Las mujeres sienten más estigma que los hombres por la grasa abdominal

MARTES, 9 de noviembre de 2021 (HealthDay News) -- La grasa abdominal. Nadie la desea, pero las mujeres son mucho más duras consigo mismas que los hombres sobre el aumento de peso en la zona abdominal, con independencia de cuánto pesan.

Y cuánto más se castigan a causa de la grasa abdominal ("llantitas" o "michelines"), más probabilidades tienen las mujeres de aumentar de peso en esta zona de alto riesgo, sugiere una investigación reciente. La grasa visceral (abdominal) envuelve a los órganos del abdomen, y se cree que es más peligrosa que otros tipos de grasa.

Las mujeres sienten más estigma que los hombres por la grasa abdominal

"Este estudio contribuye a unas evidencias en aumento que muestran que culparse por el peso y estigmatizarse a uno mismo puede ser perjudicial para la salud, en particular para las mujeres", señaló Rebecca Puhl, subdirectora del Centro Rudd de Políticas y Salud Alimentarias de la Universidad de Connecticut.

No es sorprendente, dada la forma en que los ideales sociales de la belleza femenina resaltan la delgadez, afirmó Puhl, que no tiene relación con la nueva investigación. "Las mujeres que tienen cuerpos diferentes a los de este ideal poco realista son vulnerables a la culpa, la vergüenza y el estigma, con frecuencia de forma pública, como podemos ver con tanta frecuencia en las plataformas de las redes sociales", anotó.

Se sienten culpables y el estigma se interioriza. Como resultado, las mujeres tienen más probabilidades de utilizar los alimentos como una forma de afrontamiento del estrés y otras emociones negativas, afirmó Puhl.

Los investigadores, dirigidos por Natalie Keirns, candidata doctoral de psicología clínica de la Universidad Estatal de Oklahoma, se propusieron comprender cómo el autoestigma sobre el peso afecta a la grasa abdominal en los hombres y las mujeres. Setenta hombres y mujeres rellenaron un cuestionario que puntúa la autoestigmatización en relación con el peso en una escala ascendente de 1 a 7. Los investigadores también utilizaron escáneres para medir la grasa visceral y corporal total de todos los participantes.

Las mujeres puntuaron un promedio de 3.5 en la escala, en comparación con una puntuación de 2.7 entre los hombres. En las mujeres, cada aumento de un punto en su puntuación se correspondió con un aumento promedio de 0.14 libras (unos 60 gramos) de grasa visceral. Por el contrario, no hubo relación entre la puntuación y la grasa visceral en los hombres.

El estigma a causa del peso es un estresante crónico que provoca que las personas desarrollen niveles más altos de cortisol, la hormona del estrés, lo que a su vez provoca la acumulación de más grasa visceral y un mayor riesgo de enfermedad cardiaca, concluyeron los investigadores.

El objetivo final debería ser eliminar el estigma a causa del peso, señaló Puhl.

"Esto requiere un cambio en las actitudes sociales sobre el peso, educar al público sobre la complejidad de las causas de la obesidad, desafiar los ideales perjudiciales sobre la delgadez, tratar la discriminación por el peso como una injusticia legítima e implementar políticas para prohibir el trato injusto de las personas a causa del peso", dijo Puhl.

A menos, y hasta, que esto suceda, es importante crear conciencia de los daños del estigma provocado por el peso y proporcionar más apoyo a las personas que lo están experimentando, afirmó.

"Eliminar la culpa personal es clave y requiere cambiar la narrativa existente en nuestra sociedad, que continúa ignorando las causas complejas de la regulación del peso corporal", concluyó Puhl.

El Dr. Chiadi Ericson Ndumele, experto voluntario de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), se mostró de acuerdo. Ndumele es profesor asistente de cardiología Robert E. Meyerhoff del Departamento de Medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore.

La interiorización del sesgo de peso también puede llevar a evitar a los médicos, anotó Ndumele. Las mujeres pueden sentirse juzgadas por los profesionales de la atención de la salud a causa de su peso y, como resultado, evitar la atención médica, advirtió.

"El estigma a causa del peso interfiere con nuestra habilidad para de verdad abordar la obesidad de una manera constructiva", afirmó Ndumele. "Cuando una persona comprende la complejidad que rodea a la obesidad, tiene menos probabilidades de percibir el estigma y más probabilidades de adoptar un estilo de vida saludable".

La obesidad no está causada por la haraganería ni la falta de fuerza de voluntad. En cambio, está engendrada por una relación compleja entre los genes, las hormonas, las opciones que se eligen y el entorno, concluyó.

El estudio tuvo algunas limitaciones. Solo calculó la relación entre el autoestigma y la grasa abdominal en un momento en el tiempo, lo que dificulta determinar si hay causa y efecto, dijo Ndumele.

Los hallazgos se presentarán este fin de semana en la reunión anual en línea de la Asociación Americana del Corazón. Las investigaciones presentadas en las reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

La Asociación Americana del Corazón ofrece algunos consejos sobre cómo perder peso y no recuperarlo.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Rebecca Puhl, PhD, professor, department of human development and family sciences, and deputy director, Rudd Center for Food Policy and Health, University of Connecticut, Hartford; Chiadi Ericson Ndumele, MD, PhD, MHS, Robert E. Meyerhoff Assistant Professor of Cardiology, department of medicine, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore; American Heart Association's annual online meeting, Nov. 13-15, 2021

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