- Los niños que van a la escuela andando, en patineta o en bicicleta cuando son pequeños son más propensos a seguir haciéndolo a medida que crecen, lo que les brinda unos beneficios para la salud, sugiere una investigación reciente.

"La caminata hasta la escuela es un momento maravilloso del día que provee a los niños un vistazo sobre cómo tener un estilo de vida activo", aseguró el coautor del estudio, David Tulloch, profesor de arquitectura paisajista de la Universidad de Rutgers en Nueva Brunswick, Nueva Jersey. "Cuando las personas comienzan a caminar pronto, esto puede tener un impacto duradero en su salud".

Lograr que los niños vayan a la escuela a pie y en bicicleta conduce a una buena aptitud física a largo plazo

Alrededor de un 11 por ciento de los niños de Estados Unidos van o vuelven de la escuela a pie o en bicicleta, según la Encuesta Nacional de los Desplazamientos de las Familias. Esta tasa no ha cambiado en una década.

En el estudio, los investigadores encontraron que es mucho más probable que los niños continúen con unos "desplazamientos activos" (a pie, en bicicleta o incluso en una patineta) si les enseñan a hacerlo cuando son pequeños.

Para ver si los desplazamientos activos permanecen iguales con el tiempo, los investigadores preguntaron a los padres y cuidadores sobre sus hábitos de desplazamiento en dos ocasiones, con una separación de dos a cuatro años, entre 2009 y 2017. Las familias vivían en Camden, Nueva Brunswick, Newark y Trenton, que son ciudades mayormente de ingresos bajos en Nueva Jersey.

Tulloch y sus colegas determinaron qué tan lejos estaba la escuela, y tomaron nota del área circundante.

Los investigadores encontraron que más de un 75 por ciento de los niños que hacían un desplazamiento activo al principio del estudio lo seguían haciendo de dos a cuatro años más tarde. Y pocos que no lo habían hecho antes comenzaron a hacer desplazamientos activos cuando los investigadores realizaron el seguimiento.

Los que iban a la escuela en bicicleta, a pie o en patineta al principio tenían siete veces más probabilidades de hacerlo de dos a cuatro años después, encontró el estudio.

"La mayoría de los niños no alcanzan los 60 minutos de actividad física al día que se recomienda que hagan", señaló la autora principal, Robin DeWeese, profesora asistente de investigación de la Universidad Estatal de Arizona. "El desplazamiento activo a la escuela es una forma de hacer más de esta actividad".

Para aumentar el desplazamiento activo, DeWeese sugiere que las escuelas y las comunidades lo fomenten en los primeros cursos, porque podría seguir ayudando a los estudiantes más adelante.

Los métodos de desplazamiento variaron según las características demográficas del vecindario, y las percepciones sobre el mismo. Los niños cuyos padres nacieron fuera de Estados Unidos eran menos propensos a ir a la escuela a pie o en bicicleta que los que tenían padres que nacieron en EE. UU. Y los niños cuyos padres consideraban que el vecindario era seguro tenían 2.5 veces más probabilidades de ir a la escuela a pie o en bicicleta.

La distancia entre el hogar y la escuela tuvo el efecto de mayor tamaño y más constante en el desplazamiento, aseguró Tulloch. La distancia hasta la escuela con frecuencia aumenta a medida que los niños crecen, y las probabilidades de un desplazamiento activo se reduce cuando llegan a la edad de la escuela secundaria.

Un diseño urbano más inteligente podría ayudar a revertir esa tendencia, planteó Tulloch. Los puntos de llegada remotos y los "autobuses escolares a pie" (grupos de estudiantes acompañador por padres voluntarios) pueden animar a los niños a hacer desplazamientos activos a una edad temprana. Tulloch añadió que las mejoras en la infraestructura, por ejemplo aceras y calles con hileras de árboles, pueden hacer que caminar resulte más agradable.

"Uno de los lugares turísticos más visitados de la ciudad de Nueva York es High Line, un espacio verde peatonal sin coches", añadió Tulloch en un comunicado de prensa de la universidad "Debemos realizar este tipo de planificación en todas partes, sobre todo en las zonas escolares".

Los hallazgos se publicaron en la revista Preventive Medicine Reports.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. ofrecen más estadísticas sobre la actividad física en los niños.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTE: Rutgers University, news release, Sept. 6, 2022

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