Las camas de hospital de EE. UU. ya habían alcanzado el límite antes de la pandemia del coronavirus

Las camas de hospital de EE. UU. ya habían alcanzado el límite antes de la pandemia del coronavirus

JUEVES, 26 de marzo de 2020 (HealthDay News) -- Muchos hospitales a lo largo de Estados Unidos funcionan de forma regular con la mayoría de sus camas ocupadas por pacientes, lo que limita su capacidad de gestionar la afluencia repentina de personas enfermas de COVID-19, reporta un nuevo estudio.

Más o menos 1 de cada 3 camas de hospital de EE. UU. está vacía en un día dado, según una investigación del Instituto Urbano, financiada por la Robert Wood Johnson Foundation.

"Todas las indicaciones muestran que si la curva no se aplana, los hospitales de todo el país no tendrán la capacidad de gestionar la oleada de hospitalizaciones asociadas con COVID-19", comentó el autor del estudio, Fredric Blavin, asociado principal de investigación del Centro de Políticas de Salud del Instituto Urbano.

Esto quizá ya esté sucediendo en la ciudad de Nueva York, el epicentro actual de la epidemia de COVID-19 de EE. UU. Muchos hospitales de la ciudad ya están inundados, reportó el jueves el The New York Times.

En el Centro Hospitalario de Elmhurst, un hospital público con 545 camas, los médicos y enfermeros apenas tienen unas pocas docenas de ventiladores para los pacientes, algunos de los cuales han fallecido mientras esperaban una cama. Se ha estacionado un camión refrigerado fuera del hospital para conservar a los fallecidos, reportó el periódico.

Esto podría suceder en cualquier lugar del país. Según el informe de Blavin, Estados Unidos tenía unas 728,000 camas de hospital médicas y quirúrgicas disponibles para el público en 2018, equivalente a 2.2 camas por cada 1,000 personas, encontraron Blavin y sus colaboradores.

Pero apenas un 36 por ciento de esas camas estaban disponibles en un día típico, lo que dejaba apenas 0.8 camas vacías disponibles por cada 1,000 personas.

Una capacidad insuficiente

Entre los estados con la capacidad hospitalaria disponible más baja se encuentran Connecticut (un 24 por ciento de camas sin ocupar), Nevada (un 28 por ciento) y Massachusetts (un 26 por ciento), señaló Blavin.

"También encontramos que los estados que están gestionando ahora mismo los mayores brotes de COVID-19 en EE. UU. (Washington, California y Nueva York) también tienen limitaciones significativas en la capacidad", añadió Blavin.

En Nueva York, el epicentro del brote en EE. UU., apenas alrededor de un 23 por ciento de las camas de hospital están disponibles, en promedio, encontraron los investigadores. Tanto Washington como California tienen más o menos un 35 por ciento de sus camas de hospital disponibles.

"En realidad, parece que las áreas urbanas tienen unas limitaciones más significativas en la capacidad, en términos de las camas no ocupadas disponibles", dijo Blavin. "Las áreas rurales tienden a tener más camas sin ocupar en relación con las áreas urbanas, pero tienden a tener más limitaciones respecto a las camas de UCI disponibles".

Esa es una mala noticia, dado que la densidad poblacional parece ser el motivo de que COVID-19 se disparara en Nueva York, aunque los primeros lugares donde el virus se afianzó en EE. UU. fueron Washington y California.

El estudio muestra por qué los sistemas de atención de la salud de todo el país están buscando formas alternativas para aumentar el espacio de camas en sus centros, y dirigir a los pacientes menos enfermos a otros lugares, apuntó Akin Demehin, director de políticas de la Asociación Americana de Hospitales (American Hospital Association).

Respaldo externo

Por ejemplo, muchos hospitales están preparando centros de detección y evaluación médicas para los pacientes potenciales con COVID-19 que están fuera del departamento de emergencia, apuntó Demehin.

Esos centros podrían estar en oficinas cercanas, o en una tienda de campaña fuera del hospital. "La idea es intentar proteger a los pacientes que están en el hospital que quizá no tengan COVID ahora mismo, al mismo tiempo que se provee la detección y la evaluación necesarias", comentó Demehin.

Los hospitales están reorganizando las alas y habitaciones que no están en uso o que tienen en general otros propósitos.

Algunos hospitales están convirtiendo las salas quirúrgicas ambulatorias en unidades de cuidados intensivos provisionales, por ejemplo, dijo Demehin.

"Parte del equipamiento que se tiene en los quirófanos se puede usar para crear una especie de UCI", apuntó.

Los sistemas de atención de la salud también están explorando formas de realizar la evaluación inicial del paciente sin que la persona vaya al hospital, mediante el uso de la telemedicina.

"Es una forma de aliviar el número de pacientes que vienen al hospital y de conservar esa capacidad para los pacientes con COVID que estén muy enfermos", comentó Demehin.

Escasez de equipamientos

En los estados donde la situación es más grave, quizá se necesite la ayuda militar para ayudar a tratar a los pacientes, planteó Blavin. Un barco hospital de la Marina con 1,000 camas se dirige al puerto de Nueva York para ayudar a gestionar la epidemia de COVID-19.

Otros lugares están investigando el uso de los dormitorios universitarios, los hoteles o los centros de convenciones como hospitales temporales.

"Esos espacios en general son para pacientes con una enfermedad leve", explicó Blavin. "Es una forma de conservar la capacidad de los hospitales existentes para que se puedan usar para atender a los pacientes más enfermos".

Pero esas soluciones solo resuelven la falta de camas de hospital.

Los hospitales también se enfrentan a una escasez de equipamiento, anotó George Roberts, presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de los Condados y Ciudades (National Association of County and City Health Officials).

Las máscaras, guantes, batas y cubrezapatos "están comenzando a escasear muy rápidamente", anotó Roberts, y añadió que también hay una necesidad esencial de ventiladores para ayudar a las personas a sobrevivir a los problemas respiratorios asociados con COVID-19.

Hay otra pregunta urgente: "a medida que las personas se exponen al coronavirus, ¿habrá suficientes trabajadores de la atención de la salud para gestionar la situación?", planteó Roberts.

El gobernador de Texas, Greg Abbot, emitió una orden ejecutiva que pide a los médicos y enfermeros jubilados que ofrezcan su experiencia de forma voluntaria, y también a los enfermeros que todavía están en entrenamiento, indicó Roberts, director ejecutivo del Distrito de Salud Pública del Noroeste de Texas.

Y la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York está permitiendo que sus estudiantes de medicina se gradúen tres meses antes para hacerse internos y ayudar con el tratamiento de COVID-19 en los hospitales de la ciudad de Nueva York, reportó la revista Time.

Las personas promedio también pueden ayudar a los hospitales a afrontar la epidemia de COVID-19 al permanecer sanas, añadió Demehin.

"La capacidad de los hospitales de gestionar su capacidad de verdad depende del éxito de cosas como el distanciamiento social para reducir la demanda de los servicios de los hospitales", enfatizó.

Más información

El Instituto Urbano ofrece más información sobre la capacidad de los hospitales de su región.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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