Mascotas: un gran consuelo durante la cuarentena

Mascotas: un gran consuelo durante la cuarentena

Para Roseann Schuyler, una abogada de Nueva York, las mascotas de su familia (su perra Jackie, sus dos gatos Hudson y Winter, y su pez Atticus) aliviaron los largos y solitarios días del confinamiento durante la pandemia de coronavirus de esta primavera.

"Los primeros días fueron surreales. No había mucho que hacer aparte de estar sentado en casa y preocuparse", comentó Schuyler. "El hecho de tener mascotas, en particular Jackie, dio estructura a esos días. Jackie tenía que salir, y dábamos unos largos paseos. Esos paseos eran buenos para todos. Nos alejaban de las noticias y de las pantallas".

Schuyler dijo que en épocas "normales", ella y su marido con frecuencia trabajan muchas horas en su práctica privada de derecho, y que sus dos hijos están ocupados con la escuela. "El único punto positivo de la cuarentena fueron esos paseos. Pasamos más tiempo con nuestros hijos, y de verdad pudimos hablar con ellos sobre lo que estaba sucediendo en sus vidas", afirmó. "Además, la perra perdió peso, y se ve magnífica".

Afirmó que incluso los gatos parecieron disfrutar del tiempo adicional. Y la perra se sentaba con su hija a acompañarla durante las horas de la escuela.

Schuyler no fue la única estadounidense que encontró consuelo en sus amadas mascotas. Dos nuevas encuestas muestran que dos tercios de los dueños de perros y gatos dijeron que sus mascotas redujeron la soledad, mientras que casi la mitad dijeron que sus mascotas redujeron sus sentimientos de estar abrumados por la pandemia y las cuarentenas.

Lori Kogan, investigadora, psicóloga y profesora de ciencias clínicas de la Universidad Estatal de Colorado, diseñó la encuesta para obtener una mejor idea de cómo las mascotas afectaban a las emociones y las vidas de las personas durante las cuarentenas por la COVID-19.

"Los hallazgos sin duda validaron lo que la gente me había dicho. Las mascotas ayudan mediante la compañía, al conducir a una reducción en la ansiedad, la soledad y la depresión. También ayudan a través de la rutina. Las personas ya no tenían unas rutinas regulares, y pasear al perro da una sensación de normalidad. La mascota quiere comer a la misma hora. Ahora, nuestras vidas son increíblemente distintas respecto a hace dos meses, pero nuestras mascotas son las mismas, y eso consuela", señaló Kogan.

Más de 4,100 personas completaron una encuesta sobre los perros, y casi 1,000 respondieron a una encuesta sobre los gatos. Los participantes de las encuestas fueron sobre todo mujeres. Abarcaban todos los rangos de edad, aunque las personas de 50 a 59 años conformaron el mayor número de participantes en ambas encuestas.

Un 36 por ciento de los dueños de gatos que respondieron a la encuesta vivían solos, y un 91 por ciento no tenían hijos. Un 21 por ciento de los dueños de perros vivían solos, y un 81 por ciento no tenían hijos. La mayoría vivían en áreas que habían cerrado todos los negocios no esenciales y que pidieron a los residentes que permanecieran en casa siempre que fuera posible.

Alrededor de un 54 por ciento de las personas en ambas encuestas dijeron que tener una mascota les ofrecía una sensación de propósito vital.

Una nota negativa que expresaron alrededor de una cuarta parte de las personas de la encuesta fue la preocupación de poder cuidar a su mascota si contraían la COVID-19. Alrededor de un 40 por ciento de los encuestados no habían designado a un cuidador que se encargara de sus mascotas si se enfermaran o fallecieran.

"Aunque haya pensado en alguien que cuide a su mascota, debe confirmarlo con esa persona. Tal vez usted sepa que aman a su perro, pero quizá para ellos no sea posible", advirtió Kogan.

Kelly DiCicco, gerente de promociones de adopción del Centro de Adopción ASPCA, comentó que "animamos a todos los dueños de mascotas a que desarrollen planes de forma proactiva para garantizar que alguien cuidará a sus mascotas si enferman con COVID-19. Las mascotas pueden y deben permanecer en casa cuando el dueño u otro miembro de la familia se ha expuesto a, o infectado con, la COVID-19, siempre y cuando haya planes para garantizar que la mascota reciba los cuidados adecuados".

¿Y qué pasa cuando todo el mundo vuelva al trabajo o a la escuela? ¿Sus amigos peludos se sentirán abandonados? Quizás.

A Schuyler le preocupa cómo las mascotas de su familia gestionarán la transición. "Creo que las afectará, cuando los niños vuelvan a estar en la escuela todo el día y nosotros estemos en el trabajo. Creo que se sentirán solas", planteó.

DiCicco afirmó que el cambio afectará a las mascotas. "Los perros y los gatos son criaturas de hábitos. Les va bien con la constancia, y los cambios repentinos en los horarios pueden desconcertarlos. Cuando nuestras rutinas laborales y escolares regulares se reanuden, el perro o el gato quizá se quede confundido y solo cuando todo el mundo salga por la puerta en lugar de pasar el tiempo en casa", explicó.

DiCicco recomendó comenzar a preparar a sus mascotas ahora. Dé un paseo diario sin sus mascotas o trabaje en el jardín para que los animales se acostumbren a estar solos de nuevo. Ofrézcales una distracción, por ejemplo la televisión o algo de música.

Kogan se mostró de acuerdo en que ha llegado el momento de comenzar a hacer planes. "No debe pasar de estar en casa las 24 horas, los 7 días de la semana, a irse durante ocho o más horas seguidas. Asegúrese de salir de la casa de vez en cuando desde ahora", añadió.

Los hallazgos de la encuesta se publicaron en el sitio web de FIDO Fort Collins, una organización sin fines de lucro.

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