Las familias necesitadas ahorran hasta 1,000 dólares al año con los bancos de alimentos

MIÉRCOLES, 23 de noviembre de 2022 (HealthDay News) -- Millones de estadounidenses disfrutarán de una comida de Acción de Gracias caliente y nutritiva gracias a su despensa de alimentos local, que con frecuencia cuenta con un personal voluntario. Ahora, una nueva investigación resalta lo importante que son estas instituciones caritativas.

Las familias que dependen de las despensas para asistencia con la comida reciben de 600 a 1,000 dólares en comidas y productos frescos gratuitos cada año, tras tomar en cuenta el tiempo, el transporte y otros costos asociados con su uso, señalan unos investigadores.

Las familias necesitadas ahorran hasta 1,000 dólares al año con los bancos de alimentos

En todo el país, esto equivale a unas cifras importantes, muestra un nuevo estudio, ya que las despensas de alimentos proveen colectivamente a los estadounidenses entre 19 y 28 mil millones de dólares en comida gratuita cada año.

"El informe sobre Seguridad Alimentaria Familiar en Estados Unidos más reciente... estima que un 5.6 por ciento de las familias de EE. UU. usan las despensas de alimentos, que son el principal medio de distribución de los bancos de alimentos", señaló la autora del estudio, Anne Byrne, una investigadora en economía agrícola del Departamento de Agricultura de EE. UU. de Washington, D.C.

Cuando era estudiante doctoral en la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, Byrne trabajó con el profesor de economía David Just para determinar el valor neto que recibían las personas que buscaban ayuda en las despensas de alimentos.

"Sabemos que las personas reciben la comida por un precio de venta el detalle de 0 dólares", anotó Byrne. "Pero al incluir los costos de desplazamiento, (por ejemplo) el tiempo y gasolina, etc., pudimos estimar lo que las personas invierten con el fin de recibir comida de las despensas".

En promedio, reveló su investigación, cada vez que alguien visita una despensa recibe de 40 a 60 dólares en provisiones de comida.

Byrne apuntó que parece ser el primer estimado "del valor de estos servicios para las personas, medido según lo que tienen que invertir".

También muestra cómo las despensas de comida encajan en el panorama general.

El estudio calculó que las ventas locales de comida, por ejemplo, los mercados de productores y las ventas directas al consumidor, totalizaron 9 mil millones de dólares en 2020, y los beneficios de alimentos SNAP (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria) del gobierno 74 mil millones de dólares.

"En este contexto más amplio, nuestros resultados sugieren que los servicios de bancos de alimentos representan, colectivamente, una parte considerable de la situación alimentaria", escribieron los autores.

Byrne y Just llegaron a sus estimados tras analizar datos recolectados entre 2005 y 2017 por el Banco de Alimentos del condado de Larimer.

La organización es una red de centros de distribución de alimentos del norte de Colorado, que atiende a una comunidad de unas 363,000 personas. Tan solo en 2017, los centros participantes donaron más de 9 millones de libras (más de 4 millones de kilos) de comida.

Para recibir ayuda, los residentes deben cumplir las directrices de ingresos. Una sola persona no puede ganar más de 2,147 dólares al mes, y una familia de cinco miembros 5,173 dólares.

Los que califican pueden recibir ayuda dos veces por semana, y obtener bolsas llenas de carne, lácteos, alimentos perecederos y enlatados.

Los datos incluían información sobre los compradores que habían visitado un centro de distribución de alimentos al menos una vez durante el periodo del estudio.

La mayoría eran mujeres. Y aunque algunas familias solo hicieron una visita, otras eran asiduas a lo largo de muchos años, anotó Byrne.

En total, afirmó, representaban "una variedad de ingresos, lo que demuestra que hay una diversidad de usuarios y una demanda de estos servicios".

Los investigadores revisaron los datos sobre qué tan lejos vivía cada comprador de las dos despensas más cercanas, y cuánto tenían que gastar para llegar, lo que incluye los gastos de coche y el valor de su tiempo equivalente al salario.

En promedio, los que buscaban ayuda vivían a 4.25 millas (6.8 kilómetros) de su despensa más cercana, y 17 millas (unos 27 km) de la próxima más cercana. Hacían 15 visitas al año, en promedio.

En cuanto a si el valor específico vinculado con los servicios de la red Larimer es representativo de los valores de las despensas de otras comunidades, Byrne y Just reconocieron las muchas diferencias en los patrones de uso de las despensas de alimentos alrededor del país. Los costos de transporte varían entre las áreas urbanas y las rurales, anotaron, al igual que los orígenes raciales y étnicos de las personas necesitadas. El condado de Larimer tiene una población más grande de personas blancas que el país en general.

Los autores del estudio dijeron que es probable que el valor neto de la comida provista por las despensas en Estados Unidos varíe de forma considerable.

Aun así, está claro que las despensas ofrecen unos "beneficios sustanciales" a los estadounidenses que necesitan ayuda, apuntó el equipo.

David May, director de mercadeo y comunicaciones del Banco de Alimentos Regional de Los Ángeles, está completamente de acuerdo.

"Los bancos de alimentos son una importante parte de la red de seguridad estadounidense", anotó May. "Sin los bancos de alimentos, millones de personas de todo EE. UU. tendrían grandes dificultades para acceder a alimentos nutritivos que necesitan para ellos mismos y sus familias".

May también expresó poca sorpresa de que los estadounidenses necesitados puedan prever un buen valor cuando piden ayuda en las despensas de alimentos, sobre todo durante una época de inflación alta en que la demanda de alimentos sigue siendo mayor que antes de la pandemia de COVID-19.

Los hallazgos se publicaron en una edición reciente de la revista American Journal of Agricultural Economics.

Más información

Aprenda más sobre las despensas de alimentos y el hambre en Feeding America.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Anne Byrne, PhD, economist, U.S. Department of Agriculture, Economic Research Service, Washington, D.C.; David May, director, marketing and communications, Los Angeles Regional Food Bank; American Journal of Agricultural Economics, Nov 9, 2022

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