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Las películas PG-13 muestran más violencia con armas de fuego que las que tienen una calificación R, según un estudio

Aunque las escenas son menos sangrientas y con un aspecto más caricaturesco, hay que vigilar el efecto que tienen sobre los espectadores jóvenes, enfatizan unos investigadores

Aunque las escenas son menos sangrientas y con un aspecto más caricaturesco, hay que vigilar el efecto que tienen sobre los espectadores jóvenes, enfatizan unos investigadores

MIÉRCOLES, 11 de enero de 2017 (HealthDay News) -- Las películas calificadas como PG-13 más populares muestran ahora más escenas de violencia con armas de fuego que las películas con calificación R, revela una nueva observación del panorama cinematográfico de EE. UU.

La Asociación Americana de Cinematografía (Motion Picture Association of America, MPAA) asegura que una película con una calificación de PG-13 es apta para todos los espectadores, pero se sugiere la orientación de los padres. Una calificación de R significa que una película no debe ser vista por personas menores de 17 años a menos que las acompañe un adulto.

El nuevo análisis actualiza una investigación anterior de 2012, que encontró que la violencia con armas de fuego en las películas PG-13 más taquilleras del país se multiplicó por más de dos entre 1985 y 2012. Ya entonces, la violencia con armas de fuego había comenzado a superar la hallada en las películas calificadas como R.

Desde 2012, la prevalencia de violencia con armas de fuego en las películas PG-13 (aunque es menos sangrienta y más caricaturesca que en las películas calificadas como R) se mantuvo constante hasta 2015.

"No había una garantía de que la tendencia continuaría, pero es lo que encontramos", dijo el investigador Daniel Romer, director de investigación del Centro Annenberg de Políticas Públicas de la Universidad de Pensilvania.

Esto podría plantear un problema para los niños, sugirió Scott Campbell, profesor de estudios de la comunicación en la Universidad de Michigan.

"Ver contenido mediático violento tiene muchos efectos negativos, entre ellos la desensibilización, una percepción distorsionada de la realidad y una conducta agresiva", advirtió. "[Y] las tendencias descubiertas en este estudio son preocupantes, porque los jóvenes son particularmente vulnerables a estos efectos".

Para el estudio, Romer y sus colaboradores se concentraron en una muestra de películas calificadas como PG-13 o como R, elegidas de las 30 más taquilleras de cada año entre 1985 y 2015.

El equipo encontró que aunque alrededor de un 30 por ciento de las 30 películas más taquilleras entre 1985 y 1987 eran PG-13, esa cifra había aumentado a más de un 50 por ciento en 2013-2015.

En el mismo periodo, la cantidad de películas con calificación R entre las 30 más taquilleras se redujo de un 40 a un 23 por ciento.

Para evaluar la violencia con las armas de fuego, los investigadores dividieron cada película en segmentos de cinco minutos. Entonces codificaron cada segmento para ver si incluía un incidente en que un personaje disparara un arma de fuego, atacando a otro.

Los investigadores concluyeron que la violencia con armas de fuego es ahora más prevalente en las películas PG-13 que en las R. Pero también notaron una diferencia: la violencia con armas de fuego en las películas PG-13 con frecuencia es impulsada por personajes de revista de historietas y tiende a mostrar menos consecuencias, en otras palabras, menos sangre y sufrimiento.

Los investigadores señalaron que se necesitan más estudios para determinar si la exposición repetida a la violencia con armas de fuego, sea o no sangrienta, tiene un impacto duradero sobre la conducta de los niños. Pero Romer dijo que no hay demasiados motivos para esperar un cambio en la tendencia hacia la violencia en las películas PG-13.

"Dado que esas películas PG-13 con dosis altas de violencia son muy populares, es difícil pensar que la industria vaya a cambiar sus normas", comentó. Añadió que "la MPAA tendría que cambiar su sistema de calificación para recalificar esas películas con violencia con armas de fuego en la categoría R, y es poco probable que lo haga sin evidencias directas de que esas películas tengan una influencia negativa en los jóvenes".

Romer anotó que la industria cinematográfica "realizó algunos cambios en respuesta al hallazgo de que fumar en las películas influía en que algunos adolescentes comenzaran a fumar. [Pero] necesitaríamos alguna evidencia parecida para impulsarlos a realizar cambios" en el contenido violento.

Campbell, que no participó en la investigación, sugirió que uno de los obstáculos al cambio es la posición de la MPAA de que la "violencia de fantasía es aceptable porque no es realista.

"Ya veremos qué dice la investigación al respecto", comentó. "Pero los estudios sí muestran que las líneas que separan la fantasía de la realidad están menos claras en los espectadores jóvenes, lo que me hace sospechar que la creciente cantidad de matanzas caricaturescas quizá no sean tan benignas como plantea la industria".

Chris Ortman es vicepresidente de comunicación corporativa de la MPAA. Defendió el sistema de calificación actual. Y dijo que la meta de la asociación es ofrecer información de forma que los padres puedan tomar sus propias decisiones sobre lo que su familia ve.

"Durante casi 50 años, la Administración de Clasificaciones y Calificaciones (Classification and Rating Administration, CARA), el sistema voluntario de calificación de películas administrado por la MPAA, ha ofrecido a los padres información por adelantado del contenido de las películas para ayudarles a determinar qué es adecuado para sus hijos, aseguró Ortman. "Este sistema ha superado la prueba del tiempo porque a medida que las sensibilidades de los padres cambian, el sistema de calificación también lo hace".

"Elementos como la violencia, el lenguaje, el uso de drogas y la sexualidad se reevalúan de forma continua a través de encuestas y grupos de enfoque para que reflejen las preocupaciones contemporáneas y para ayudar mejor a los padres a elegir adecuadamente lo que su familia ve", añadió.

Romer y sus colaboradores reportaron sus hallazgos en línea el 11 de enero en la revista Pediatrics.

Más información

Para más información sobre los adolescentes y la exposición mediática, visite la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2017, HealthDay

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