Las personas con más peso podrían ser más propensas a sobrevivir a un ACV

Las personas con más peso podrían ser más propensas a sobrevivir a un ACV
| Foto: ISTOCK

Aunque hace mucho que se comprende que tener sobrepeso o ser obeso aumenta las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), una nueva investigación indica que los que tienen peso adicional tienen muchas menos probabilidades de fallecer tras sufrir un "ataque cerebral".

En el estudio, los investigadores analizaron a más de 1,000 personas que habían sufrido un ACV isquémico, en que un coágulo bloquea el flujo sanguíneo al cerebro. Los investigadores encontraron que los pacientes con obesidad grave tenían un 62% menos de probabilidades de fallecer posteriormente que los pacientes con un peso normal.

Además, los pacientes de ACV con un peso insuficiente tenían un 67% más de probabilidades de morir que los que tenían un peso normal.

Pero eso no significa que engordar sea seguro, enfatizaron los autores del estudio.

"Queremos asegurarnos de que el público sea consciente de lo más importante: lo mejor es no sufrir un ACV en primer lugar", señaló la autora del estudio, la Dra. Zuolo Liu, neuróloga y experta en ACV en el Centro Médico de la Universidad de California, en Los Ángeles.

"Controlar la obesidad sigue siendo muy importante para controlar [el riesgo de] ACV", añadió Liu.

En Estados Unidos, cada año más de 795,000 personas sufren un ACV, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. De ellas, unas 140,000 mueren. La gran mayoría de ACV ocurren cuando un coágulo bloquea el flujo sanguíneo al cerebro, pero los ACV también pueden ocurrir debido a un sangrado dentro del cerebro.

La llamada "paradoja de la obesidad", que sugiere que la obesidad podría resultar protectora en algunas personas, ya se había mostrado antes en pacientes con enfermedad cardiaca y enfermedad renal, anotó Liu.

En los pacientes de ACV, el peso adicional podría funcionar como una "reserva nutricional" que les ayuda a soportar los rigores de la recuperación, planteó. La recuperación puede implicar una fisioterapia y una terapia ocupacional rigurosas, así como problemas potenciales para tragar.

Liu y sus colaboradores evaluaron a más de 1,000 personas (con una edad promedio de 71 años) que sufrieron un ACV por un coágulo. Los participantes se dividieron en cinco categorías, basándose en su índice de masa corporal (IMC): peso insuficiente, peso normal, sobrepeso, obesidad y obesidad grave.

El IMC es una medida basada en la estatura y el peso. Las personas se consideran con sobrepeso si su IMC es de 25 a 29, y obesas con un IMC por encima de 29. El IMC promedio de los participantes del estudio fue de 27.5.

Hallazgos adicionales indicaron que los pacientes de ACV que se clasificaron como obesos tenían un 46% menos de probabilidades de fallecer tras el ACV que los que tenían un peso normal, mientras que los que tenían sobrepeso tenían un 15 por ciento menos de probabilidades de fallecer.

Los resultados se calcularon tras ajustar por otros factores que podrían influir en las tasas de supervivencia, como la hipertensión, los niveles altos de colesterol o el tabaquismo.

El estudio también observó las probabilidades de que los pacientes experimentaran discapacidades tras el ACV. Pero esos hallazgos entraron en conflicto con la paradoja de la obesidad que se encontró en la supervivencia.

"Alguien con una obesidad grave sigue teniendo más probabilidades de quedar con [discapacidades] que de otra forma", advirtió Liu.

El Dr. Jonathan Raser-Schramm, director médico del programa de ACV en el Sistema de Atención de la Salud Christiana en Wilmington, Delaware, anotó que la paradoja de la obesidad sigue siendo un área de investigación activa.

"Muchos estudios anteriores han demostrado que un índice de masa corporal creciente se asocia con un riesgo creciente de ACV y muerte, y han enfatizado el rol que tienen una dieta saludable y el ejercicio frecuente en la prevención del ACV", indicó Raser-Schramm. Raser-Schramm no participó en el nuevo estudio.

"No querría que el enfoque en la paradoja de la obesidad tras un ACV enturbie el mensaje más importante para todos, que es que prevenir el ACV en primer lugar mediante una vida saludable debe ser la prioridad", añadió.

El estudio se presentará en la reunión anual de la Academia Americana de Neurología (American Academy of Neurology), del 4 al 10 de mayo, en Filadelfia. Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

Para más información sobre las señales y los síntomas del accidente cerebrovascular, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

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