Las sobredosis de medicamentos para el TDAH podrían estar en aumento

Las sobredosis de medicamentos para el TDAH podrían estar en aumento

LUNES, 21 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- La cantidad de niños y adolescentes de EE. UU. que sufren una sobredosis accidental o intencional de medicamentos para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) podría estar en aumento, según un estudio reciente.

Los investigadores encontraron que entre 2000 y 2011, hubo un aumento de un 71 por ciento en las llamadas a los centros de control de intoxicaciones de EE. UU. relacionadas con la ingesta de medicamentos recetados para el TDAH.

Tras 2011, hubo una reducción pequeña, pero que no alcanzó la significación estadística.

La mayoría de los casos fueron accidentes, apuntaron los autores del estudio. Por ejemplo, niños pequeños que tuvieron acceso a pastillas como Ritalin o Adderall, o jóvenes a quienes les dieron accidentalmente una dosis doble del fármaco.

Pero un 18 por ciento de las llamadas se realizaron después de que un adolescente abusara de forma intencional de un medicamento para el TDAH, o lo tomara en lo que se sospechaba fue un intento de suicidio, según el nuevo informe.

Las llamadas a los centros de control de intoxicaciones con frecuencia fueron realizadas por padres preocupados cuyos hijos en realidad no estaban enfermos, pero que podrían haberse expuesto a un fármaco.

"Una exposición a un medicamento no necesariamente significa que haya una intoxicación", apuntó el investigador principal, el Dr. Gary Smith.

Pero sigue siendo preocupante ver el aumento de esas llamadas, dijo Smith, director del Centro de Investigación y Políticas sobre las Lesiones en el Hospital Pediátrico Nacional de Columbus, en Ohio.

Y en algunos casos, los jóvenes sí sufrieron una sobredosis, mostraron los hallazgos.

Poco más de un 6 por ciento de las llamadas acabaron con una admisión al hospital, encontraron los investigadores. Y tres adolescentes murieron: dos por abusar de los medicamentos para el TDAH, y uno en lo que se sospecha que fue un suicidio.

"El escenario de exposición al fármaco varía mucho dependiendo del grupo de edad", dijo Smith.

Esto significa que se necesitan varias soluciones, desde un almacenamiento más seguro de los medicamentos hasta educación sobre los riesgos de abusar de los medicamentos para el TDAH, añadió.

El TDAH afecta a la forma en que los jóvenes funcionan en la escuela y en la vida cotidiana. Con frecuencia, se recetan estimulantes como una anfetamina o el metilfenidato para ayudar a controlar la conducta y mejorar la concentración.

Los hallazgos del estudio se basan en llamadas a los centros de control de intoxicaciones de EE. UU. entre 2000 y 2014. A lo largo de los años, el equipo de Smith encontró un promedio de 29 llamadas al día relacionadas con la exposición de jóvenes a medicamentos para el TDAH.

Esas cifras aumentaron de forma constante hasta 2011, cuando se realizaron unas 12,300 llamadas, frente a poco más de 7,000 en 2000. Entonces, de 2011 a 2014, las llamadas se redujeron ligeramente, a menos de 11,500.

No está claro si la reducción reciente representa algún cambio de rumbo en el problema, dijo Smith.

En general, según los informes, los jóvenes sufrieron síntomas en un 28 por ciento de los casos, como agitación e irritabilidad, una frecuencia cardiaca elevada, y somnolencia o letargo. Más o menos una cuarta parte de todos los jóvenes fueron llevados a un centro médico y dados de alta poco después, mientras que poco más de un 6 por ciento fueron admitidos al hospital.

Cuando había niños menores de 6 años implicados, por lo general se debió a que encontraron pastillas que se dejaron fuera o se guardaron de forma inadecuada, advirtió Smith.

"En los niños de esa edad, lo importante es guardarlas de forma segura", enfatizó. "Mantenga todos los medicamentos en frascos a prueba de niños, en un lugar elevado, lejos y fuera de la vista".

Anita Siu es profesora clínica asociada en la Facultad de Farmacología de la Universidad de Rutgers, y se especializa en farmacia pediátrica.

Dijo lo mismo sobre los niños pequeños, y que esto también aplica a cualquier fármaco de venta libre o complemento que pudiera caer en sus manitas por error.

En los niños de 6 a 12 años, encontró el estudio, por lo general les habían dado un medicamento para el TDAH, y les administraron una dosis adicional por accidente.

Los padres pueden prevenir esos errores, dijo Smith, al tener un sistema que les ayude a recordar si su hijo ha tomado la dosis del día, por ejemplo usando una aplicación de smartphone.

Los pastilleros también pueden ser recordatorios útiles, aseguró Siu. Pero enfatizó que también pueden hacer que para los niños pequeños sea más fácil tener acceso a las pastillas.

En los niños de 6 a 10 años de edad, aconsejó Siu, un adulto siempre debe supervisar el uso de medicamentos. Pero los padres pueden comenzar a educarlos sobre la lectura de las etiquetas y la importancia de tomar los fármacos solo según las indicaciones.

Con los adolescentes, la situación es distinta. En este estudio, la mitad de los adolescentes habían abusado de un medicamento para el TDAH o utilizado uno en lo que se sospechó que fue un intento de suicidio de forma intencional.

Esa cifra resulta sorprendente, señaló Smith.

Siu dijo que con los preadolescentes y adolescentes la educación es clave. Deben saber que tomar la receta de otra persona, o compartir la suya con un amigo, es peligroso.

Y si los padres tienen alguna preocupación de que su hijo podría estar abusando de un medicamento, deben hablar con el proveedor de atención de la salud, plantearon Siu y Smith.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 21 de mayo de la revista Pediatrics.

Más información

Para consejos sobre cómo guardar los medicamentos de forma segura, visite Up and Away.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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