La violencia juvenil se está reduciendo en EE. UU., pero la guerra no ha terminado

La violencia juvenil se está reduciendo en EE. UU., pero la guerra no ha terminado

JUEVES, 8 de febrero de 2018 (HealthDay News) -- Muchos menos jóvenes están apareciendo en las salas de emergencias de EE. UU. con lesiones por actos violentos, pero la violencia juvenil sigue siendo un problema grave, según un nuevo estudio gubernamental.

La buena noticia es que la cantidad de pacientes víctimas de actos violentos no mortales de 10 a 24 años de edad se redujo un 28 por ciento entre 2011 y 2015, y llegaron al nivel más bajo de los 15 años estudiados, reportaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Aun así, casi 486,000 jóvenes fueron tratados en emergencias por lesiones relacionadas con un ataque violento en 2015. La mayoría eran hombres que estaban a principios de la veintena, encontraron los investigadores.

Más del 81 por ciento habían sido atacados intencionadamente. Los apuñalamientos, las cortadas y las perforaciones conformaron más de un 8 por ciento de las lesiones. Las armas de fuego llevaron a casi un 6 por ciento a buscar tratamiento.

El costo de todo este derramamiento de sangre: 3.4 mil millones de dólares, incluyendo el trabajo perdido.

"La violencia juvenil sigue siendo un problema de salud pública importante", dijo el Dr. Victor Fornari, psiquiatra, que no participó en la investigación.

"Las bases de esta violencia incluyen los problemas de salud mental, el abuso de sustancias y los antecedentes de adversidad en la infancia", dijo Fornari, director de psiquiatría infantil y adolescente del Hospital Zucker Hillside en Glen Oaks, Nueva York.

Los investigadores de los CDC indicaron que ciertas políticas y programas pueden reducir el riesgo de violencia juvenil. Incluyen programas basados en las escuelas que favorecen la comunicación y las habilidades de solución de problemas.

Además, trabajar con padres o cuidadores para establecer unas reglas apropiadas para la edad del joven y monitorizar las actividades del mismo pueden ayudar a detener los problemas de conducta y la violencia, dijeron los investigadores.

"La violencia entre las personas jóvenes es prevenible", escribieron los investigadores dirigidos por Corinne David-Ferdon, del Centro Nacional de Prevención y Control de las Lesiones de los CDC.

Para realizar el estudio, David-Ferdon y sus colaboradores examinaron los datos de una muestra representativa a nivel nacional de las salas de emergencias entre 2001 y 2015. Se centraron en las lesiones por actos violentos no mortales, excluyendo los asaltos sexuales, en los pacientes de 10 a 24 años de edad.

En general, encontraron una reducción significativa en las lesiones por actos violentos durante esos años.

Aun así, aproximadamente 9.6 millones de jóvenes recibieron un tratamiento en una sala de emergencias por lesiones producidas por actos violentos en el periodo de 15 años. Alrededor del 10 por ciento fueron hospitalizados.

Esas cifras bajas podrían parece exageradamente optimistas, indicaron los investigadores, porque muchas otras víctimas podrían haber buscado tratamiento en distintos tipos de centros médicos o quizá no hayan necesitado atención médica.

Los hallazgos fueron publicados el 9 de febrero en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report de los CDC.

Fornari se mostró de acuerdo con los investigadores en que las estrategias de prevención son fundamentales para acabar con la violencia juvenil antes de que empiece. A pesar de los progresos recientes, se deben desarrollar programas innovadores, dijo, "para continuar con esta tendencia promisoria".

Jessy Warner-Cohen, psicóloga de la salud de Nueva York, se hizo eco de ese sentimiento. Y enfatizó que son necesarios una variedad de métodos.

"Sabemos que no hay un método que valga para todo el mundo con respecto a ayudar a los jóvenes", dijo Warner-Cohen, del Centro Médico Judío de Long Island en New Hyde Park, Nueva York.

Existe la idea de "que las intervenciones tienen que basarse en la comunidad y personalizarse a las necesidades específicas de la comunidad; hay un aumento de los equipos de alcance, de las intervenciones basadas en la fe, y de la conexión de los jóvenes a las actividades extraescolares", dijo.

Además, la violencia física no debería ser el único objetivo, añadió.

El acoso es común, dijo Warner-Cohen. Citó un informe de los CDC de 2015 que encontró que más del 15 por ciento de los jóvenes habían sufrido acoso por medios electrónicos y más del 20 por ciento habían sido acosados en la escuela.

"Aunque los casos de violencia física podrían estar reduciéndose, las agresiones de distintas formas están generalizadas", añadió Warner-Cohen.

Más información

La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry) tiene más información sobre la conducta violenta en los jóvenes.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

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