¿Las personas que comen carne contribuyen al cambio climático?

¿Las personas que comen carne contribuyen al cambio climático?

MIÉRCOLES, 28 de marzo de 2018 (HealthDay News) -- A los científicos que estudian el cambio climático no les gusta la cantidad de filetes y hamburguesas que comen los estadounidenses.

La carne de vaca es una importante fuente de emisiones de gases de invernadero asociadas con la producción de alimentos, señalaron los investigadores en un nuevo estudio.

Encontraron que una quinta parte de los estadounidenses conforman casi la mitad de todas las emisiones de gases de invernadero que contribuyen al cambio climático relacionadas con los alimentos en EE. UU.

Y la fascinación de EE. UU. con la carne de vaca es el principal motivo, advirtió Martin Heller, primer autor del estudio.

"Reducir el impacto de nuestras dietas, al comer menos calorías y menos alimentos de origen animal, podría lograr unas reducciones significativas en las emisiones de gases de invernadero en Estados Unidos", planteó Heller, investigador en la Facultad de Medioambiente y Sostenibilidad de la Universidad de Michigan.

"Es una acción climática disponible para todos, porque todos decidimos qué comemos a diario", añadió.

Por varios motivos, "la producción de vacas tanto para carne como para lácteos se vincula con unos niveles de emisión particularmente altos", dijeron en un comunicado de prensa de la universidad Heller y sus colaboradores.

Esos bovinos comen mucho pienso que conlleva el uso de fertilizantes y otras sustancias producidas mediante procesos que consumen mucha energía. El equipo de las granjas también usa mucho combustible.

"Además, las vacas expulsan mucho metano, y su estiércol también libera ese potente gas de invernadero", apuntaron los investigadores.

El equipo de Heller creó una base de datos de los efectos ambientales que conlleva producir más de 300 tipos de alimentos. Vincularon esto con datos sobre las dietas de más de 16,000 adultos de EE. UU.

Encontraron que en un día dado un 20 por ciento de los estadounidenses eran responsables por un 46 por ciento de todas las emisiones de gases de invernadero relacionadas con los alimentos del país. Los que tenían el impacto más grande se vincularon con ocho veces más emisiones que los que tenían el impacto más bajo.

El consumo de carne de vaca explicó un 72 por ciento de la diferencia en las emisiones de gases de invernadero entre los grupos más altos y los más bajos, según el estudio.

Los investigadores solo observaron las emisiones por la producción de alimentos. Es probable que las emisiones del procesamiento, el empaquetado, la distribución, la refrigeración y la cocción de los alimentos aumentaran el total de emisiones en un 30 por ciento o más, según Heller.

"Para mí, una moraleja importante es el hecho de que las dietas de alto impacto son una parte muy grande de la contribución general a los gases de invernadero relacionados con los alimentos", dijo Heller.

Si las personas del grupo del impacto más alto consumieran menos carne y redujeran su ingesta calórica, esto conduciría a una reducción de un día en las emisiones de gases de invernadero equivalentes a eliminar 661 millones de millas (1,064 millones de kilómetros) de vehículos de pasajeros, según los investigadores.

Si ese cambio en la dieta fuera permanente y se diera junto con cambios similares en la producción doméstica de alimentos, Estados Unidos lograría casi un 10 por ciento de las reducciones en las emisiones estipuladas en el acuerdo climático de París.

Aunque la administración de Trump dijo que se saldría del acuerdo, muchos estados y municipios siguen trabajando para alcanzar los objetivos de emisiones, anotaron los investigadores.

Los hallazgos aparecen en una edición reciente de la revista Environmental Research Letters.

Más información

La Organización Mundial de la Salud ofrece más información sobre el cambio climático.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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