Las personas mayores deben tomar medidas para reducir el riesgo de caídas

Las personas mayores deben tomar medidas para reducir el riesgo de caídas

MARTES, 9 de octubre de 2018 (HealthDay News) -- Uno de cada cuatro estadounidenses de a partir de 65 años de edad se cae cada año, y algunos acaban en el hospital, o incluso fallecen. Pero una nueva investigación sugiere que es posible evitar algunas de esas lesiones graves.

Cuando las personas mayores en riesgo de caídas cuentan con un plan de prevención, es menos probable que sufran una hospitalización relacionada con una caída, encontró el estudio.

"Vimos un cambio estadísticamente significativo que redujo el riesgo de caídas de las personas con un riesgo de caídas a casi el mismo de las que no estaban en riesgo de caídas [al inicio del estudio]", señaló la autora principal del estudio, Yvonne Johnston, profesora asociada en la Facultad de Enfermería de la Universidad de Binghamton, en Nueva York.

"Si se tiene en cuenta el costo de la hospitalización por una caída, evitar apenas una hospitalización, en comparación con el costo del programa, hace que el programa valga la pena", anotó.

En 2014, 29 millones de adultos mayores reportaron una caída, y 7 millones de éstas resultaron en una lesión, según el estudio. Johnston dijo que muchas caídas no se reportan, de forma que esas cifras podrían subestimar el alcance del problema.

En 2016, las caídas fueron responsables de 29,000 muertes en Estados Unidos, apuntaron los autores del estudio. Los costos médicos relacionados con las caídas podrían ser de hasta 50 mil millones de dólares.

El estudio actual observó la iniciativa de prevención de las caídas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Incluía una evaluación para identificar a las personas mayores que tenían un riesgo de caídas. Esa evaluación observó los problemas de la vista, la presión arterial baja, los medicamentos, los peligros en la vivienda y la capacidad funcional, por ejemplo la fuerza en las piernas.

La iniciativa también incluyó intervenciones, como un programa de fuerza y equilibrio, cambios en los medicamentos, gafas para corregir la vista y terapia ocupacional.

En el estudio, los investigadores dividieron a más de 12,000 adultos mayores en tres grupos de riesgo. Un grupo estaba en riesgo y recibió la intervención "Plan de atención para las caídas"; se determinó que otro grupo estaba en riesgo, pero no recibió un plan formal; y el tercer grupo no estaba en riesgo de caídas.

El estudio encontró que los adultos en riesgo que recibieron la intervención tenían unas probabilidades de caerse parecidas a las de los adultos que no estaban en riesgo de caídas, y unas probabilidades un 40 por ciento más bajas que los que estaban en riesgo y no contaban con un plan de prevención de las caídas.

Johnston dijo que este tipo de programa se debe individualizar, porque algunas personas necesitan un programa más estructurado, mientras que otras se benefician de cosas como el tai chi.

Becky Turpin, directora de seguridad en el hogar y comunitaria del Consejo Nacional de Seguridad, planteó que individualizar la prevención de las caídas de los adultos mayores es esencial.

"A medida que envejecemos, ocurren cambios naturales en el cuerpo, pero eso no significa que las caídas sean una parte natural del envejecimiento. Hay cosas que podemos hacer, si somos conscientes del problema, para tomar eso cambios en cuenta, por ejemplo la terapia ocupacional para la fuerza de la parte inferior de las piernas, o cirugía de cataratas para mejorar la vista", señaló.

Turpin dijo que es importante que hable con su médico sobre su riesgo de caídas. Se deben revisar sus medicamentos para asegurar que no esté tomando algo que pudiera aumentar su riesgo de caídas. Algunos fármacos pueden provocar mareo o somnolencia.

También es importante revisar la vista cada año. "Las cataratas tienen unas implicaciones inmensas en el riesgo de caídas", aseguró Turpin.

Las personas mayores y sus seres queridos deben hacer una buena inspección de la vivienda y de la forma en que las personas viven.

Por ejemplo, si una persona mayor tiene miedo de caerse por las escaleras, intente averiguar el motivo. ¿Tiene problemas con la percepción de la profundidad? ¿Le es difícil ver bien las escaleras? Esos problemas sugieren que quizá necesite un examen ocular. Si tiene problemas para subir las piernas por cada escalón, la fisioterapia podría ayudar.

Algunas personas mayores siguen subiéndose a un taburete para alcanzar los platos en un gabinete alto. "¿Puede reorganizar la cocina para hacer que las cosas que necesite estén más al alcance de la mano?", sugirió Turpin.

También es importante preguntar a la persona mayor si ya se ha caído. "Tienen miedo de decírselo a alguien. No quieren asustar a sus familiares, y les preocupa perder su independencia. Pero las caídas son una indicación de que algo sucede, y ese es el momento de intervenir", enfatizó Turpin.

El estudio aparece en una edición reciente de la revista Gerontologist.

Más información

Para más información sobre dónde encontrar programas de prevención de las caídas basados en la comunidad, visite el Consejo Nacional de Seguridad.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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