¿Las mujeres de verdad tienen que pasar hambre durante el parto?

¿Las mujeres de verdad tienen que pasar hambre durante el parto?

JUEVES, 1 de marzo de 2018 (HealthDay News) -- Tras horas de un extenuante trabajo de parto, las futuras madres con frecuencia tienen sed y hambre. Pero los enfermeros del hospital por lo general las restringen a trocitos de hielo.

Pero para unas 1,200 mujeres en un nuevo estudio, el acceso a la comida y a la bebida durante el parto pareció ser seguro.

No solo no hubo complicaciones adicionales en las pacientes que comieron y bebieron, sino que los investigadores encontraron que las mujeres que solo podían consumir trocitos de hielo al final tuvieron más probabilidades de necesitar una cesárea.

"No estamos seguros de cuál es el motivo exacto", apuntó la autora líder del estudio, Anna Shea-Lewis, directora de salud materna e infantil en el Hospital St. Charles en Port Jefferson, Nueva York.

"¿Era más fácil que hubiera una cesárea porque esas mujeres no habían comido? ¿O las del otro grupo fueron más pacientes con el parto porque pudieron comer? No hay forma de probarlo en este estudio", comentó Shea-Lewis.

La práctica de restringir la comida y el agua durante el parto data de la década de los 40, debido al riesgo de vómitos y aspiración cuando se requería anestesia general para un parto quirúrgico. Pero desde entonces, unos avances significativos en la anestesia han reducido el riesgo de aspiración.

Ahora, muchas mujeres reciben una anestesia epidural durante el parto. Una epidural es una anestesia que se introduce en un espacio cerca de la médula espinal, que reduce el dolor al provocar una pérdida de la sensación de la cintura para abajo.

La Dr. Genevieve Sicuranza, jefa de obstetricia en el Hospital de Winthrop de la NYU en Mineola, Nueva York, dijo que si una mujer ya ha recibido una epidural y necesita una cesárea, se le puede administrar una dosis más potente de anestesia a través del catéter epidural.

El estudio incluyó a casi 2,800 mujeres que dieron a luz en el Hospital de St. Charles de 2008 a 2012. Unas 1,600 mujeres solo pudieron tomar trocitos de hielo. A las demás se les permitió comer y beber según sus deseos.

Un 20 por ciento de las mujeres del grupo que comió y bebió habían sido diagnosticadas con una afección médica preexistente que complicaba su embarazo, frente a apenas un 14 por ciento del grupo que solo consumió trocitos de hielo. Pero las mujeres del grupo de trocitos de hielo tuvieron más complicaciones durante el parto y el nacimiento, incluyendo una tasa más alta de cesáreas.

Debido al diseño del estudio, no puede probar una relación causal. Y Shea-Lewis indicó que este estudio "no busca ser un consejo médico". Dijo que las mujeres deben iniciar una conversación con su médico si es algo que resulta importante para ellas.

Sicuranza dijo que su hospital permitió su política para permitir a las mujeres consumir líquidos claros durante el parto.

"Esto ha hecho que las pacientes estén más cómodas y ha mejorado su satisfacción. Además, a una paciente bien hidratada le va mejor", señaló.

Pero el hospital no permite alimentos sólidos durante el parto. "El esfínter esofágico (una válvula que mantiene la comida en el estómago) es débil en las mujeres embarazadas, y si hay una emergencia, queremos poder administrarles una anestesia general de forma segura", explicó.

Esa política concuerda con la orientación que ofrece el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists, ACOG), que recomienda que no se consuman alimentos sólidos durante el parto.

El Dr. Scott Sullivan, vocero del ACOG, dijo que la organización ofrece orientación sobre las mejores prácticas, pero que no dicta lo que los médicos u hospitales hacen.

Dijo que la decisión sobre si la comida y la bebida son seguras o no durante el parto con frecuencia es individualizada.

"El riesgo de aspiración es realmente bajo, y por ese pequeño riesgo las mujeres pasaban hambre y se deshidrataban", comentó Sullivan, director de medicina materna y fetal en la Universidad Médica de Carolina del Sur.

"La etapa de empujar amerita mucho esfuerzo y energía. Si una mujer no ha comido, se sentirá deshidratada y sin energía, y no le irá igual de bien. Es muy razonable replantearse una política general", explicó Sullivan.

Dicho esto, algunas mujeres tienen un riesgo más alto de aspiración, o quizá necesiten una cirugía. Entre ellas están las mujeres con diabetes, reflujo ácido o antecedentes de cirugía abdominal. En esas mujeres, podría seguir recomendando que solo consuman trocitos de hielo durante el parto.

El estudio aparece en la edición de marzo de la revista American Journal of Nursing.

Más información

Aquí encontrará más información sobre la postura oficial del ACOG respecto al consumo de comida y bebida durante el parto.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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