La vacuna de Pfizer contra la COVID parece promisoria, pero quedan importantes obstáculos

La vacuna de Pfizer contra la COVID parece promisoria, pero quedan importantes obstáculos

JUEVES, 12 de noviembre de 2020 (HealthDay News) -- Los resultados tempranos del ensayo de la vacuna contra la COVID-19 anunciados por Pfizer esta semana hicieron que se dispararan las esperanzas de un final rápido de la pandemia, que ha acabado con las vidas de más de 242,000 personas y ha infectado a más de 10 millones tan solo en Estados Unidos.

Pero aunque los hallazgos preliminares publicados el lunes resulten bien, producir suficientes vacunas para inocular a todo el mundo en Estados Unidos de cualquier forma tardará meses, advierten los expertos.

La industria de la atención de la salud también se enfrentará a dificultades especiales para la distribución en relación con esta vacuna en particular, que debe ser mantenida en un almacenamiento en frío extremo, y administrada en un régimen de dos inyecciones.

"Las personas deben sentirse entusiasmadas, pero deben darse cuenta de que los beneficios que obtengamos de esa vacuna no serán en invierno, no serán ahora, a corto plazo. Serán en un futuro, probablemente en primavera o verano de 2021", dijo el Dr. Amesh Adalja, experto sénior del Centro de Seguridad de la Salud Johns Hopkins, en Baltimore.

"No debería cambiar lo que usted hace respecto al virus hoy, mañana, la semana que viene o el mes que viene", añadió. "Estamos entrando en un periodo del año en que vemos una intensificación de la propagación por todo el país. Debemos tener mucho cuidado. Los casos están llegando al punto en que están inundando los hospitales en algunos estados. Ahora mismo, parece que la trayectoria del virus será muy mala en invierno".

Las palabras de Adalja se hacen eco de las del Presidente electo Joe Biden, que alabó la noticia del éxito de la vacuna de Pfizer, pero que pidió a los estadounidenses que mantuvieran la vigilancia.

"EE. UU. sigue perdiendo a más de 1,000 personas al día por la COVID-19, y esa cifra está en aumento, y continuará empeorando a menos que avancemos en el uso de las máscaras y otras medidas inmediatas", enfatizó Biden el lunes. "Esa es la realidad por ahora, y durante los próximos meses. El anuncio de hoy promete la oportunidad de cambio para el año que viene, pero las tareas que tenemos por delante siguen siendo las mismas".

'No hay problemas graves de seguridad'

La información temprana de Pfizer (de una efectividad superior al 90 por ciento) es extremadamente alentadora, aseguró el Dr. Thad Stappenbeck, director del Instituto de Investigación Lerner de la Clínica Cleveland, en Ohio.

"Significa que si se pone la vacuna, basándose en las estadísticas tempranas, tiene un 90 por ciento de probabilidades de, si se encuentra con el virus, no infectarse, algo que es excepcional", señaló Stappenbeck. Pfizer había fijado una meta de una efectividad del 50 por ciento para la vacuna, la efectividad promedio de la vacuna anual contra la gripe.

Entre más de 43,500 personas que recibieron la vacuna o un placebo, ha habido 94 casos confirmados de COVID-19, observó Pfizer en su análisis inicial.

"Casi todas las infecciones nuevas fueron en el grupo del placebo", aseguró Stappenbeck.

Pfizer debe pasar unas semanas más recolectando datos de seguridad antes de poder solicitar la autorización de uso de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., pero Stappenbeck expresó confianza en que la vacuna resultará segura.

"Ya han pasado de unas docenas o unos cientos de personas a decenas de miles de personas, sin problemas de salud graves", dijo.

Pfizer se propone haber producido hasta 50 millones de dosis de la vacuna a finales de año, suficiente para vacunar a 25 millones de personas, y hasta 1.3 mil millones de dosis en 2021.

Pfizer está produciendo la vacuna en centros en Kalamazoo, Michigan, y Puurs, Bélgica, según el The New York Times. Las dosis que se distribuirán en Estados Unidos provendrán sobre todo de Kalamazoo.

El gobierno de EE. UU. realizó un pedido inicial de 100 millones de dosis de la vacuna, con un costo de 1.95 mil millones de dólares, con la opción de comprar 500 millones de dosis más, reporta Politico.

"Hay una meta de 660 millones de dosis, de forma que haya dos dosis para cada persona en Estados Unidos que lo desee", aseguró Anna Legreid Dopp, directora sénior de mejora de las directrices y la calidad clínicas de la Sociedad Americana de Farmacéuticos del Sistema de Salud (American Society of Health-System Pharmacists, ASHP), en Bethesda, Maryland.

¿Quién irá primero?

Es probable que las primeras dosis se administren a los trabajadores de la atención de la salud y a los socorristas de emergencias, apuntó Dopp, y luego a las personas con un alto riesgo de infecciones graves con la COVID-19.

Pero se prevé que la distribución de las dosis por todo el país sea un problema en sí.

La vacuna se debe almacenar a una temperatura de alrededor de menos 94 grados Fahrenheit (menos 70 grados centígrados), que es más o menos el frío que hace en el Polo Sur en un día de invierno. La vacuna solo puede permanecer bajo refrigeración normal unas 24 horas, y a temperatura ambiente durante no más de dos horas tras descongelarse, informa Politico.

Crear una "cadena fría" de distribución que mantenga a la vacuna congelada hasta que llegue el momento de administrársela a una persona "sin duda será una dificultad adicional", advirtió Adalja.

"No solo no hay que mantenerla a temperaturas ordinarias de nevera. Hay que mantenerla a menos 70 u 80 grados centígrados, algo que la mayoría de lugares no tienen la capacidad de hacer sin importar dónde esté en Estados Unidos, mucho menos en el mundo en desarrollo", lamentó Adalja.

Estos tipos de congeladores son comunes en los centros académicos, e incluso podrían encontrarse en los hospitales comunitarios, comentó Stappenbeck.

"No son demasiado costosos. Valen 5,000 o 6,000 dólares", añadió.

United Parcel Service (UPS) y FedEx, unas importantes compañías de envíos, se apresuran a construir granjas de congeladores en las mayores ciudades de distribución del país, según el The New York Times. También habrá que llenar a aviones y camiones de congeladores.

Dopp dijo que se están creando otras innovaciones, por ejemplo "maletas termales que permitan cierta flexibilidad si no se tiene acceso a un congelador".

Un régimen de dos dosis

El otro problema de distribución a resolver es la sincronización: las personas deben ponerse la vacuna en dos dosis, con una separación de más o menos un mes, indicó Dopp.

Los hospitales, los médicos y las farmacias tendrán que preparar sistemas computarizados para dar seguimiento a los pacientes y asegurarse de que reciban su segunda dosis en el momento oportuno, enfatizó Dopp. De otra forma, no obtendrán la protección completa de la vacuna, o quizá no obtengan ninguna protección.

Otro problema es que 10 candidatos más a vacunas contra la COVID-19 están en las últimas etapas de la evaluación, anotó Dopp. A medida que se aprueben, los médicos tendrán que controlar cuáles pacientes han recibido cuál vacuna.

"Un paciente no puede ponerse una vacuna en la primera dosis y una vacuna distinta de un fabricante distinto en la segunda dosis", advirtió.

A la ASHP le preocupa que a medida que los hospitales comiencen a administrar las primeras vacunas, deben mantener al menos la mitad de su asignación inicial reservada para que las personas se puedan poner la segunda dosis a tiempo.

"La respuesta que recibimos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. es que no es así, que trabajarán para proveer las segundas dosis justo a tiempo, algo que creo que es alentador, ya que permite que más personas inicien la serie", observó Dopp.

Más información

Aprenda más sobre la vacuna de Pfizer.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Amesh Adalja, MD, senior scholar, Johns Hopkins Center for Health Security, Baltimore; Thad Stappenbeck, MD, PhD, chair, Lerner Research Institute, Cleveland Clinic, Ohio; Anna Legreid Dopp, PharmD, senior director, clinical guidelines and quality improvement, American Society of Health-System Pharmacists, Bethesda, Md.; The New York Times; Politico

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