Las vacunas contra la COVID-19: los expertos responden a sus preguntas

MIÉRCOLES, 9 de diciembre de 2020 (HealthDay News) -- Dos nuevas vacunas contra la COVID-19, desarrolladas a una velocidad récord, pronto serán evaluadas por las agencias de EE. UU., para su uso de emergencia en la lucha contra la epidemia en curso.

Esta semana, unos paneles asesores de enfermedades infecciosas evaluarán una vacuna desarrollada por la compañía farmacéutica Pfizer y la firma de biotecnología alemana BioNTech, una vacuna que Gran Bretaña comenzó a administrar a sus ciudadanos más vulnerables el martes.

Las vacunas contra la COVID-19: los expertos responden a sus preguntas

Entonces, la semana que viene, los comités se enfocarán en una segunda vacuna, desarrollada por Moderna.

La aprobación de una o de ambas vacunas será el inicio de la mayor iniciativa de vacunación jamás llevada a cabo.

La transición de la difusa ciencia de laboratorio a una jeringuilla llena de vacuna muy real plantea muchas dudas a los estadounidenses. Pero los expertos ofrecen algunas respuestas:

¿Cuándo recibirán las vacunas los primeros estadounidenses?

Los comités de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. revisarán la vacuna de Pfizer-BioNTech esta semana, y si la aprueban, entonces la vacuna podría comenzar a distribuirse a una velocidad sorprendente, apuntó el Dr. William Schaffner, profesor de enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee.

"Quizá las primeras personas recibirán la vacuna en una semana o una semana y media", dijo Schaffner.

Como la Operación Velocidad de la Luz pagó a los fabricantes para que comenzaran a producir dosis mientras sus candidatos a vacunas pasaban por los ensayos clínicos, habrá suministros tanto de la vacuna de Pfizer-BioNTech como de la de Moderna listos para su envío inmediato tras la aprobación, aseguró Schaffner.

Velocidad de la Luz pagó a Pfizer casi 2 mil millones de dólares para que fabricara y entregara 100 millones de dosis, y Moderna recibió alrededor de 1.5 mil millones de dólares por 100 millones de dosis de su vacuna.

"Ya hemos almacenado una gran cantidad de vacuna. Es uno de los motivos de que nos pudiéramos mover tan de prisa. No esperamos hasta que los ensayos se completaran para comenzar a producir y almacenar la vacuna", dijo Schaffner.

¿Quién está a cargo de la distribución de la vacuna?

La Operación Velocidad de la Luz y los CDC supervisarán la distribución nacional de la vacuna, en conjunto con las compañías farmacéuticas, apunto Schaffner.

Pero el departamento de salud de cada estado identificará los lugares específicos que recibirán la vacuna antes de que los individuos reciban su inoculación, dijo Schaffner.

Como las dos primeras vacunas se basan en el ARN mensajero (ARNm), que es muy frágil, se deben mantener congeladas a unas temperaturas extremadamente bajas.

"La vacuna de Pfizer se debe mantener muy fría, casi a menos 100 grados Fahrenheit (menos 73 grados centígrados), una congelación realmente profunda, de otra forma comienza a descomponerse", dijo Schaffner. "Se tratará de un número relativamente bajo de instituciones, en general hospitales, donde tienen las instalaciones para gestionarlo y el personal que se puede entrenar para administrar la vacuna".

Se prevé que los próximos candidatos a vacunas, producidos mediante métodos más tradicionales, sean más resistentes, y es probable que se distribuyan directamente a las farmacias y a los consultorios de los médicos participantes, aclaró Schaffner.

¿Qué tan rápidamente se puede producir la vacuna?

Una ventaja de las vacunas de ARNm producidas por Pfizer-BioNTech y Moderna es que se fabrican por completo en un laboratorio, señaló el Dr. Paul Offit, director del Centro de Educación sobre las Vacunas del Hospital Pediátrico de Filadelfia.

"Es una molécula sintética. La producen en un laboratorio. No hay que preocuparse de desarrollarla en células, como sucede con las vacunas más clásicas", dijo Offit.

Debido a esto, Offit tiene la esperanza de que se pueden producir grandes cantidades de estas vacunas con rapidez.

"La vacuna de Pfizer es una dosis de 30 microgramos. Un microgramo es una millonésima de un gramo. Se pueden producir kilogramos de esto", dijo Offit.

Sin embargo, el mundo tiene una población de 7.8 mil millones de personas. Incluso si los fabricantes trabajan a un ritmo rápido, tardarán meses en producir dos dosis para cada adulto del planeta.

Y Estados Unidos tendrá que esperar en la fila junto con otros países que compiten por el mismo recurso. Pfizer dijo a la administración de Trump que, como otros países se han apresurado a comprar la mayor parte de su suministro, una cantidad sustancial de dosis adicionales más allá de los 100 millones que el gobierno de EE. UU. compró a principios de año no estará disponible para Estados Unidos hasta finales de junio o julio, reportó el martes el Washington Post.

Otros candidatos a vacuna que reciban la aprobación en los próximos meses podrían acelerar los esfuerzos por inmunizar a todo el mundo, pero en este momento no está claro qué tan pronto esas vacunas estarán disponibles.

Las autoridades de EE. UU. prevén haber distribuido unos 40 millones de dosis de las vacunas de Pfizer-BioNTech y de Moderna a finales de año, justo lo suficiente para vacunar a 20 millones de personas con las vacunas de dos dosis, según el Post.

¿Quiénes recibirán las vacunas primero, y en qué orden?

Los CDC decidieron que los trabajadores de la atención de la salud y las personas que trabajan o viven en centros de cuidados a largo plazo serán los primeros que recibirán la vacuna contra la COVID-19. Hay unos 21 millones de trabajadores de la atención de la salud y alrededor de 3 millones de personas en centros de cuidados a largo plazo, de forma que sus inoculaciones conformarán los primeros 48 millones de dosis de la vacuna de dos dosis.

No está claro quiénes serán los siguientes. El Comité Asesor de Prácticas de Inmunización (ACIP) de los CDC se reunirá en las próximas semanas para realizar recomendaciones en cuanto a los grupos a ser incluidos en las próximas tandas.

La próxima fase de las vacunaciones prioritarias podría enfocarse en los trabajadores esenciales, como los educadores, los trabajadores en el sector de la alimentación y agrícolas, los trabajadores de los servicios básicos, la policía, los bomberos, los agentes penitenciarios y los empleados de transporte, según una presentación realizada en una reunión del ACIP el 1 de diciembre.

Esto representa a unos 87 millones de personas, y también promovería la vacunación en las comunidades minoritarias, que han sido muy afectadas por la pandemia, reportó el Post.

Después de esto, las personas de a partir de 65 años (unos 53 millones) y los adultos con afecciones médicas de alto riesgo (unos 100 millones) serían los próximos en vacunarse, anotó la presentación.

Es probable que los CDC decidan, como parte de su estrategia de lanzamiento, cuáles afecciones de alto riesgo deben tener una prioridad más alta que otras, apuntó Schaffner.

Por ejemplo, las autoridades de salud deberán sopesar si deben priorizar a las personas con sistemas inmunitarios comprometidos, como los pacientes con cáncer y los recipientes de trasplantes, por delante de las personas con enfermedades pulmonares o cardiacas, los diabéticos o los obesos.

¿Cómo sabré cuándo me toca y dónde debo ir a vacunarme?

Es probable que las personas promedio se enteren de que es su turno para vacunarse contra la COVID-19 a través de los medios de comunicación locales, dijo Schaffner.

"Los departamentos de salud estatales y locales lo comunicarán a través de la televisión, los periódicos, la radio y medios parecidos", explicó Schaffner.

Las empresas están comunicando a los trabajadores de la atención de la salud que formarán parte de la primera tanda de inmunizaciones, aseguró Susan Mashni, directora de farmacia del Sistema de Salud Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Ya comenzamos a tener reuniones internas generales y con los gerentes y el personal para informarles que estarán en la primera tanda de personas elegibles", dijo Mashni en referencia a Mount Sinai.

También es probable que los médicos que atienden a los pacientes con un riesgo alto se comuniquen con esas personas cuando llegue su turno, añadió Mashni.

"Haremos divulgación en nuestra población de pacientes, para informarles que están en esa categoría y que hemos recibido la vacuna y estamos listos para recibir a los pacientes", dijo Mashni. "Los grupos de médicos dentro de Mount Sinai han estado abogando por esos pacientes, para garantizar que cuando recibamos asignaciones seamos conscientes de quiénes son los pacientes con el riesgo más alto".

¿Obtendré alguna prueba de que me he vacunado, por ejemplo un certificado de vacunación?

Se prevé que las personas que reciban la vacuna contra la COVID-19 obtengan algún tipo de documento. La forma de ese documento se describirá en la autorización de uso de emergencia que cada vacuna reciba de la FDA, aseguró Mashni.

"Creo que entregaremos a las personas una tarjeta que muestre el número de lote de la vacuna que recibieron", apuntó Mashni. "Entonces, nos aseguraremos de que en el momento en que reciban la primera vacuna también programen la segunda vacuna".

Un motivo importante de este papeleo es que una persona debe recibir la misma vacuna, del mismo fabricante, en la primera y en la segunda dosis, explicaron Mashni y Schaffner.

El documento también ayudará a las autoridades de salud a monitorizar la distribución de la vacuna y garantizar que todas las dosis se distribuyan de forma eficiente, añadió Schaffner.

"Habrá que contabilizar cada dosis de vacuna", dijo Schaffner. "Los departamentos de salud estatales serán muy estrictos con esto. Querrán saber que no hay vacuna sin utilizar en una nevera y querrán saber quién recibió la vacuna, y cuál vacuna recibió de forma que se pueda planificar rigurosamente para la segunda dosis".

¿Cuánto tiempo tengo que esperar entre las dosis?

La buena noticia es que la vacuna de Pfizer ofrece una fuerte protección tras la primera dosis, reportó el The New York Times. La eficacia de la vacuna tras la primera dosis es de alrededor de un 52 por ciento, y tras la segunda dosis aumenta a más o menos un 95 por ciento.

Pero usted tendrá que esperar entre tres y cuatro semanas entre la primera y la segunda dosis, dependiendo de si recibe la vacuna de Pfizer o la de Moderna.

"Si falta a la cita y acude más tarde, no hay problema, no tiene que repetir la primera dosis", aseguró Schaffner. "Pero no queremos que reciba la dosis demasiado pronto. No es lo óptimo para su sistema inmunitario".

¿Si ya tuve la COVID-19, necesito la vacuna?

Las personas que han tenido la COVID-19 deberán recibir la vacuna de la misma forma que todos los demás, aseguró Schaffner.

"También se les pedirá que esperen su turno y se vacunen", dijo Schaffner. "No habrá distinciones, en parte porque pensamos que no ocurrirá ningún evento adverso, y también porque es probable que la protección de la vacuna sea más duradera, que dure más que la que se obtiene mediante la infección natural".

Los coronavirus son notables porque producen una inmunidad de corta duración en los seres humanos, explicó el Dr. Greg Poland, director del Grupo de Investigación en Vacunas de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

"Con los cuatro betacoronavirus estacionales que circulan y provocan todas las infecciones respiratorias superiores que se ven en los consultorios, esas personas pierden la inmunidad en entre unos meses y uno o dos años", apuntó Poland. Por eso, las personas contraen el resfriado común una y otra vez.

Esto sucede porque el cuerpo utiliza una estrategia relativamente sencilla para combatir a los coronavirus del resfriado común, y esta estrategia no parece producir una impresión duradera en la memoria del sistema inmunitario, observó Poland. Hay probabilidades de que las personas que hayan tenido casos asintomáticos o leves de COVID-19 no desarrollaran ninguna inmunidad duradera. En este momento, no está claro qué tipo de inmunidad confieren incluso los casos graves.

Las enfermedades más peligrosas por los coronavirus, como el SRAS (síndrome respiratorio agudo y grave) y el SROM (síndrome respiratorio de Oriente Medio), parecen producir una inmunidad que potencialmente dura más tiempo, pero los datos son limitados, ya que ambos virus infectaron a muchas menos personas que la COVID-19, señalaron los expertos.

"El virus es tan nuevo que no sabemos mucho sobre los niveles de protección y su duración. Estamos todos juntos en esto, aprendiendo sobre la marcha", comentó Schaffner.

¿Cómo me sentiré después de vacunarme?

Las vacunas de dos dosis de Pfizer-BioNTech y Moderna usan lo que se conoce como una estrategia de "preparación/refuerzo", aclaró Schaffner.

"La primera inoculación es como una alerta para el sistema inmunitario, y la segunda inoculación de verdad activa al sistema inmunitario", dijo Schaffner.

Las personas no deberían sorprenderse si sienten cierto malestar tras recibir cualquiera de las dos dosis, pero sobre todo el refuerzo, señalaron Schaffner y Offit.

"Cuando la respuesta inmunitaria se activa, hay ciertos síntomas, que pueden ser cosas como una gripe de bajo grado, un dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga, suficientes para, por ejemplo, hacer que falte un día al trabajo", dijo Offit. "Desearía que el sistema inmunitario contratara a un mejor equipo de relaciones públicas. Es tan solo una consecuencia natural de tener un sistema inmunitario activado".

Cuando sea su turno de recibir cualquiera de las dos dosis, asegúrese de no tener ningún plan para el día siguiente, aconseja Schaffner.

"No es la COVID. Es solo el sistema inmunitario que se acelera y responde a la vacuna. Pero es suficiente para que algunas personas quizá no quieran ir a trabajar al día siguiente", dijo Schaffner.

Los hospitales lo están tomando en cuenta cuando programan la vacunación de sus empleados, comentó Offit.

"No van a vacunar a todo el departamento de emergencias y que al día siguiente tal vez falten todos", aclaró Offit.

¿Podré volver a mi vida normal tras recibir la vacuna?

La vacunación quizá genere agradables ideas, como tirar la máscara y abrazar a sus amigos, pero tendrá que resistirse a esos impulsos. Las personas deberán mantener los hábitos de control de las infecciones incluso tras recibir la vacuna.

"Los ensayos nos han mostrado que la vacuna previene la ocurrencia de la enfermedad y de la enfermedad grave. No se diseñaron para decirnos si previene la infección", apuntó Schaffner.

Dado esto, una persona que haya recibido la vacuna podría de cualquier forma propagar al nuevo coronavirus, aunque su riesgo de enfermar de gravedad con la COVID-19 sea bajo.

"Usted podría estar infectado y ser contagioso aunque se haya vacunado", advirtió Schaffner. "No lo sabemos, pero no sabemos que no sea cierto. Pediremos a todo el mundo que siga usando máscaras y observando el distanciamiento social hasta que acabemos".

¿Cuántos estadounidenses se tendrán que inmunizar ante de que logremos la inmunidad grupal?

El coronavirus de la COVID-19 tiene una tasa de transmisión mayor que tres, lo que significa que se puede prever que cada persona infectada propague el virus a tres personas más, a menos que se mantengan las medidas de control de la infección.

"El umbral de la inmunidad grupal debe ser bastante alto, porque este es un virus altamente contagioso", dijo Schaffner. "Prevería que sea de alrededor de un 70 por ciento. Es un umbral muy alto, intentar que un 70 por ciento de la población de EE. UU. se vacune para de verdad aplanar la curva de la transmisión".

Más información

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. ofrece más información sobre las vacunas contra la COVID-19.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: William Schaffner, MD, professor, infectious disease, Vanderbilt University Medical Center, Nashville, Tenn.; Paul Offit, MD, director, Vaccine Education Center, Children's Hospital of Philadelphia; Susan Mashni, PharmD, chief pharmacy officer, Mount Sinai Health System, New York City; Greg Poland, MD, director, Vaccine Research Group, Mayo Clinic, Rochester, Minn.

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