Las órdenes de confinamiento en casa podrían resultar en más niños obesos, según un estudio

Las órdenes de confinamiento en casa podrían resultar en más niños obesos, según un estudio

LUNES, 1 de junio de 2020 (HealthDay News) -- Como si la pandemia de obesidad infantil no fuera suficientemente mala, una investigación reciente advierte que más de un millón de chicos y chicas estadounidenses pueden llegar a la obesidad si los cierres de las escuelas relacionados con el coronavirus continúan hasta finales de año.

El culpable: un marcado aumento en la conducta sedentaria tras el cierre en primavera de los deportes y actividades escolares y extracurriculares en los 50 estados.

"Si los cierres escolares continúan hasta finales de 2020, debido a una transmisión no controlada de la COVID-19 en la comunidad, la tasa de obesidad infantil de EE. UU. podría aumentar en un 2.4 por ciento adicional", señaló el autor del estudio, Ruopeng An, profesor asistente de la Facultad Brown de la Universidad de Washington, en St. Louis.

Esto equivale a 1.27 millones de casos nuevos de obesidad infantil en marzo de 2021.

En la edición en línea del 23 de mayo de la revista Journal of Sport and Health Science, An enfatizó que la obesidad infantil ya es un inmenso problema de salud pública, que afecta a 13.7 millones (casi un 19 por ciento) de los niños y adolescentes estadounidenses de 2 a 19 años (según las estadísticas de 2017-2018).

Además, incluso antes de la COVID-19, menos de una cuarta parte de los niños cumplían las directrices de ejercicio del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. La agencia aconseja que los niños hagan al menos una hora de actividad entre moderada y vigorosa al día.

¿Los cierres de las escuelas empeorarán incluso más las cosas? Para verlo, An ejecutó varias situaciones posibles a través de un complejo modelo de simulación computarizada.

El modelo utilizó datos sobre el índice de masa corporal y la obesidad recolectados en un estudio de 2011 que monitorizó los patrones de peso de más de 15,500 niños, desde kindergarten hasta el quinto curso.

Se proyectaron las trayectorias de obesidad hasta marzo de 2021 basándose en cuatro situaciones posibles. En la primera situación se daba por sentado que los cierres de las escuelas solo duraban un par de meses, antes de ser reabiertas en mayo. Una segunda opción proyectó que, más allá de los cierres de dos meses, los niveles de actividad física se reducirían en un 10 por ciento a lo largo del verano. Una tercera posibilidad planteó unos cierres escolares hasta octubre. Y una situación final exploró lo que sucedería si las escuelas permanecieran cerradas hasta finales de diciembre.

Las cuatro situaciones posibles se compararon entonces con las tendencias de obesidad típicas previas a la pandemia, después de incluir los hábitos preexistentes de actividad y de dieta de los niños.

An determinó que tan solo cerrar las escuelas dos meses (algo que ya ha sucedido en la mayoría de las partes del país) probablemente haya aumentado la obesidad infantil en un 0.64 por ciento para el próximo marzo. Esto es más allá de lo que sucedería bajo circunstancias normales.

La segunda situación provocaría un aumento de casi un 1 por ciento en la obesidad pediátrica, mientras que la tercera situación resultaría en un aumento del 1.7 por ciento.

Y si los cierres escolares duran hasta finales de diciembre, el resultado sería un aumento del 2.4 por ciento en ambos sexos y en todas las razas. (La simulación predijo un riesgo solo levemente más alto de obesidad entre los chicos y entre los niños negros e hispanos).

Pero Lona Sandon, directora de programa del departamento de nutrición clínica del Centro Médico del Suroeste de la Universidad de Texas, en Dallas, no está convencida.

"Tengo que decir que siento escepticismo. No es que no debería ser una preocupación, sino que últimamente hemos visto muchos modelos que luego no resultan así", anotó. "¿Qué evidencias tenemos para afirmar que los niños no están haciendo la misma cantidad de actividad física que hacían durante un día escolar normal? En realidad quizá estén haciendo más actividad en casa".

Aun así, ella y An se mostraron de acuerdo en que sería valioso que los padres realizaran un esfuerzo coordinado por ayudar a sus hijos a comer bien y a mantenerse activos durante la duración de la pandemia.

En primer lugar, An propuso limitar el tiempo frente a pantallas. Y sugirió que los padres promuevan el mayor nivel posible de actividad y ejercicio, y que se unan a sus hijos.

Por otro lado, Sandon aconsejó establecer tanto un plan de alimentación familiar como una rutina diaria de ejercicio.

"Haga el receso en casa, por así decirlo. Camine o monte en bicicleta cada día después del almuerzo o la cena. Póngase los patines o súbase al monopatín y vaya al parque. Haga un desafío de flexiones, abdominales, escaladores o saltos de tijera. Intente hacer más saltos de tijera cada día, hasta que llegue a los 100. Pasee al perro varias veces al día", sugirió Sandon.

Pero advirtió a los padres que no recurran a una restricción de alimentos excesiva ni a avergonzar a sus hijos por su peso. La meta, añadió, es que "resulte divertido".

Más información

Aprenda más sobre los niños y la gestión del peso en el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

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